Solo en Caracas se recogen aproximadamente 5000 toneladas de basura, a razón de 1 kilo por persona. 70 % de los camiones recolectores están parados por falta de repuestos, los obreros están descontentos por los bajos salarios. En consecuencia, el municipio nada en inmundicia y la gerencia está “como Shakira”: ciega, sorda y muda.

Caracas. Caracas genera aproximadamente 5000 toneladas de basura por día, a razón de 1 kilo de basura por persona. De ese lote, según el ambientalista Hernán Papaterra, se recoge 60 %. El resto queda disperso en quebradas, cunetas y otros espacios como parques y plazas públicas.

Es por ello que en los comercios, en el transporte público, en los bancos, en las oficinas, en las casas, hospitales y clínicas, en todos lados, hay una invasión de moscas, producto del basurero que está regado en las calles caraqueñas. “Toda esta crisis es producto del mal manejo de los residuos sólidos”, acotó Papaterra.

En el municipio Libertador es notorio. No hay parroquia que se salve de la desidia municipal. Un mes es lo mínimo que la gente dice que tienen las cuadrillas de Supra Caracas —empresa recolectora del aseo urbano— sin pasar.

Las calles de Maripérez recibieron la Navidad así.

En Santa Rosalía, Wizaidy Aguilar denunció que desde hace dos meses no pasan los recolectores. Pedro Borges, de la parroquia San José, dijo que el aseo no tiene frecuencia y que los contenedores están desbordados.

En la parroquia Coche todas las esquinas, plazas y aceras son vertederos ilegales.

Cada dos días se veían los camiones transitar por las calles principales y ahora los vecinos queman montañas de desechos cansados del hedor y de las moscas.

Sabemos que es malo quemarla, pero cómo hacemos si no se aguanta la hediondez, dijo Irma Blanco.

En Gramovén, El Atlántico, 23 de Enero, Casalta y en Los Frailes de Catia la inmundicia está presente. También en Caricuao, en Antímano, Carapita, La Candelaria y El Valle.

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No hay un sitio por dónde uno se meta. En todos lados hay basura y la cantidad de moscas es insoportable. Uno no puede comprar insecticidas. Tengo mi casa con las ventanas cerradas. La verdad es que esto es una desidia, comentó Ramona Márquez, quien recordó que en la cuarta República siempre limpiaban y hasta lavaban las calles. Yo pensé que esta Erika Farías, por ser mujer, iba a mejorar el municipio. Pero qué va, más de lo mismo, acotó.

En las protestas desarrolladas esta semana en Caracas, que comenzaron por la falta de alimentos, las personas aprovecharon para quejarse por la cantidad de desechos que ocupan sus sectores.

Los vecinos no saben cómo espantar a tantas moscas.

Los camiones de Supra están haciendo muy pocos recorridos. Los obreros alcanzan a decir que no tienen repuestos, que los camiones no tienen cauchos.

También en la parroquia El Paraíso —que este 29 de diciembre estuvo de aniversario— en varios sectores quemaron la basura.

Zonas residenciales tienen este reguero en sus áreas comunes.

Según el concejal por el municipio Libertador, Jesús Armas, la empresa Supra Caracas, de 116 camiones solo tiene operando 8 para las 22 parroquias.

Sin contar que los obreros tampoco tienen equipos manuales, ni guantes ni tapabocas. Se les ha visto con pedazos de sábana recogiendo los desechos.

Limpiando con las uñas

En este sentido, el profesor Papaterra hizo un diagnóstico de la situación actual e informó que se requiere de casi 200 viajes diarios para trasladar la basura recogida en Caracas, transferida desde Las Mayas en el municipio Libertador, hasta el Relleno Sanitario de La Bonanza en Los Valles del Tuy.

Dijo, además, que 70 % (y coincide con Armas) de los camiones y gandolas compactadoras están accidentadas por falta de neumáticos, repuestos mecánicos, aceites de lubricación.

Por otro lado, entendió que existe un profundo descontento entre el personal operativo del aseo urbano por los bajos salarios, el incumplimiento de su contrato laboral y la carencia de equipamiento y dotación de seguridad laboral.

El personal de aseo urbano presenta diversidad de enfermedades y discapacidades por las condiciones sanitarias y la no prestación oportuna de asistencia médica. Las brigadas de aseo urbano carecen de palas, escobas, rastrillos para la recolección y limpieza de las calles y avenidas de la ciudad.

Y en medio de toda esta crisis sanitaria, destacó como un asunto muy grave que el Gobierno en noviembre pasado declarara vencida la concesión de 20 años que tenía la empresa Cotécnica para operar el relleno Sanitario La Bonanza.

Lo hace sustituyendo a Cotécnica por una ‘empresa de maletín’ sin experticia en gestión y manejo de los residuos y desechos sólidos y que no aparece en los registros de contratistas.

Karma de 18 años

Durante los últimos 18 años para los caraqueños la basura ha sido un karma. En la época del alcalde Freddy Bernal —quien estuvo ocho años en la Alcaldía— intervinieron a las empresas recolectoras y se creó una mancomunidad de servicios con el Ministerio del Ambiente.

Bernal cambió los contenedores de basura y hasta firmó tres convenios con el gobierno chino para proyectos de reciclaje.

Hay sectores en Santa Rosalía que tienen más de un mes llenos de basura.

Cuando llegó Jorge Rodríguez, el 5 de enero de 2010, prometió renunciar si para finales de ese año no había resuelto el problema de la basura. Pasaron ocho años y solo limpió “por donde pasa la novia”, como reza el refrán popular.

Aunque a su parecer, con la confluencia de un solo gobierno en la ciudad y la creación de una empresa de servicio (Supra) se optimizó el servicio de recolección de desechos sólidos. “En el 99 % del territorio de la ciudad se recoge a diario”, reiteraba quien también estuvo ocho años en el ayuntamiento capitalino.

Por las redes sociales y por los medios de comunicación siempre tildaron a Rodríguez de “flojo” y le exigieron que recogiera la basura.

Salió de su cargo sin pena ni gloria y así le pasó el testigo a la líder del Frente Francisco de Miranda, Erika Farías, quien ahora “tiene un municipio ahogado en basura por los cuatro costados”, comentó Miriam Matos, vecina de Altagracia.

Papaterra recomendó que es preferible recoger la basura en un solo lugar y un mismo día, que todos los días estar pasando por varios sitios.

Esta crisis actual no se resuelve comprando más camiones. Es indudable la necesidad de establecer una campaña masiva dirigida a la ciudadanía en general, a fin de posibilitar el distinto tratamiento que debe adoptar en cuanto al valor de los materiales que desecha como residuo, ya que su correcto o incorrecto abordaje tiene fuertes impactos tanto en lo social como en lo ambiental. Esto pasa por la necesidad de intervención por parte del Estado, pues la correcta gestión de los residuos sólidos generará beneficios para todos de una manera sostenible en el tiempo.

Mientras esto no suceda, entonces, dijo, la comunidad está expuesta a todos estos males:

Fotos: Luis Miguel Cáceres



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