Cuatro miembros de una familia y una vecina, habitantes del barrio Isaías Medina Angarita, fallecieron paulatinamente durante la semana pasada tras ingerir el tubérculo. Es el primer caso que se conoce en Caracas.

Caracas. Tres kilos por 1000 bolívares. Esto fue lo que costó la yuca que comió una familia en el barrio Isaías Medina Angarita de Catia, municipio Libertador, y les provocó la muerte paulatinamente a cuatro de ellos, y a una vecina, por envenenamiento.

El tubérculo fue comprado por una de las víctimas, Alonso Cruz Durán, de 65 años, a un buhonero en la calle Argentina de Catia, el pasado sábado 11 de febrero. El domingo, luego de consumirla, su hermano Jesús María Cruz Durán, de 53 años, presentó dolores abdominales y vómito; de inmediato lo llevaron en un carro particular al hospital de Los Magallanes de Catia donde le brindaron primeros auxilios y lo enviaron a su casa nuevamente.

Jesús continuó con el padecimiento y falleció a las 5:00 a. m. del lunes 13 de febrero. Sin embargo, sus familiares no sabían que se trataba por el consumo de la yuca y al regresar de su entierro —el martes 14 de febrero— su sobrino, Jonathan Stiven Linares Cruz, de 19 años, presentó los mismos síntomas alrededor de las 3:00 p. m. Los parientes supieron el deceso de la vecina Berta, este día, quien también ingirió el alimento.

Las víctimas presentaron dolor abdominal y vómitos tras ingerir el tubérculo

El joven fue trasladado al hospital Periférico de Catia y murió a las 10:00 a. m. del miércoles 15 de febrero. Ese mismo día le iniciaron los síntomas a Alonso Cruz Durán, quien falleció al día siguiente a 11:00 a. m. en el hospital Pérez Carreño.

Tras conocerse la muerte de varios habitantes, acudió a la vivienda multifamiliar una comisión de Inspecciones Sanitarias del Instituto Venezolano del Seguro Social (IVSS), para indagar.

La última en morir fue Xenia, quien inició con los síntomas el viernes 17 de febrero y después de llevarla al hospital Pérez Carreño, falleció en horas de la mañana del sábado.

La autopsia reveló que tuvieron intoxicación exógena por yuca amarga

El cuñado de las víctimas, Tulio Linares, contó que en la vivienda habitaban 22 personas, pertenecientes a cuatro familias, y ahora quedan 18. Él también comió yuca, al igual que otros, y aunque no ha presentado ningún síntoma teme por su vida.

“Uno ya no tiene horario de desayuno, almuerzo ni cena con esta situación que estamos viviendo en el país”, dijo.

El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) acudió a la casa y se llevó el resto de los tubérculos para las averiguaciones. Linares pidió a las autoridades justicia y que se inspeccione lo que se vende al público: “Tienen que investigar porque las muertes pueden seguir, hoy fueron ellos y mañana pueden ser más”.

Contó que su hijo Jonathan se había graduado en el Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces) en corte y confección, y estaba haciendo pasantías en un taller de costura. Tenía deficiencias de aprendizaje y era el cuarto de sus seis hijos.

Tres de las víctimas eran hermanos y vivían en la misma casa

El resultado de la autopsia reveló que fallecieron por intoxicación exógena por yuca amarga, por corroborar con histología y toxicología.

Este tubérculo, a diferencia de su par dulce, puede ocasionar la muerte por su alto componente tóxico. Se reconoce porque demora mucho en ablandarse, sin éxito, y porque una vez cocida su color es amarillo. En cambio, la dulce se ablanda y conserva su color tras la cocción.

La crisis lleva al consumo de tubérculos

De acuerdo con la Encuesta sobre Condiciones de Vida (Encovi) realizada el último trimestre de 2016, las personas están comprando más tubérculos y vegetales, lo cual desplazó el consumo de proteínas con alto valor biológico como carnes y pollo.

56 % que se encuentra en pobreza extrema compra tubérculos, dejando al pollo, carne y pescados en las últimas opciones a la hora de comer. “Ante la escasez de la harina la gente ahora compra yuca. Incluso los teteros son de agua de yuca o de ocumo porque la leche no es de fácil acceso”, explicó la doctora Martiza Landaeta, en la presentación de la investigación.

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La Encovi también reveló que la tercera causa de enfermedades por alimentos es la intoxicación, con 13 %. La primera es la gastritis (32,9 %) y la segunda son los parásitos (14,5 %).

La muerte de estas cinco personas es el primer caso que se conoce en Caracas. El 18 de enero un niño, de un año, falleció en Barquisimeto, estado Lara, y siete personas se intoxicaron.

El 21 de enero, Ángela Rosa Luzardo, de 51 años, murió en el estado Zulia, y en Anzoátegui hubo tres decesos infantiles a principios de enero, de acuerdo con reseñas de medios locales.

Fotos: Yohana Marra



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