Los economistas aseguran que por atender la deuda pública el recorte de las importaciones fue severo y sostienen que al Gobierno se le agotó esa estrategia. Pdvsa no ha pagado intereses de las notas dadas a sus proveedores.

Caracas. El presidente Nicolás Maduro busca reestructurar la deuda pública pero la ausencia de un plan de reforma y un equipo dificulta la decisión de cambiar el perfil de las obligaciones.

Al Gobierno le ha costado atender los compromisos debido a la menor disponibilidad de ingresos, por ello, intenta gestionar opciones que son limitadas y más ante la política económica oficial.

Este jueves en el foro de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) “¿Es posible reestructurar la deuda?”, el economista y director de la firma Econalítica, Asdrúbal Oliveros, apuntó que “una reestructuración no será exitosa”, por los siguientes factores: no hay un buen equipo económico, no hay un plan y además existen conflictos de intereses, porque actores ligados “a grupos de poder tienen bonos”.

En línea con el economista, el presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional (AN), José Guerra, dijo que “la reestructuración no es posible sin un programa económico serio. Ningún fondo de inversión que tenga deuda va a canjearla si no le prometen un plan distinto”.

La medida se complica. El abogado Miguel Mónaco dijo que Pdvsa es la más vulnerable en esta situación y expresó que buena parte de la deuda en dólares se maneja por las leyes del estado de Nueva York, y el gobierno de Estados Unidos prohíbe a corporaciones y particulares de ese país realizar negociaciones con el Gobierno. Y cualquier refinanciamiento exige la aprobación de 75 % de los acreedores.

A lo que Francisco Rodríguez, economista y jefe de la firma Torino Capital, añadió que “esta deuda es difícil de reestructurar porque una gran parte es deuda de Pdvsa”, y mencionó que si no se cancela, hay riesgos de embargo de facturas petroleras.

El Gobierno convocó a los tenedores de bonos a una reunión el próximo 13 de diciembre y fuente financieras señalan que los inversionistas no han confirmado en su totalidad, muy pocos se arriesgarían.

Estrategia agotada

A lo que falta por cancelar este año —que son más de 800 millones de dólares— en 2018 el Gobierno y Pdvsa tienen que saldar 8 millardos de dólares, monto que se hace cuesta arriba atender. Para cumplir con los compromisos de este período, la administración de Nicolás Maduro ha recortado las importaciones en más de 20 %,  lo que ha impactado en la producción y ha generado más fallas de abastecimiento.

El director de Ecoanalítica apuntó que al Gobierno se le agotó el modelo para pagar deuda. Hasta ahora lo había logrado a través de la reducción de las importaciones, porque más de la mitad del dinero usado en estos años para pagar deuda ha venido de la reducción de importaciones, lo que ha tenido un costo social profundo. Este año las importaciones se redujeron al mínimo histórico y aun así el Gobierno no tiene dinero para pagar. El problema es que no puede seguir reduciendo aún más las importaciones y más en un año electoral.

En comparación con ejercicios anteriores, el descenso es severo. La directora de Síntesis Financiera, Tamara Herrera, expresó que: “En lugar de hacer reformas creíbles, la prioridad es la caída de las importaciones” y destacó que, por ejemplo, en 2012 las importaciones per cápita eran 1800 dólares, hoy día son 325 dólares per cápita.

La economista no descarta que el Ejecutivo, ante la estrechez financiera, decida efectuar una cesación de pagos “selectiva” que significa solamente pagar las obligaciones de Pdvsa. De manera de que los 8 millardos de dólares, se cancelen cerca de 3 millardos de dólares y así disponer de recursos para los objetivos políticos.

Esto suena muy astuto, porque quizá le da un margen de maniobra importante para destinar el gasto público a ganar las elecciones, pero si lo hace en 2019, el país estará irresponsablemente en una situación sumamente grave de cara al resto de sus compromisos, apuntó.

El gran tamaño de la deuda

La deuda del Gobierno no es solamente bonos, también tiene obligaciones con las empresas, pagos pendientes por nacionalizaciones y préstamos.

Francisco Rodríguez recordó que la deuda total del Estado es de 137 millardos de dólares. De manera que el escenario es más complicado para la administración de Maduro.

Intereses sin pagar

Octubre y noviembre han sido un dolor de cabeza para el Gobierno. Los pagos de los intereses de los bonos de la República y Pdvsa están en un período de gracia, que comienza a vencerse en los próximos días y no hay respuesta precisa de las autoridades.

La industria petrolera tiene cancelaciones pendientes con sus proveedores. Desde hace 46 días no paga los intereses de las notas dadas a las empresas que le prestan servicio, dijo Oliveros.

Desde mediados del pasado año la estatal ha titularizado las deudas con los proveedores y lo que implicó darle notas a las empresas, pero ya esa estrategia está haciendo mella en las cuentas.

Foto: UCAB



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