Gobierno afina y amplía mecanismos de control social con vista a las presidenciales (I)

Analistas indicaron que el Ejecutivo busca ampliar su base electoral y desmotivar al electorado de la oposición como estrategia para ganar los comicios.

Caracas. Antes de que se conociera la orden de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) al Poder Electoral para que realice las presidenciales durante el primer cuatrimestre de 2018, el Gobierno puso en marcha su plan para ganar los comicios, a pesar de los altos niveles de rechazo a Nicolás Maduro que reflejan distintos estudios de opinión. De acuerdo con los analistas Luis Salamanca, Ricardo Sucre y Piero Trepiccione este tiene, por lo menos, dos objetivos fundamentales: ampliar su base de apoyo a través de mecanismos clientelares y dividir y desmoralizar a los opositores para que no acudan a los centros electorales.

Salamanca mencionó que, de acuerdo con cifras de encuestadoras, un 60 % de la población recibe las cajas de comida subsidiadas por el Gobierno, distribuidas por los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), mientras que el alcance del carnet de la Patria también se ha incrementado durante los comicios regionales y municipales de 2017.

Están afinando y ampliando la cobertura para captar más electores potenciales. No quiere decir que el portador [del carnet] vote automáticamente por el Gobierno, pero hay probabilidad de que sí lo hagan. En una situación de penuria social esos mecanismos pueden funcionar.

Para Trepiccione, la combinación de esta estrategia de control social con la situación económica de los venezolanos, la hiperinflación y la escasez de productos básicos, complicarán mucho las opciones de ganar de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Va a ser muy difícil, con todo este esquema, ganar una elección. Tienes que movilizar entre 70 % u 80 % de la población para romper una situación de esa naturaleza, en medio de la precarización de la vida y las circunstancias económicas. Es más fácil comprar el voto, a través del clientelismo político.

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Salamanca estimó que esto le ha permitido al Gobierno tener un piso electoral de unos 5 millones de electores. Sin embargo, consideró que esto no le asegura la victoria al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Saben que tiene que extenderlo al resto de la población, sobre todo a la clase media. Seguramente se va a imponer trámites que hay que hacer con el carnet de la Patria, o simplemente que la gente lo reciba enganchándola por la vía de los bonos.

Sucre prefiere hablar de planes sociales del Gobierno. Para el politólogo, estos también son útiles pues le permiten al Ejecutivo manejar una data e información útil para captar electores y mejorar el funcionamiento de su maquinaria electoral. Estimó que el apoyo del Gobierno en las presidenciales puede llegar hasta 30 % o 35 % del electorado. Indicó que los estudios señalan que, tanto el chavismo como Maduro, han tenido un repunte y citó una reciente encuesta de Consultores 21 que ubica en solo 9 % la diferencia de la oposición sobre el PSUV, número mucho menor al registrado en estudios anteriores. “Si esas son las líneas que se trazó el Gobierno, ahí podemos ver los resultados”.

Trepiccione consideró que la principal estrategia del Gobierno será realizar unas elecciones similares a las de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), basadas en el sistema del “aparthied”, en donde las condiciones favorezcan ampliamente al candidato del Gobierno. “Lo pongo en términos de atletismo: el Gobierno pretende hacer una elección presidencial donde ellos corren los 100 metros planos y ponen a la oposición a correr los 110 metros y con obstáculos”.

Dividir a la oposición

Sucre añade que ampliar la base electoral no es la única finalidad del Gobierno. Indicó que también busca generar confusión y división dentro de la oposición. Colocó como ejemplo las recientes declaraciones del ministro de Interior, Néstor Reverol, sobre dirigentes políticos de oposición que, en el marco de las negociaciones con el Gobierno, habrían dado información sobre la ubicación del expolicía Óscar Pérez y su grupo, información que este jueves fue desmentida por el vocero del equipo negociador del mismo Gobierno, Jorge Rodríguez.

“La MUD es el sospechoso habitual. La gente desplaza su frustración a la Mesa. Hay un grupo dentro de la misma oposición que preferiría que la Mesa implosionara. El Gobierno va a desarrollar esa línea y tiene datos para hacerlo, lo que salió en encuestas recientes indica que es una línea que va a explotar”.

Al igual que Salamanca, Sucre también coincide en señalar que la base electoral del Gobierno ronda los 5 millones de electores.

Apuntan a mejorar su base, su capacidad y, al mismo tiempo, hacer cosas para que esas capacidades de ganar de la oposición disminuyan (…) Con 5 millones no gana, que es su piso, pero con una abstención importante del pueblo opositor el Gobierno gana, si la oposición se moviliza se compromete más la victoria del Gobierno”.

Añade que, más recientemente, el Gobierno está desplegando una tercera estrategia de “mano dura” y por esto Maduro se autodenomina como el “protector” del pueblo venezolano. “El ejemplo más claro es cuando Maduro dice, me declaro protector de la Patria, las FANB, de los pobres. Si tiene que tomar decisiones duras frente a determinados grupos, como Óscar Pérez, lo va a hacer. Eso pudiera tener eco en cierto público, en un clima de crisis, mucha gente quiere llenar ese vacío”, señaló.

Trepiccione señaló que, aunque el Gobierno gane los comicios, quizá no consiga la estabilidad necesaria para mantenerse en el poder. “Eso no significa que no estemos cada vez más cerca de que pierda legitimidad y pasemos a una situación de explosividad social, en la que el sistema político estalle. No hay una válvula de escape y la sociedad se convierte en un sistema que es un embudo y llega un momento en que revienta”.

Foto: Miguel González


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