Ilegalización, antipolítica y persecución: los enemigos de los partidos políticos venezolanos (I)

Unidad MUD

En este seriado de dos entregas, Crónica.Uno presenta una radiografía de los 4 principales partidos políticos de la oposición venezolana en cuanto a su organización, disciplina interna, doctrina y programa de acción. AD, el más antiguo, y UNT, su última escisión, sortean la migración de dirigentes mientras sus bases reclaman más atención.

Caracas. En Venezuela los partidos políticos tienen rango constitucional. El artículo 67 establece los lineamientos de su existencia como parte del derecho de asociación política inherente al ser ciudadano. Sin embargo, el número de partidos políticos se ha reducido drásticamente entre 2006 —cuando 79 partidos apoyaron a 14 candidatos presidenciales— hasta 2018, cuando 16 partidos participaron en el acto electoral del 20 de mayo pasado respaldando a 4 candidatos.

Esa reducción —que muestra en sí misma el declive del pluralismo político— ha sido consecuencia de varias situaciones, pero en el último año, una confabulación entre el Consejo Nacional Electoral (CNE), el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente —así calificada por el Poder Legislativo y la UIP entre otros— terminó de dar al traste con la diversidad de partidos, obligándolos a pasar por procesos de legitimación reñidos con la Ley de Partidos y de Procesos Electorales que terminaron en la ilegalización de buena parte de ellos.

El abogado constitucionalista y experto en doctrina partidista, el diputado Juan M. Matheus, sostiene que además del acoso y persecución contra los partidos emprendido por Hugo Chávez —quien prometió volverlos “polvo cósmico”— y continuado por Nicolás Maduro, la antipolítica ha sido determinante en el debilitamiento y desaparición de los movimientos políticos.

La antipolítica es un prejuicio, según el cual los políticos profesionales y los partidos son un mal necesario y las sociedades y las democracias son viables y podrían ser más funcionales sin ellos. Y este es un fenómeno universal. Aunque haya democracia liberal, estado constitucional, progreso social y progreso económico, los partidos están desprestigiados como consecuencia de la antipolítica, afirma Matheus.

Pese a ello, destaca que los partidos siguen teniendo dos roles centrales en los estados constitucionales: uno como soporte del sistema democrático y otro conforme a su inserción en la estructura del Estado a través de su participación en el Poder Legislativo.

Los partidos de oposición en Venezuela han tenido que transitar un desierto de casi 20 años dictatoriales con un régimen de vocación totalitaria que aspira al partido único y pensamiento único, con lo cual el fundamento del Estado de partidos, que es la pluralidad de pensamiento y la pluralidad de organizaciones, queda en entredicho por quienes ejercer el poder.

La crisis de los partidos venezolanos se evidencia a la luz de los tres elementos esenciales que le dan sentido a la existencia de estas instituciones de la democracia: organización, doctrina y programa de gobierno.

Los partidos venezolanos han hecho un gran esfuerzo por mantener sus estructuras organizativas, resistiendo los embates autocráticos. Cuando había espacio para las elecciones, los partidos competían y eso ayudaba a mantener las estructuras vivas. Cuando el espacio para las elecciones se limita o se elimina eso más difícil, indicó.

Desde el punto de vista doctrinal, Matheus admite que el refuerzo de los contenidos ideológicos ha pasado a un segundo plano porque lo importante en estos 20 años no ha sido la formación o identidad ideológica de cada partido, sino unirse ante un régimen de vocación totalitaria.

Lo mismo sucedió con el contenido programático. Los partidos han sacrificado sus propios programas en pro de diseñar una propuesta alternativa unitaria de gobierno: Las dos campañas presidenciales de Henrique Capriles arrojaron programas de gobierno unitarios que aún están vigentes. Y últimamente la MUD ha hecho un gran esfuerzo donde los 4 partidos más grandes de la Unidad han destacado a dirigentes suyos para acordar ese plan de gobierno que está bastante adelantado.

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Fuertes a pesar de todo

Como señala Matheus, un aspecto central que debilita y mengua a los partidos es la no participación en procesos electorales, porque la naturaleza de los partidos es acceder al poder para propiciar los cambios y el progreso conforme a sus ideas. Los desincentivos a la participación política en Venezuela, no solo del elector sino también de los partidos, ha sido milimétricamente promovida desde un gobierno que hace de la participación una carrera de obstáculos y del voto un acto sin valor.

Cuando no participamos en una elección presidencial hay dos, tres, cuatro o cinco militantes que tenían aspiración presidencial que se quedan por fuera. Cuando no participamos en elecciones a gobernadores son al menos 24. Cuando no se participa a las elecciones a las alcaldías son 330, más o menos, que ven frustradas sus aspiraciones. Cuando no participamos en los concejos municipales son 10.000 militantes o más, indicó.

Es por ello que el reto de los partidos de la Unidad, en medio de una política de no participación hasta lograr las condiciones mínimas legales de transparencia y competitividad es encontrar formas de organización y lucha no vinculadas a episodios electorales sino al rescate de la democracia.

La primera manifestación de eso es el Frente Amplio, ir articulando a la sociedad. Después viene el cómo articular la protesta social, el cómo generar opinión pública para lograr romper el monopolio comunicacional del gobierno. Todo esto debe llevar siempre a valorar el rol de los partidos, dijo.

Finalmente, la disciplina —o indisciplina partidista— es otro de los factores de debilitamiento de los partidos. El reciente impase de Luis Florido con su partido Voluntad Popular, la renuncia de 8 militantes de UNT o el expediente abierto a su presidente, Enrique Márquez, son episodios que se enmarcan en esa categoría.

Creo que los partidos más disciplinados son Acción Democrática y Primero Justicia. AD por tradición institucional, es decir, por su tradición de formación leninista de cuadros. PJ por formación doctrinal y por cultura institucional en torno a las ideas. VP se parece a AD en términos de disciplina mientras UNT es un partido que se pica mucho, expresó.

Matheus rescata que en los últimos cuatro lustros, los partidos hayan resistido y luchado sin descanso por recuperar la democracia. Los partidos terminamos siendo más fuertes de lo que pensábamos.

En su opinión, para combatir la antipolítica y sus efectos, los partidos tienen que enviar señales claras a la sociedad en tres direcciones: transparencia, democracia interna e inspiración.

Que todo lo que se haga en los partidos esté animado por el principio de publicidad y se hable siempre de cara a la opinión pública. Que los partidos sepan comunicar sus procesos de toma de decisiones. Y que aprendan a vender las ideas que inspiran, señaló.

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AD contra viento y marea

Sede Partido Acción Democrática (AD)

Acción Democrática, con casi 77 años de fundado, no solo es el único partido opositor que no tiene dirigentes nacionales exiliados, presos o perseguidos judicialmente —aunque sí algunos, amenazados como el diputado Williams Dávila a quien le anularon el pasaporte en 2016— sino que es uno de los pocos partidos de oposición que quedan legales en Venezuela, junto con Un Nuevo Tiempo, Avanzada Progresista, Copei, MAS y Nuvipa.

Su dirección política nacional está integrada por 32 miembros, encabezados por su presidenta, Isabel Carmona, sus dos vicepresidentes, Edgar Zambrano y Antonio Ecarri Bolívar, el secretario general nacional, Henry Ramos Allup, y el secretario nacional de organización, Bernabé Gutiérrez. Les acompañan los secretarios nacionales para asuntos sindicales, profesionales, educativos, agrarios, municipales, de la mujer, culturales, internacionales y juveniles. Esta misma estructura se replica en las instancias estadales, municipales y parroquiales.

Dávila asegura que pese a los escollos que los gobiernos de Chávez y de Maduro han puesto en el camino, el partido sigue en pie: AD está plenamente operativo. El Comité Ejecutivo Nacional se reúne, la alta dirección política se reúne. A nivel estadal, municipal y parroquial estamos operativos. Tenemos nuestra fracción parlamentaria. Los problemas y lineamientos se debaten. Estas pruebas a las que nos ha querido someter el Gobierno con la validación del partido reactivó la maquinaria.

Sostiene que el principal músculo que mantiene vivo a un partido, como lo es su militancia de base, está activa y vigilante de la renovación de cuadros donde haga falta. Y es que los partidos no han quedado exentos de la migración masiva de venezolanos en los últimos 4 años. Para AD, este fenómeno, explica Dávila, ha tenido dos vertientes: por un lado ha llevado a la renovación de la dirigencia dentro del país, pero por el otro, ha contribuido a fortalecer el activismo de AD fuera de Venezuela.

Muchos dirigentes jóvenes se van como parte de la migración masiva que padece el país, pero AD tiene una gran ventaja histórica y es que siempre hay renovación de cuadros generacional. Para la renovación, sencillamente se convoca al sector afectado por la baja y de allí mismo surgen los nuevos secretarios. Es un proceso dinámico. Con los que están fuera mantenemos un contacto permanente y el activismo de AD ha sido muy importante en la organización de actividades como la consulta ciudadana del 16-J o las protestas articuladas en el exterior, afirmó.

Luis Sosa, secretario político de AD en Caracas, refrenda lo señalado por Dávila. Explica que en la capital, el partido blanco desarrolla actividades sociales como el Operativo Solidaridad y el Vaso de Leche; ello a la par de las tareas de organización.

Bajamos la línea política partidista y las líneas de la Mesa de la Unidad Democrática y procuramos mantener informados y movilizados a todos nuestros cuadros y estructuras. Semanalmente se reúne el Comité Ejecutivo Seccional y los secretarios sectoriales también se mantienen en actividad permanente. Nunca hemos dejado de estar organizados, independientemente de si hay o no elecciones. En las 23 parroquias de Caracas tenemos a todas las estructuras en todos los niveles activas y siempre acompañados con los diputados y dirigentes regionales o nacionales, afirmó Sosa.

El dirigente local señaló que en AD hay conciencia de que los partidos políticos son uno de los múltiples instrumentos de cambio junto con los sindicatos, los gremios profesionales, los jóvenes organizados, etcétera.

Destacó que en la capital, más que la diáspora, lo que ha afectado la estructura ha sido la crisis y la necesidad de algunos militantes de dejar las actividades partidistas —siempre ad honorem— para dedicarse a tareas que le generen ingresos: En los casos en que se ha presentado esa situación, siempre hemos encontrado voluntad en los demás compañeros que disponen del tiempo para asumir esas tareas y también se han sumado muchos jóvenes a nuestros equipos.

Acotó que también en materia de formación, AD mantiene a sus militantes al día, no solo en adoctrinamiento ideológico sino también en el campo profesional al brindarles herramientas para enfrentar la crisis.

En materia disciplinaria, AD luce como uno de los más sólidos. Sin embargo, en 2017, a raíz de la decisión de sus 4 gobernadores electos de juramentarse ante la Constituyente, el secretario general Ramos Allup declaró la autoexclusión de los gobernadores de las filas blancas. No obstante, se trató más bien de una sanción disciplinaria temporal, pues la primera semana de junio, luego de conocerse la mediación de los gobernadores para la excarcelación de varios presos políticos, el mismo Ramos Allup reconoció públicamente que los mandatarios regionales siguen dentro de AD.

UNT, a pesar de las rupturas

Cortesía @PartidoUNT

Un Nuevo Tiempo es la más reciente escisión de Acción Democrática. El partido se fundó en 1999 de la mano de Manuel Rosales. Aunque fue inicialmente un partido regional, 19 años más tarde es un partido nacional que además de haber tenido gobernadores, en la actualidad tiene una fracción parlamentaria y en su tarjeta fueron electos 8 de los 27 alcaldes obtenidos por la oposición en la reciente elección municipal de 2017.

Ángelo Palmieri, secretario de organización de UNT, afirma que pese a las más recientes bajas que han golpeado sus filas —incluyendo a algunos de sus fundadores— el partido está “full operativo” y se prepara para un pleno nacional de organización esta semana que viene, donde se discutirán políticas, estrategias, activismo y la revisión del padrón electoral.

Aunque la Mesa de la Unidad Democrática señaló esta semana que su prioridad no es participar en las elecciones de concejales que se realizarían en diciembre según el cronograma que estudia el CNE, UNT podría volver a marcar distancia de la línea unitaria, como lo hizo en las municipales antes mencionadas, y poner su tarjeta a competir. Pero sobre ese asunto no se pronunció Palmieri.

En cambio aseguró que la funcionalidad del partido se impulsa desde la Dirección Ejecutiva Federal, que es su máxima instancia de coordinación, la cual se reúne semanalmente; y desde las comisiones de trabajo sectoriales que se citan periódicamente conforme a sus propias dinámicas.

Aseguró que toda la dirigencia regional, municipal y parroquial recibe una minuta de las reuniones de la DEF y que los asuntos y decisiones específicos de las regiones o sectores se comunican también de manera oportuna.

A juicio de Palmieri, la apertura de un expediente disciplinario al presidente ejecutivo del partido, Enrique Márquez quien decidió apoyar la candidatura de Henri Falcón el 20-M contrariando la línea partidista, y el abandono de sus filas de siete diputados entre principales y suplentes desde 2017 no significan que el partido sea débil en lo disciplinario sino que como todo partido, UNT es un cuerpo vivo donde entra y sale gente.

En UNT tenemos un profundo espíritu democrático y quien no se sienta sintonizado con la ideología o línea del partido respetamos su decisión y le deseamos éxito. Ahora bien, en el caso de los diputados que se cambiaron de una plataforma política a otra y luego a otra en menos de un mes, no parece un problema del partido sino del dirigente. Nuestra dirigencia y nuestra militancia se mantuvo firme y sólida y cuando estos diputados migraron, los líderes locales se quedaron en el partido, señaló.

Indicó que UNT nació “cuando nadie creía en el voto porque creemos en el voto” y por ello su línea fue la de participar en los comicios para alcaldes en 2017, aunque la MUD decidió lo contrario: UNT abrió su tarjeta más que a los dirigentes propios y de los otros partidos, a la gente que quería salvaguardar sus espacios, porque entendimos que al habitante de cada barrio y de cada urbanización, lo que le quedaba era su entorno más inmediato y gracias a eso logramos preservar municipios como Chacao o Los Salias, por ejemplo.

Afirmó que si bien en la actualidad, Pablo Pérez es el único dirigente nacional inhabilitado, su fundador, Manuel Rosales, estuvo 7 años en el exilio, un año preso en el Sebin y le impusieron 4 inhabilitaciones políticas.

El partido sufre cuando se castiga al fundador. También tuvimos un diputado preso [José Sanchez, que fue liberado en 2011 y ahora migró a Prociudadanos]. Alejandro Zerpa, dirigente juvenil de UNT estuvo preso desde 2015 hasta 2017. En las protestas del año pasado tuvimos 38 a 40 dirigentes regionales detenidos más de una semana y casi 180 jóvenes detenidos a nivel nacional. Nuestra diputada Delsa Solórzano ha sido amenazada. Yo he tenido un par de citaciones en el Sebin. Pero nuestra política no es hacer ruido mediático de estas cosas.

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Aseguró que como a todas las instancias de la vida nacional, UNT no escapa a la ola de migraciones:

En el caso de UNT calculo que un 25 % de los dirigentes regionales y locales se han separado de su cargo por la diáspora. Me parece poco en comparación con otros partidos.

Acotó que esos espacios se llenan sin mayores contratiempos con otros militantes dispuestos a asumir las tareas. En este momento estamos regresando de una gira por 6 estados para atender precisamente ese tema. En tres de ellos ya tenemos casi el 100 % de la estructura regional y 85 % en las estructuras municipales.

Carmen Camacaro es coordinadora electoral de UNT en la parroquia Macarao de Caracas. Ella avala parcialmente lo expuesto por Palmieri. Asegura que el partido tiene su estructura pero se queja de que no tienen ningun tipo de activismo en ese importante sector popular de la capital.

Operativos estamos porque la estructura de la parroquia se mantiene. Pero actividad política como tal no hay. Creo que los partidos se han limitado a activarse cuando vienen elecciones nada más. Cierto que en otras parroquias de Caracas el partido está más activado que en Macarao. Nos convocan a los congresos, nos mantienen informados de las decisiones y actividades nacionales o en Caracas, pero aquí en Macarao es casi nula la activación política, dijo Camacaro.

En opinión de la dirigente, uno de los problemas que enfrenta UNT en las bases tiene que ver con la formación y adoctrinamiento de los nuevos militantes y la juventud: Los partidos desaparecen por eso, por la falta de formación. Yo vengo de AD y tenemos esa formación política sólida. Pero a veces la debilidad que uno aprecia, por ejemplo, en partidos como PJ o el propio UNT tiene que ver con la formación. En UNT se trata de hacer talleres de formación, pero no siempre se hacen.

Camacaro consideró necesario que en general los partidos de la oposición realicen actividades en las parroquias, aun cuando no haya elecciones a la vista, pues con ello mantienen la cohesión y la esperanza: Si los partidos mantuvieran más actividades en las parroquias, sería otra cosa, pero no, nos agarran siempre para procesos de elecciones y luego se olvidan. Uno sigue militando porque lo que uno quiere es salir del Gobierno. Pero si vinieran los dirigentes nacionales, los diputados a conversar con uno, sería otra cosa.

Fotos archivo Crónica.Uno y cortesía


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