A Mauro Cruz, de 27 años, le quitaron la vida en el sector 19 de Abril de Gramovén. A sus parientes les dijeron que se enfrentó a la Policía Nacional Bolivariana pero testigos lo desmienten. Señalaron que sujetos vestidos de negro y encapuchados lo mataron.

Caracas. “Igual vas preso por mentiroso”, soltó un funcionario de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) a Mauro José Cruz Mieres. El joven de 27 años mintió a los uniformados acerca de su edad en vista de que se encontraba en casa de su novia —adolescente— y sus familiares pensaban que tenía 25.

La comisión había irrumpido en la vivienda, ubicada en el sector 19 de Abril de Gramovén, en horas del mediodía del pasado miércoles 5 de julio, pues buscaban a los hombres que horas antes le habían quitado la vida al oficial agregado de la PNB, Kelvin Ledezma, en Los Magallanes de Catia.

Ellos lo verificaron, se dieron cuenta de que no estaba solicitado ni tenía problemas con la justicia. Aun así lo querían detener porque mintió sobre su edad, lo hizo porque estaba en casa de la novia. La tía de la muchacha iba a acompañarlo a donde lo iban a trasladar y ellos no se opusieron, detalló un pariente, quien por seguridad prefirió no identificarse.

Sin embargo, cuando iban a llevárselo detenido aparecieron varios civiles vestidos de negro, y encapuchados. Una oficial de la PNB metió a la fuerza a la novia de Mauro, junto con su tía, en la vivienda y desde adentro ambas oyeron varios tiros al aire.

“Parece que eran colectivos. La tía y la novia de mi hermano escucharon que él gritó: ‘ayúdenme que me van a matar’. Después no lo oyeron más. Luego vieron que lo llevaban arrastrado por las escaleras y dispararon de nuevo”, soltó, mientras se secaba las lágrimas.

Cuando dejaron salir de la casa a la novia de Mauro y su tía, los civiles armados les dijeron que “ya sabían lo demás” y que lo buscaran en el hospital de Los Magallanes de Catia, donde encontraron su cadáver.  

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A Mauro lo señalaban de tener en su poder el arma que le robaron al oficial agregado Ledezma. “Montaron la foto de su cadáver en una cuenta de Instagram, dicen muchas cosas malas de él, en ese usuario pusieron cosas que no nos habíamos enterado” (sic), contó el familiar.

Un allegado del joven comentó que el pasado viernes 30 de junio este se fue a casa de su novia, en Gramovén, porque discutió con uno de sus hermanos. Residía en la calle la Cruz de Manicomio, en Catia.

Su papá, quien prefirió mantener su nombre en reserva, sostuvo que se había inscrito para sacar el bachillerato en el liceo Ávila, en el centro. Aunque trabaja en Ipostel, hacía trabajos de albañilería en los que lo ayudaba su hijo.

Era un buen muchacho, iba a sacar el bachillerato, solo que por lo de las elecciones tenía que ir el mes que viene a llevar los papeles. Siempre me acompañaba a hacer el mercado y me echaba broma diciendo que si yo lo quería volver vegetariano, contaba con resignación.

Mauro dejó huérfana a una bebé de 10 meses, que tuvo con su expareja, y era el segundo de cuatro hermanos.

Este es el segundo caso que registra Crónica.Uno de civiles armados que presuntamente actúan con apoyo de cuerpos policiales. Familiares de Jordy Urbano González, quienes por seguridad pidieron no ser identificados, señalaron que el día que lo mataron en un supuesto enfrentamiento en El Cementerio, el pasado 22 de junio, vieron a hombres sin uniforme y con capuchas.  

Foto referencial: Miguel Gonzàlez, cortesía

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