Según Andiep, 120.000 jóvenes se retiraron de la educación privada por razones económicas y sociales. Esta semana se envió a los planteles del Distrito Capital el formulario donde deben colocar el porcentaje de estudiantes retirados para el período 2016-17.

Caracas. Desde hace un par de años los gremios educativos han alertado el éxodo de los planteles privados. En una primera etapa, del 2014 al 2015, hubo un repunte movido por los álgidos problemas político-económicos del país. Para ese entonces, la Asociación Nacional de Institutos de Educación Privada (Andiep) manejaba cifras como que 8 % de los estudiantes se estaban retirando por motivo de viaje a otros países.

En la actualidad se calcula que 120.000 alumnos han abandonado la educación privada.

Y ese dato ahora forma parte de las inquietudes del Ministerio de Educación, ente que distribuyó entre las escuelas púbicas del Distrito Capital una encuesta para saber cuál ha sido el proceso migratorio de estudiantes de los planteles privados a los públicos.

De hecho esta semana fue enviado el instructivo para actualizar la data, pues hace meses se hizo la misma solicitud.

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Los Supervisoras Circuitales deberán verificar que toda la información enviada por los planteles esté completa para poder cuantificar la cantidad de alumnos.

Síntesis de la encuesta que pasó el Ministerio.

¿Con qué fin será usada esa data? Esto no lo precisa la fuente que proporcionó el documento. Lo que sí se sabe es que durante el período académico 2015-16 no levantaron esta matriz.

¿Por qué se van?

Hace dos años, Andiep estimó que los jóvenes estaban migrando al exterior por las solicitudes de notas certificadas y de otros documentos para armar los expedientes. El éxodo era tanto en el nivel primario como secundario.

Y ahora no solo es porque se están yendo del país, como ocurrió recientemente en un instituto de secundaria ubicado en la parroquia Coche, de donde se fueron tres alumnos —uno para Colombia y dos para Ecuador—; sino que migran para escuelas públicas.

Esto está sucediendo en Caracas, Miranda, Barquisimeto, Bolívar y en otros estados del país. La razón: muchos padres no pueden costear las mensualidades, comprar comida y pagar pasaje. Por tanto, sacrifican la educación de sus hijos y andan a la caza de un cupo en el sector público.

Lo inédito ahora es que el Ministerio de Educación está interesado en saber cuántos son.

Fe y Alegría también sufre éxodo

Luisa Pernalete, quien coordina desde 2010 el programa nacional Madres Promotoras de Paz de Fe y Alegría, contó que estaba en un banco con la franela de la institución y que se le acercaron para pedirle dos cupos: “La persona me decía que no podía pagar un colegio privado. De Miranda me llegó información de que la gente está buscando cupos en nuestras instituciones por el mismo motivo. Pero el problema es que los directores no pueden asignar cupos”.

Pernalete indicó que de Fe y Alegría en todo el país se han ido cerca de 2000 estudiantes —muchos de ellos de bachillerato. Se van de colegios que son subvencionados y que tienen unas mensualidades solidarias muy por debajo de los costos formales.

“Algunos porque migran a Colombia, a Guyana y otros no pueden terminar hasta el 6to. año porque tienen que trabajar”.

Claro, decir que de 119.000 estudiantes que tiene la red de Fe y Alegría se fueron 2000, no pega tanto. La cuestión es que eso no había sucedido en años anteriores y menos en esa magnitud, que está vinculada a los problemas económicos y sociales de la población.

Foto referencial: Cheché Díaz



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