En solo 24 horas, el gobierno regional, además de la designación, anuncia la reactivación de las líneas de producción y de distribución, mientras que la trasnacional, en un comunicado, no se hace responsable por el uso que se haga de sus instalaciones, equipos ni de los operarios.

Maracay. En 24 horas iniciamos la activación de esta planta con el apoyo de la clase obrera, en un acto de desagravio a este pueblo trabajador que fue ilegalmente despedido por la multinacional estadounidense Kellogg’s, reza un tuit del gobernador de Aragua, Rodolfo Marco Torres, durante su inspección a la planta de cereales, luego de que la trasnacional anunciara el cese de sus operaciones en Venezuela, después de 57 años en el mercado nacional.

En horas de la mañana, el mandatario regional, en compañía del juez rector Carlos Gámez y de Egleé Sánchez, líder sindical del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), acudía a la planta de cereales para sostener un encuentro con los trabajadores y ejecutar la toma de la empresa. Aunque algunos periodistas de medios independientes de la región lograron acceder a las instalaciones pese a la fuerte custodia policial, el gobernador Marco Torres no quiso declarar hasta tanto realizara una inspección. Sin embargo, en una transmisión en vivo desde el canal del Estado, VTV, el mandatario anunciaba la designación de una junta administradora que se encargará de poner en marcha las líneas de producción y los canales de distribución, aunque se ignora bajo qué nombre, toda vez que Kellogg’s es una marca registrada.

Aquí estamos inspeccionando, enfrentando este boicot a la soberanía agroalimentaria del país. Con un papelito violaron la ley orgánica del trabajo y rompieron relaciones laborales con 570 trabajadores. Pero aquí estamos pasando revista al almacén, donde hay suficiente materia prima para la producción, aunque ellos [Kellogg’s] dijeron que no tenían, anunciaba el gobernador en un video desde su cuenta en Twitter (@RMarcoTorres) rodeado de un grupo de trabajadores que coreaban “la clase obrera unida jamás será vencida”.

Pero otros trabajadores hicieron llegar a la corresponsal de Crónica.Uno algunos mensajes, en los que, entre otras cosas, rechazan “la compra de conciencia con una bolsa Clap” y la pretensión de que “toda la producción que salga de ahora en adelante será para distribuirla en las bolsas Clap y para los militares, aunque no se sabe con qué nombre porque la patente de Kellogg’s quedó eliminada”.

Mientras tanto, la trasnacional, en un comunicado difundido en varios medios de comunicación social, señala que:

“Como consecuencia de la toma de nuestra planta por parte del Gobierno, a partir del día quince (15) de mayo de 2018, Kellogg’s no se hace responsable por el uso que se haga de sus instalaciones y equipos, de la seguridad de los operarios, de las comunidades vecinas, así como tampoco de la calidad de los productos que ahí se lleguen a producir. Advertimos que el uso indebido de los nombres comerciales y de las marcas propiedad de Kellogg’s constituye una apropiación indebida no autorizada y Kellogg’s ejercerá las acciones legales disponibles que considere pertinentes”.

Algunos corresponsales intentaron ingresar a la planta para conocer quiénes integrarán la junta administradora y bajo qué nombre continuará operaciones esta planta de cereales. Sin embargo, funcionarios de la Policía de Aragua y del Sebin negaron el acceso. En horas de la tarde, el gobernador Marco Torres acudía una vez más a la planta para ofrecer declaraciones a los medios independientes, excluyendo a los corresponsales de Unión Radio y Crónica.Uno, entre otros.

Fotos: Gregoria Díaz y cortesía Gobierno de Aragua



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