Tomás Martiarena, papá de Hopson Martiarena, de 21 años, denunció que este fue ajusticiado por funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana en Los Frailes de Catia. Lo dejaron en el hospital sin sus pertenencias y sin registro.

Caracas. Aunque varios vecinos de Hopson Alexander Martiarena Leal vieron cuando funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) lo montaban herido en la patrulla, apareció en el hospital Periférico de Catia y no había registro de quienes lo trasladaron.

El joven de 21 años recibió dos impactos de bala, uno en el pecho y otro en la espalda, a las 9:00 p. m. del pasado viernes 29 de septiembre, cuando los uniformados irrumpieron en la vivienda de una vecina, en el callejón Siempre Viva de Los Frailes de Catia.

Su papá, Tomás Martiarena, contó que esa noche los funcionarios ingresaron a la casa y sacaron a la fuerza a menores de edad y adultos.Se quedaron con mi hijo adentro, dispararon varias veces para simular un enfrentamiento. Le dieron un tiro en el pecho a quemarropa.

Lee también
Herida mujer y sus tres nietos por explosión en apartamento de Chacao

Denunció que los uniformados le quitaron todas las pertenencias a Hopson: el celular, un reloj, una cadena y los zapatos Nike. Llegó al hospital solo con el pantalón, ya que también le quitaron la camisa.

Agredieron al personal médico con empujones y lo dejaron ahí. El domingo fue que pudieron trasladar el cadáver a la morgue, porque un familiar que es funcionario habló. No lo querían trasladar porque no había datos de él, aunque se sabe que fue la PNB, dijo.

En nota de prensa del Ministerio de Interior, Justicia y Paz indicaron que el joven era conocido como alias “el Honzo” y presuntamente se enfrentó a miembros de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la PNB.

Sin embargo, su padre desmintió esta versión y aseguró que a su hijo lo ajusticiaron. Acudirá a la Fiscalía a denunciar, con varios videos que hicieron los vecinos del procedimiento.

Él estaba visitando a una vecina que le dio una trombosis y ahí siempre se reúnen a jugar bingo, todos vieron.

Hopson, quien era el menor de dos hermanos, trabajaba como obrero y además era vicepresidente de la Fundación Martiarena, que se dedica a llevarle entretenimiento a las personas de la tercera edad en hospitales y casas hogar.

Vivía con su abuela paterna, su pareja y su hija de dos meses de nacida. Cuando tuvo 16 años fue detenido por averiguaciones, pero en menos de 24 horas quedó en libertad.

Foto referencial: Luis Miguel Cáceres



Participa en la conversación