Familiares denuncian que reos del Retén de Cabimas mueren de hambre por toma del Conas

Desde la toma del grupo castrense van 12 reos fallecidos por desnutrición severa.

MaracaiboHace dos semanas que los reos del Retén de Cabimas no comen, no toman agua y mucho menos toman el medicamento necesario para la epidemia de tuberculosis que los azota desde hace meses. En medio del hacinamiento, dos reos han perdido la vida este último mes. El maltrato físico y verbal por parte de los funcionarios del Comando Antiextorsión y Secuestro (Conas), de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), es “inhumano”, según relataron los familiares de los presos, quienes tomaron esta mañana la avenida 15 Delicias de Maracaibo como medida de protesta tras la toma del centro penitenciario de la Costa Oriental del Lago.

Los familiares piden el traslado de los reos a otro retén

El pasado domingo 15 de julio un comando del Conas llegó al centro penitenciario, sacó la visita y requisó los pabellones A,B y C, procemil y el área de mujeres. Según relatan los familiares, buscaban al presunto asesino de uno de sus funcionarios, que perdió la vida en una entrega controlada de dinero el sábado anterior.

Supuestamente, el tipo salió del penal, participó en la entrega, pero mató a uno de los de ellos y se devolvió. Por eso se metieron aquí y tomaron el retén”, dijo Rafael Urdaneta, un familiar.

Desde entonces los reos tienen prohibido recibir visitas y ningún alimento, ni siquiera medicamentos. Esta situación llevó a los familiares a protestar en pleno casco central de Maracaibo, exigiendo el traslado inmediato de sus parientes.

Queremos traslado inmediato, el Conas dice que les mataron un jefe, supuestamente fue un reo que estaba ‘volado’, pero los muchachos no tienen la culpa porque eso pasó en la calle. Nuestros familiares están enfermos, no han comido y tampoco dejan pasar las medicinas para tratar la tuberculosis. Ahí hay sarna, de todo, porque están hacinados. Por eso nos vinimos para Maracaibo a protestar y aquí no quedamos hasta que nos den una solución, así nos toque dormir aquí. ¿Qué van a hacer con nuestros hijos? Porque ellos (el Conas) dicen que van a estar tres meses ahí adentro, hasta que todos se mueran. Pues nosotros estaremos aquí hasta que nos escuchen porque esta semana ya van tres muertos por hambre y desde que llegaron ahí van 12, denunció la madre de un reo que prefirió el anonimato por miedo a represalias.

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Esta semana solo han dejado pasar comida dos veces, dijo María Valencia, hermana de un reo.

“La tenemos que echar en bolsas plásticas, todo revuelto, sin taza ni nada. Hacemos una cola de hasta 15 horas para entregar la bolsa y si la comida está buena se la comen los guardias ahí mismo delante de nosotros. Si está ‘piche’, se la llevan a ellos. Sabemos que son delincuentes porque cometieron errores, pero lo están pagando estando encerrados, los derechos humanos son inviolables y esto que está pasando, no es legal ni justo. Queremos que nos trasladen a los muchachos ya para el retén El Marite. El año pasado, en agosto, Iris Varela nos dijo que para el 15 de noviembre el retén iba a estar inaugurado, entonces, ¿qué más vamos a esperar?, ¿que se mueran? Hoy tienen 10 días sin bañarse, no dejan pasarles ropa, no es justo”.

Quienes se acercan al centro penitenciario para saber de sus familiares alegan que son maltratados física y verbalmente por los funcionarios castrenses. Denunciaron que en el área de mujeres la situación es peor:

Hay mujeres embarazadas, se desmayan y uno les quiere pasar por lo menos azúcar para que aguanten y tampoco dejan”, comentó otro familiar.

Alberto González (nombre falso), hermano de uno de los reos del pabellón B, relató lo difícil que es para él y su madre visitar cada domingo a su pariente. “Nosotros tenemos que comprar efectivo todas las semanas para ir hasta allá, entre los dos gastamos un millón y medio solo en pasajes, al 400 % lo pago. Desde el domingo pasado hay mucho atropello, tal vez lo más importante no es la comida sino la medicina, hay mucha tuberculosis, fiebre, diarrea. Allá nos amenazaron, que si veníamos a protestar los policías se iban a comer la comida delante de nosotros para que nos dé ‘arrechera’, pero igual ya lo hacen, no puedo dar mi nombre real porque si lo hago matan a mi hermano”, dijo el joven mientras sostenía una pancarta que exigía traslado.

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Hasta el momento se desconoce si el hombre que presuntamente le quitó la vida al funcionario está dentro del penal.

El detonador del conflicto

Un funcionario del Comando Antiextorsión y Secuestro (Conas), de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), murió cuando se realizaba una entrega controlada en la población de Puerto Escondido, el pasado sábado 14 de julio por la tarde, en el municipio Santa Rita, de la Costa Oriental del Lago (COL). En el hecho, que se produjo en el complejo turístico ubicado en el sector El Güere, liquidaron a uno de los presuntos homicidas del funcionario Carlos Castillo Arteaga.

Se conoció que el infortunado acudió al recinto para participar en una entrega controlada de dinero con el fin de rescatar un vehículo que había sido robado en la subregión costera. Sin embargo, al lugar se presentaron dos antisociales, quienes comenzaron a disparar para herir a Castillo y que, presuntamente, pertenecen a una banda que funciona dentro del retén.  En el cruce de balas, uno de los gatilleros resultó herido. Ambos fallecieron luego de ser trasladados  al Hospital General de Cabimas.

Foto principal: Jorge Flórez


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