Cerca de las 9:30 a. m., los fiscales de la Sundde y uniformados de la GNB llegaron al mercado de Puerto La Cruz para fiscalizar a los vendedores informales quienes se opusieron a la medida de rebajar los precios, generando una batalla campal que terminó con que a estos últimos les hurtaran la mercancía.

Puerto La Cruz. La fiscalización que funcionarios de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) junto con efectivos de la Guardia Nacional pretendieron hacer en el mercado municipal de Puerto La Cruz, terminó con un conato de saqueo en el principal expendio de alimentos y víveres en el municipio Sotillo.

Cerca de las 9:30 a. m., los fiscales de la Sundde y los uniformados de la GNB llegaron al recinto con la intención de obligar a los carretilleros —vendedores informales— a vender el kilogramo de azúcar en Bs. 20.000 y no en 50.000, precio que manejaban desde hace varios días.

La situación derivó en una batalla campal entre efectivos militares y vendedores, en la que salieron a relucir piedras, botellas y hasta bombas lacrimógenas.

En medio del caos, muchos fueron los que aprovecharon para llevarse la mercancía que los funcionarios de la Sundde obligarían a vender a precios más bajos.

Yo vi cuando llegaron los guardias y la gente del Sundde y les dijeron a los muchachos que estaban allí para que vendieran la azúcar (sic) en 20.000, ellos les dijeron que no podían porque la compraron para venderla a ese precio, los guardias amenazaron con llevarse la mercancía y ahí se formó el rollo, dijo Luisa Paredes, quien se encontraba en el mercado al momento de la fiscalización.

Tras los sucesos, muchos comercios ubicados en la calle Venezuela, adyacente al mercado municipal, decidieron cerrar en previsión de cualquier situación irregular.

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Hasta el paseo capitalino también llegaron efectivos de la GNB y Sundde para fiscalizar hasta a los vendedores informales, generando una ola de rumores de saqueos a negocios que no pasó de palabras al viento.

Sin embargo, y como medida preventiva, los comerciantes procedieron a cerrar sus establecimientos y los pocos que decidieron continuar la jornada laboral, lo hicieron con las santamarías a medio abrir.

Foto: Cortesía



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