Jesús Irausquín, presidente de Conseturismo, afirmó que la clase media no tiene la posibilidad económica ni la solvencia que tenía en otras épocas. Ahora tiene otras prioridades y otras necesidades que debe suplir antes de tomar la decisión de vacacionar.

Caracas. Vacacionar en un sitio turístico y hospedarse en un hotel quedaron para una élite. Por la fuerte pérdida del poder adquisitivo, producto de la hiperinflación en la que Venezuela está sumergida, son muchos los ciudadanos que se han visto obligados a fijar prioridades como la compra de productos básicos, lo que ha relegado a las vacaciones a un segundo plano.

Lo que le pagaron a Josefina —pidió mantener su apellido en reserva— por tomarse unas vacaciones en la empresa donde trabaja como secretaria fueron solo 6 millones de bolívares. Lo que cobré no me alcanza para nada. No puedo pagar ni siquiera los pasajes de autobús del niño y el mío. Tengo entendido que cuesta más de 4 millones de bolívares, y lo que cobré me alcanzaría para uno solo, dijo.

Dijo que ahora tendrá que quedarse en casa, porque el dinero ni siquiera le da para adquirir un kilo de queso. En cambio antes, con 20.000 bolívares, yo iba y venía y me quedaba plata. Reunía de lo que cobraba por mis vacaciones, del fideicomiso y de lo que tenía en la caja de ahorro para viajar con mi hijo. Pero ahora no, relató.

Jesús Irausquín, presidente de Conseturismo, afirmó que la clase media era la que siempre mantenía sus viajes. Sin embargo, ha habido un descenso muy fuerte en cuanto a la movilización del estrato social en la toma de vacaciones, y la baja en la ocupación hotelera es un reflejo de la situación.

“Lo que está pasando es roncha. El que tiene dinero vacaciona sin problema, y el que menos recursos tiene está tratando de sobrevivir”, dijo. Irausquín calcula que la porción de la población que tiene una capacidad de compra superior al común venezolano oscila entre 8 % y 10 %.

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“Por la situación del país son muchas las dificultades que le impiden a uno viajar”, fue lo que expresó Andrés, a quien le gustaría liberar el estrés que le genera el trabajo y compartir con la familia. Para eso aprovechaba Semana Santa o la temporada de vacaciones escolares, que comenzó en julio y culmina en septiembre.

Sin embargo, tal y como afirmó, actualmente le resulta cuesta arriba. Señaló que uno de los problemas es el transporte, debido a que el pasaje para desplazarse por tierra lo cobran “la mitad o más de la mitad en efectivo”, lo que representa un gran problema debido a la escasez del papel moneda “y que te lo venden con un sobreprecio de hasta 500 %”. Además, también tendría que aportar para la comida en la casa de familiares donde llegaría.

Son gastos que, con un ingreso mensual de 47 millones de bolívares, actualmente no se puede permitir.

El niño comienza a estudiar ahorita en un preescolar, y tengo que comprar el mono, la camisita, los colores, las hojas, los creyones, la pega. Además, tengo que comprar comida. Solamente en pollo y en carne se me va el sueldo del mes, que si en un kilo de bistec, de molida, para guisar y uno para mechar, sin contar que tengo que comprar la pasta, el azúcar, la harina, dijo Andrés.

Irausquín aseguró que la clase media no tiene la posibilidad económica ni la solvencia que tenía en otras épocas, por lo que ahora tiene otras prioridades y otras necesidades que debe suplir antes de tomar la decisión de tomar unas vacaciones. “Los alimentos, las medicinas y la matrícula escolar son los tres primeros en el ranking de gastos de cada familia”, dijo.

Sin embargo, el venezolano siempre ha sido un vacacionista, por lo que se las ha ingeniado para disfrutar de unos días de descanso y no dejar de darles a sus hijos unas vacaciones, al menos de un corto tiempo, señaló el presidente de Conseturismo. Si antes se tomaba 15 días, ahora por lo menos trata de salir una semana o 5 días. La gente está tratando de llegar a los apartamentos de amigos o a casas de familiares, dijo. También, si va para la playa, llevan sus propias sillas, toldo, cava y comida para estirar la poquita plata de que disponen.

Foto referencial: Archivo


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