Desde el jueves de Semana Santa mermó el servicio de agua potable para 70 % de la ciudad. Desde entonces, la intermitencia lo ha marcado mientras que los guayaneses reclaman respuestas y soluciones.

Ciudad Guayana. 70 % de los habitantes de Puerto Ordaz —el mismo porcentaje que se quedó sin agua desde el Jueves Santo— pensó que la sequía sería subsanada después del asueto y que, terminado este, todos los trabajadores de la estatal Hidrobolívar se unirían en el ideal común de devolverle el servicio a la ciudad. Ahora, este viernes, más de una semana después de la contingencia, saben que eso fue solo una esperanza y que estaban equivocados.

Desde el lunes ha habido solo más desesperanza y resignación: lo que podría ser motivo de un gran movimiento social de protesta ha estado reducido a tímidas manifestaciones de algunas decenas de personas un par de veces en la semana.

Puede que sea lógico: más que de protestar, los habitantes de Puerto Ordaz están pendientes de remediar la crisis. Cargando tobos. Bañándose en casa de un familiar. Comprando botellones. Recolectando entre vecinos para pagar seis millones de bolívares por un camión cisterna. Racionando la poca agua que tienen.

La ciudad rodeada por los ríos Orinoco y Caroní no tiene agua y el Jueves Santo, Hidrobolívar explicó una causa: actos de sabotaje y vandalismo afectaron equipos en una de las estaciones de bombeo.

¿A quién creerle?

Pero han sido pocos los que han comprado la tesis oficial. Los vecinos de Alta Vista —la zona residencial y comercial más importante de la ciudad— aseguraron en una concentración a modo de protesta esta semana, que la negligencia es la única causa de lo ocurrido.

Lee también
En el barrio Ojo de Agua de Baruta no quieren vivir como camellos

El sindicato de Hidrobolívar no descree del todo de esa versión, pero apunta que ello desvela la vulnerabilidad de las plantas. No es solo eso: también acusó a la gerencia anterior —la de la gestión del exgobernador Francisco Rangel Gómez— de haber desmantelado esas plantas y de haber descuidado los acueductos.

Es una situación bastante vergonzosa cómo dejó la anterior directiva todas las plantas, no solo las de Guayana. Los acueductos fueron casi desmantelados, la hidrológica no tiene equipos, solo le quedaron 3 carros para todo el estado. Es deplorable, declaró esta semana a Correo del Caroní la secretaria general de la organización, Noris Cordero.

El diputado a la Asamblea Nacional, José Prat (La Causa R-Bolívar) acudió, acompañado por un grupo de guayaneses, a la sede local de la Defensoría del Pueblo para denunciar la situación y exigir respuestas, además del cese de la contingencia.

Pero hasta este viernes todo seguía igual: algunos centros comerciales cerraron. El único cine de la ciudad estaba con la santamaría abajo. En algunos locales no sirven café. Y 70 % de Puerto Ordaz sigue bandeándose con la poca agua que consigue.

Foto: Cortesía



Participa en la conversación