Entrega regular de cajas Clap es una fantasía para los anzoatiguenses

Hasta seis meses pasan las comunidades de la zona norte de Anzoátegui sin recibir los alimentos distribuidos por los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap). Vecinos señalan que además de la tardanza, cuando las entregan, llegan incompletas.

Barcelona. En las comunidades de la zona norte de Anzoátegui, la entrega de alimentos mediante los llamados Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), es una utopía.

“Si vivir de esa comida dependiera nuestra vida, ya estaríamos muertos”, aseguran los habitantes de las barriadas de la entidad, quienes pasan períodos de entre cuatro y seis meses sin recibir las bolsas o cajas de comida que distribuyen los consejos comunales.

Para los residentes de urbanismos como Barrio Corea, una cosa es lo que dicen los representantes de Nicolás Maduro en la televisión y otra muy distinta la que ocurre en sus comunidades.

Será que a la gente del gobierno les llega la caja a la puerta de su casa y las tienen almacenadas en un cuarto, porque en este sector tiene seis meses que no llega. Será que esas que se llevaron para Cúcuta son las que nos tocaban a nosotros. Ellos siempre dicen en televisión que todo está bien, que aquí no falta comida, yo invito a todos esos ministros de Maduro a que vengan y ven la realidad”, indicó Nairobis Franco, ama de casa.

En días pasados, la vicepresidenta Delcy Rodríguez fustigó la ayuda humanitaria gestionada por la Asamblea Nacional, en la cual figuran alimentos de primera necesidad, al indicar que esa ayuda es apenas el 6% de lo que ellos distribuyen diariamente en los Clap.

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“Si comparamos con el mes del año 2019: entregamos 9.256.878 de Clap, que corresponden a 138.000 toneladas métricas. Y a eso le sumamos otros programas sociales como el PAE”, fue el argumento de Rodríguez para rechazar la ayuda humanitaria.

Aunado a ello, a mediados de febrero, Maduro sostuvo en un acto, que la entrega de los alimentos debería hacerse cada 15 días: “La orden está dada y debe cumplirse, los alimentos deben ir cada 15 días a las comunidades”. Vecinos como Alberto Otero dejan entrever que, al parecer, las órdenes de Maduro no son ejecutadas.

Aquí en Campo Claro no sabemos qué es eso del Clap desde hace cuatro meses, pero tú ves que el gobierno se las lleva para Cúcuta buscando un enfrentamiento de pueblo contra pueblo, el colmo es que ellos te dicen que aquí no falta nada”.

Hasta en los trabajos

Rosa Cavadía es una trabajadora del hospital Domingo Guzmán Lander, perteneciente al Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), sostiene que el sistema de distribución de alimentos que hacen en su trabajo se desarrolla con intermitencia.

“Las cajas que nos tocaban en noviembre apenas nos las dieron en enero y desde ese mes no han vuelto a darnos nada. Nos dijeron que estábamos en espera, no entiendo por qué hacen esas cosas. Yo quisiera que le preguntaran al presidente cual es el motivo de que nos tengan en este engaño”, manifiesta Cavadía.

Carmen Castillo habita en el sector de El Espejo en Barcelona, y además de sufrir también la entrega casi nula de los alimentos, sostiene que cuando llegan a su comunidad, estos llegan fallos.

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“Esas cajas como que las revisan antes de entregarlas, porque unas veces traen arroz, otras no; si traen azúcar no traen leche, y así. Yo te digo algo, si dependiéramos de esa caja para vivir ya estaríamos muertos. Yo solo tengo como entrada fija la pensión y algunos familiares que me ayudan, tengo un hijo con discapacidad y no puedo darle una buena alimentación. Aquí la caja tiene seis meses que no llega y sé que a sectores como Las Casitas sí la llevan con regularidad, ¿por qué a nosotros no? Una cosa es lo que dice Delcy (Rodríguez) y otra la que pasa”.

La muestra de la distribución intermitente de las cajas Clap también quedó en evidencia el martes pasado por los vecinos de los sectores capitalinos Juan de Urpín y Barrio Sucre, quienes cerraron por espacio de tres horas los accesos a la avenida Intercomunal, en protesta porque desde hace cuatro meses tampoco reciben el beneficio.

Argumentaron que voceros de organismos les indicaron que la comida sería enviada a Cúcuta para un operativo gubernamental, por lo que instaron al encargado del Clap en el municipio, Gilder Caldiria, y al alcalde, Luis José Marcano, a normalizar la entrega de alimentos.


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