El servicio de Cirugía II, que tiene una capacidad de 48 camas, está cerrado y en el de Pediatría quedan nada más dos pediatras que laboran solo en las mañanas. Los médicos están levantando informes que serán llevados a instancias superiores, evalúan el cierre técnico del puesto asistencial.

Caracas. Este miércoles los médicos, especialistas, adjuntos y residentes, decidieron en medio de una asamblea declarar el cierre técnico del hospital José Ignacio Baldó, mejor conocido como El Algodonal, lo que implica que no pasarán consultas ni harán operaciones electivas.

Los galenos están preparando informes de la crítica situación de los servicios, los cuales serán enviados en las próximas horas ante instancias superiores (Defensoría del Pueblo, Fiscalía, Ministerio de Salud). Luego de abarcar lo que ellos llamaron “el marco jurídico y legal” es que activarán el cierre técnico de todo el centro, menos el servicio de Tuberculosis de adulto y pediátrico, pues consideraron que esta atención no se puede detener debido a que los riesgos de contaminación serán exponenciales.

La doctora Marietta Rea destacó que prácticamente ya tienen un cierre y avaló su denuncia con datos como que el servicio de Pediatría está funcionando con solo dos médicos en el turno de la mañana; que Medicina II —que tiene 48 camas— está cerrado y abandonado al igual que los 8 cuartos del área de Recuperación.

Destacó que los pabellones de Ginecología-Obstetricia fueron remodelados, pero no funcionan porque carecen de anestesiólogos, obstetras y pediatras; al igual que Cardiología, Cirugía Cardiovascular y las salas de Hemodinamia que no disponen ni de médicos ni demás personal especializado.

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En la asamblea, que contó con un nutrido grupo de médicos, se denunció que Radiología del Hospital Simón Bolívar está cerrada por daño de los equipos. Tampoco está activo el tomógrafo.

Médicos en asamblea permanente.

La morgue no funciona y los cadáveres se necrosan y descomponen si no son retirados a tiempo.

Y al igual que el resto de los hospitales de la red pública, el Banco de Sangre está parado por falta de reactivos para analizar los hemoderivados. Solo están haciendo estudios de urea y creatinina.

Este nosocomio se queda sin agua desde el miércoles hasta el domingo, lo cual paraliza los servicios y los pacientes deben llenar botellas y pipotes para lavarse y asear los baños.

No hay adecuado mantenimiento.

Ninguna de las ambulancias funciona por falta de cauchos, baterías, entre otras. El personal y los pacientes se trasladan a pie por los anexos del hospital —este complejo tiene cinco edificios— así como en cola o en transporte público cuando hay.

Los residentes indicaron, además, que la inseguridad reina en el complejo: hay robo de medicamentos, de comida, de los equipos médicos, de las pertenencias de pacientes, médicos y enfermeras.

Y en cuanto al régimen dietético, señalaron que hay ausencia de proteínas en las comidas de los pacientes, la dieta consiste en vegetales, granos, pasta arroz y harina.

Se quejaron del pago paupérrimo. Los sueldos de los médicos mensualmente no llegan ni a Bs. 500.000, por lo que el personal se ve en dificultad para llegar al hospital por los precios del transporte público y por el efectivo.

Crisis galopante

*Servicio de Anatomía Patológica no funciona, los pacientes deben cancelar en privados los estudios de citologías y biopsias.

*Laboratorio: funciona solo con Hematología, glicemia, urea y creatinina, el resto de los exámenes, los pacientes deben realizarlos en privado.

*Tratamiento antiTBC está agotado al igual que los antirretrovirales.

*El servicio de Nefrología cerrado por falta de insumos para las diálisis, personal médico y de enfermeras.

*En la farmacia hay carencia de importantes de medicamentos, como son antibióticos, broncodilatadores, esteroides, analgésicos, relajantes como el roncuronio o vencuronio, entre otros que dificultan las hospitalizaciones, intervenciones quirúrgicas, estudios especiales de gastro y de neumonología.

*Hay ausencia de cidex, necesario para desinfección y esterilización de los equipos en broncoscopia y pabellón.

*Falta papelería en todo el hospital, los récipes, informes médicos, historias clínicas y demás documentos, se realizan con papel de reciclaje que les regalan. Los pacientes deben pagar para sacar en la biblioteca la copia para realizarle la historia. En todo el centro hospitalario no hay tinta en las impresoras, ni siquiera en la Dirección del hospital.

*No hay gasas, vendas, guantes inyectadoras, obturadores venosos, K50, equipos de vía venosa central, yelcos. Los pacientes deben comprarlos.

* Falta de mantenimiento a los equipos del hospital, porque tienen deudas millonarias sin cancelar.

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Los médicos además critican que, para el Plan Zamora —programa médico quirúrgico, implementado por el Gobierno a mediados de 2017 y que se realiza los fines de semana en ese centro— sí hay medicinas, insumos y aparatos, y para las operaciones electivas de los pacientes con historia no hay.

Tienen de todo para operar, mientras nosotros carecemos de muchas cosas, les cancelan por paciente operado, por esa razón operan hasta 300 y 400 pacientes en un fin de semana, los alojan en los mejores hoteles. Luego desaparecen y el director obliga a los residentes de cirugía a evaluar los pacientes y en múltiples oportunidades hemos tenido que resolver las complicaciones. Operan casos de cirugía mayor sin hemoderivados, ni sangre y dan anestesia con escoline y pavulon que hace más de 30 años que no se usa. También tienen ambulancias cuando ellos operan y solo para ellos y sus pacientes, los demás no podemos usarlas, denunció Rea. 

Foto: Francisco Bruzco

Video: Mabel Sarmiento Garmendia


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