Durante la mañana de este martes un grupo de motorizados interrumpió las actividades de la Escuela Vargas, ubicada en la parroquia San José, en donde los diputados de la AN pretendían hacer parlamentarismo de calle.

Caracas. Un ambiente enrarecido y tenso. Con esas palabras Blanca Hurtado, estudiante de medicina, describió lo que vivió la mañana de este martes 10 de enero en las afueras del edificio de la escuela de Medicina de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

Llegó a eso de las 10:00 a.m., a protocolizar su inscripción, proceso que nunca pudo completar porque unas mujeres que hicieron una cadena humana y se apostaron en la entrada del edificio, ubicado detrás el hospital Vargas en la parroquia San José, se lo impidieron de forma violenta.

“Ellas llegaron y se identificaron como seguidores del oficialismo. Eran un colectivo. Azuzaban a las personas. Fue muy confuso todo. Me entró pánico al ver a los motorizados merodeando el edificio”, contó.

En el auditorio de la Escuela Vargas se iba a realizar una sesión de la Asamblea Nacional (AN), que estaba pautada para las 2:30 p. m. Ese evento nunca se cumplió.

“Presumimos que ellos llegaron para esperar a los diputados. Al final no sabemos qué querían” (sic), acotó la bachiller.

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Daniela Liendo, estudiante del segundo año de Medicina y vocera del Centro de Estudiantes, dijo que durante toda la mañana trataron de dialogar con los motorizados, que al principio eran cerca de 600 y luego como 200.

“Lo que queríamos era continuar con el proceso de inscripción y que no se desatara un hecho violento. Pero las mujeres que se decían chavistas no dejaron entrar ni salir del edificio. A una de mis compañeras que insistía en que nos dejaran tranquilos, le quitaron el teléfono y en medio de los empujones le rompieron el pantalón. La obligaron a borrar las imágenes y logramos que se lo devolvieran”.

A otro estudiante, dijo, que intentó resguardarse en el interior le dieron varios cachazos: “Él solo corrió a protegerse y cuando trató de cerrar una puerta le pisó los dedos a uno de los hombres que irrumpió el edificio y eso provocó la agresión”.

Liendo señaló que pasado el mediodía los llamados colectivos le permitieron acceder a la escuela. “Pero me dijeron que dejara el teléfono y que fuera sola escoltada por ellos. Acepté porque quería rescatar a mis compañeros, muchos escondidos en los salones, baños y oficinas. No pude ver si hubo destrozos porque fue muy rápido y estaba pendiente de buscar a los muchachos. Pero vi unos cables guindando, y me dicen que ellos tumbaron la antena que usaría la AN para transmitir”.

Todavía a las 5:00 p. m. el edificio donde funciona la Escuela de Medicina era merodeado por los motorizados, según narró Liendo, quien indicó que los colectivos pedían la presencia del Decano de Medicina para “flexibilizar el paso a la institución”, pero este nunca llegó.

Foto referencial: Angeliana Escalona



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