Desde el 19 de mayo ocupaban el inmueble. Se presume que los trasladaron al Fuerte Tiuna, pero según los vecinos, muchas de esas personas son “tomistas” de otros edificios en la zona.

Caracas. Los vecinos cercanos al hotel Simón, en la parroquia Altagracia, no dieron tregua y a fuerza de protestas —que incluso hicieron de madrugada— lograron que las 27 familias invasoras fueran desalojadas.

Esta toma ocurrió el pasado 19 de mayo. Sus protagonistas llegaron en un autobús amparados en la oscuridad de la noche. Desde entonces los vecinos y comerciantes no se quedaron de brazos cruzados, se unieron y debido a su permanencia en la calle consiguieron que se efectuara el desalojo.

El lunes 4 de junio, mientras trancaban la calle como sinónimo de molestia por la permanencia de los invasores, varios representantes de los colectivos de las parroquias Santa Teresa, 23 de Enero y San Martín llegaron al sitio para “negociar la entrega del inmueble”.

Incluso uno de los líderes, que se identificó como “comandante Rodrigo”, le pidió a la dueña, la señora Mariza Counl que hiciera la denuncia ante el Ministerio Público. Una vez consignada, él le prometió gestionar la entrega del hotel, que funciona como una pensión.

La noche del martes 5 los vecinos quemaron cauchos en medio de la vía a fin de presionar para que se acelerara la desocupación, que se inició el miércoles 6 pasado el mediodía.

Las familias se negaban a salir del inmueble.

Mujeres, con bebés en brazos y escolares, fueron ubicados en la acera con sus bolsos y maletas.

Tres camiones de la Guardia Nacional Bolivariana aguardaban por los pasajeros que, aún fuera de las instalaciones, se negaban a abandonar el sitio.

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La concejal del PSUV, Carmen Zerpa, estuvo como mediadora en el proceso.

La GNB instaló un cordón de seguridad.

Ya casi a las 3:00 p. m., algunas mujeres fueron accediendo y aceptaron el traslado, que se supo era hacia las instalaciones del Fuerte Tiuna.

El cordón de los uniformados se estableció justo en la esquina Santa Bárbara. A pocos metros, los vecinos miraban impacientes, pero se reservaban los comentarios. Uno que otro atinó a decir que muchas de esas personas estaban en otras invasiones ubicadas en la misma parroquia y que incluso eran beneficiaros de la Misión Vivienda.

Según el Frente en Defensa del Norte de Caracas, solo en el norte del municipio Libertador hay más de 140 edificaciones invadidas, mientras que en la parroquia Altagracia pasan las 40 tomas ilegales desde 2005.

Tres camiones de la GNB sacaron a las familias.

Fotos: Mabel Sarmiento Garmendia


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