Un morral lleno de problemas acompaña al estudiante en su regreso a clases. Las fallas estructurales en el país afectan a las escuelas y continúan siendo materia pendiente para este año escolar 2018-2019.

Caracas. El inicio del año escolar 2018-2019 finaliza su segunda semana de actividades en medio del caos. Se trata de un escabroso regreso a clases que arrastra materias pendientes de 2017-2018: Educación en hiperinflación, huida de los docentes y alumnos, fallas estructurales en el sistema, falta de servicios públicos, insumos y alimentos, ausentismo laboral, descomposición del presupuesto de los colegios y un magisterio que está en riesgo de perder su contratación colectiva.

Crónica.Uno organizó el foro Año escolar 2018-2019: Un morral lleno de problemas en el salón Monseñor Romeo de la Parroquia Universitaria de la UCV. Una actividad en que especialistas como Nancy Hernández, de Fenasopadres, Olga Ramos, de la Asamblea de Educación, Fausto Romeo, presidente en Caracas de la Asociación Nacional de Instituciones Educativas Privadas (Andiep), Orlando Alzuru, presidente de la Federación Venezolana de Maestros, y Raquel Figueroa, coordinadora de la Unidad Democrática del Sector Educativo, concluyeron que el caos que se vive en las escuelas exige una respuesta de emergencia.

Para Figueroa los morrales de los estudiantes reflejan la crisis económica y la catástrofe social que resquebrajan el ejercicio docente y el proceso para desarrollar una educación obligatoria y gratuita: Nos toca a nosotros, a la ciudadanía rescatar la educación democrática, científica y de calidad”.

Raquel Figueroa, coordinadora de la Unidad Democrática del Sector Educativo.

Las fallas estructurales del país tienen incidencia en las escuelas, afirma Ramos, situación que no permite que se garantice el derecho a la educación de calidad. Las consecuencias se reflejan en estudiantes que han sido víctimas o testigos de hechos de violencia. Pero también en problemas de salud y nutrición: Se han reportado casos de robo de loncheras, de niños que comen ellos y le guardan a un familiar. El Estado no se ha ocupado de eso.

Pese a que el Gobierno anunció que desde el primer día de clases se garantizaría el Programa de Alimentación Escolar (PAE), no fue así. El PAE no ha comenzado formalmente en ningún plantel, afirmó Hernández.

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Pero no solo faltan alimentos, también servicios públicos. Ramos destacó que los niños están siendo privados de sus actividades escolares debido a las fallas en el suministro de agua, luz y transporte. Interrupciones que afectan al proceso educativo. La Encuesta de Condiciones de Vida de 2017 indica que 2,8 millones de niños dejaron de asistir a clases por problemas relaciones con servicios básicos.

Olga Ramos, miembro de la Asamblea de Educación.

Los jóvenes han sido sometidos a actos discriminatorios y de adoctrinamiento por razones políticas. Para recibir una beca, el bono escolar, deben tener el carnet de la patria, dijo Ramos. Rechazó la presencia de la Milicia en los planteles y el lenguaje de guerra que utilizan las autoridades.

Colegios privados sin presupuesto

La hiperinflación –en lo que va de año acumula más de 34.000 %– azota a los colegios y los deja con altos costos y bajos ingresos, afirmó Nancy. A su juicio, las instituciones se encuentran bajo incertidumbre y no hay garantía de si los casi 30.000 planteles iniciaron clases. Muchos no han terminado de cerrar el año escolar anterior, tampoco hay certeza del estado en que se encuentran.

Rechazó que los consejos comunales y comunas se estén encargando de mantenimiento de los planteles cuando es una obligación del Gobierno. De acuerdo con una investigación de 2015 que citó, la inversión anual por estudiante debería ser de 2500 dólares, esto frente a un presupuesto del Ministerio de Educación que para este año no supera los 60.000.000 de bolívares soberanos. Es decir, le corresponde por alumno, trece centavos de dólar. Con esta cifra garantizar la canasta escolar, salarios, infraestructura y servicios será todo un desafío.

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Nancy Hernández, presidenta de Fenasopadres.

Desde el 14 de septiembre se inició en el Ministerio de Educación una mesa de negociación compuesta por el ministro Aristóbulo Istúriz, la Asociación Venezolana de Educación Católica, la Cámara Venezolana de Colegios Privados y la Andiep, para acordar la cuota de escolaridad. La última reunión se realizó el jueves, se espera que este viernes o la próxima semana se firme el acuerdo.

Ya la comunidad de padres, en conjunto la Fenasopadres, se está organizando para para atender y dar ayuda a por lo menos 24 escuelas privadas ubicadas en sectores populares de Caracas. Al momento, ya tienen identificadas tres, luego una fase que contempló un diagnóstico, la estructura de costos y las principales necesidades del plantel.

La idea es tratar de impedir que los colegios cierren ante las dificultades económicas. Hernández destacó que la institución Cecilio Acosta ubicada en Coche, luego de 86 años de servicio, ya no recibirá a los niños. El plan se presentará ante el cuerpo diplomático, fundaciones y empresas.

Fausto Romeo, presidente en Caracas de Andiep

Fausto Romeo, de Andiep Caracas, señala que la descomposición del presupuesto para el financiamiento de la operatividad, está afectado por la galopante hiperinflación. Según estimaciones de la Asamblea Nacional la inflación diaria en agosto fue 4%.

Los constantes aumentos salariales han aniquilado cualquier estimación presupuestaria, por lo que cada dos meses, deben realizar ajustes en la cuota de escolaridad. Además de la imposibilidad de sustituir y suministrar papelería, artículos de oficina y limpieza.

Niños afectados por la diáspora

Como psicólogo social, Hernández alertó que la huida de docentes y de miembros de la familia, tiene un impacto en la calidad de la educación y, por lo tanto, en el niño. Necesitamos padres más voluntarios, que acudan a las escuelas y estén pendiente de con quién dejan a sus hijos. Que sean padres del alumno también y se preocupen si el niño está recibiendo los contenidos.

Romeo aseguró que se registraron casos atípicos en la orientación escolar. La mayoría estuvieron relacionados al desmembramiento familiar. Por seguridad, muchas madres le prohíben a los niños decir que el papá se fue del país. Entonces tenemos niños que lloran y no dicen por qué.

Orlando Alzuru, presidente de la Federación Venezolana de Maestros.

Tanto el personal docente como los estudiantes, deben ausentarse, en ocasiones varias veces a la semana, por no conseguir transporte o tener que ir a comprar alimentos.

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Pese a esta situación, Romeo señaló que la educación privada, conformada por 5001 colegios, está dando cumplimiento a la mayor cantidad de días efectivos del calendario escolar y continúan apostando a la formación docente.

Magisterio en lucha

La noche de este jueves el presidente de la Federación Venezolana de Maestros, Orlando Alzuru, sostuvo una reunión con el ministro Istúriz para discutir la violación de la actual contratación colectiva que fue firmada en abril. Tras el aumento salarial que realizó el presidente Nicolás Maduro el pasado 17 de agosto, al tabulador del magisterio le pusieron “un techo”.

Nadie puede ganar más de 5.000 bolívares soberanos. Esto no se corresponde con lo firmado en abril, un docente uno se llevó a ocho salarios mínimos, mientras que el docente seis quedó en 12. No pueden venir a rebajarlo, no vamos a renunciar a que logramos, dijo. A su juicio, la Oficina Nacional de Presupuesto no tomó en cuenta a los trabajadores que se rigen por un contrato colectivo.

Para octubre, al Magisterio le corresponde un aumento salarial de 40%, según la cláusula donde se comprometen a una revisión del tabulador cada tres meses.

Anunció que se creó una comisión técnica  y que para este lunes sostendrán otra reunión.

Fotos: Luis Morillo.


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