La asociación civil Kapé-Kapé denunció que las deficiencias alimenticias y médicas en Delta Amacuro propiciaron estas muertes, ocurridas en menos de dos días.

Ciudad Guayana. Siete niños de la comunidad warao de la parroquia Manuel Renauld, municipio Delta Amacuro, murieron entre el 26 y el 27 de enero. Diarreas, vómitos y fiebres fueron las causas, de acuerdo con la denuncia de la organización Kapé-Kapé.

La asociación civil, una suerte de monitor de las condiciones de vida de las comunidades del delta del Orinoco, expuso en un comunicado este jueves que las víctimas tenían entre uno y tres años. Las causas apuntan a lo mismo: falta de alimentación adecuada y falta de medicinas.

De acuerdo a los testimonios de los padres, son varias muertes. Los niños mueren sin remedios. Primero les da diarrea con vómito. Luego, una fiebre que mata a los niños en pocos días, detalla la organización en el comunicado. El caso más alarmante en la comunidad fue el de las muertes de dos niños de la misma familia.

Las familias de los niños acudieron a dos ambulatorios —la única posibilidad de asistencia médica que tenían—. Sus testimonios coincidieron en que no los atendieron porque no tenían ni siquiera gasas.

In situ

Una comisión de Kapé-Kapé visitó varias localidades de Delta Amacuro a raíz de las denuncias sobre las muertes de los niños. En “Manacal, Morichito, Kuarejoro, Yarita, Jerejisbanoko, Warowaro, Cuyubini y Bonoina”, alertaron sobre una enfermedad que los ataca: la tosferina.

“La población afectada consume agua directa del río sin ningún tratamiento, no cuentan con redes de excretas, ni servicios básicos”, añade la organización.

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Por ello, Kapé-Kapé formuló al Gobierno venezolano: de no haber atención inmediata, más niños del delta del Orinoco morirán. Todas las condiciones están dadas para que así sea.

“El Estado debe propiciar las medidas necesarias para poner fin a la mortandad y precarias condiciones de vida en las que viven estas comunidades. Solo garantizando programas de salud tanto de emergencia, como preventivos y garantizando su continuidad podrá cambiar esta realidad que hace más evidente la brecha de inequidad entre las condiciones de salud de las poblaciones indígenas”, finalizó.

Foto: Archivo



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