Esta semana dejaron de funcionar tres máquinas más, lo que aumenta el riesgo de muerte de los pacientes. Ya suman 16 equipos dañados.

Maracaibo. Cuatro horas de tratamiento deben recibir los enfermos renales, pero la paralización de 60 % de las máquinas del Centro de Diálisis de Occidente (CDO) adscrito al Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) los ha llevado a turnarse para recibirlo a medias: los que se logran dializar solo reciben dos horas para eliminar toxinas.

Esta semana dejaron de funcionar tres máquinas más, lo que aumenta el riesgo de muerte de los pacientes. Ya suman 16 dañadas.

Rolando González, de 46 años de edad, lleva más de cinco años con deficiencias renales, dijo que también los afecta el éxodo del personal médico y de enfermería del centro hacia otros países. Este nuevo año, 30 personas entre enfermeros y médicos emigraron del recinto de salud renal, lo que disminuyó la calidad del servicio y generó muertes recientes por falta de atención, sin embargo, los médicos se han solidarizado al hacer todo lo que está a su alcance para suministrar los tratamientos existentes. La escasez de estos agudiza más las condiciones. La única respuesta que les dan es que no hay dólares para importar los repuestos de las máquinas.

Tratamiento que falla

En promedio, tres veces a la semana deberían dializarse los pacientes renales. Lunes, miércoles y viernes o martes, jueves y sábado, tres o cuatro horas cada día, durante años, hasta ser trasplantados.

La vida de una persona cambia cuando le diagnostican falla renal y la única opción es recibir hemodiálisis o diálisis peritoneal, para reemplazar la función que sus riñones ya no pueden realizar. La situación se complica ante la falta de cupos, medicamentos, reactivos, insumos y personal en las unidades de diálisis.

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Ana Navas tiene ocho años en tratamiento y la situación actual la tiene al borde de la desesperación: Esto es inhumano nosotros no recibimos el número de horas de tratamiento que necesitamos porque las máquinas que funcionan son pocas, solo recibimos dos horas de diálisis que no son suficientes, sin contar que cada vez son más los pacientes renales que llegan y eso disminuye el tiempo de tratamiento.

Foto: Mariela Nava



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