Incendio en basurero de Mariche pone al descubierto mal manejo de los desechos

basurero de mariche

Vecinos se han visto afectados con asma, otitis y rinitis. La Alcaldía de Sucre llevó al sector un consultorio móvil para nebulizar. La Planta de Transferencia de Sabenpe C.A. es usada como un botadero. Usar agua para apagar un incendio en un lugar donde hay basura acumulada genera un lodo altamente contaminante llamado lixiviado.

Caracas. Nancy Santafe, de 48 años, vive en el barrio Julián Blanco, en Filas de Mariche. Su casa y las de sus vecinos se llenaron de humo desde el miércoles 1° de mayo en la noche hasta el sábado 4, producto de un incendio que se registró en las instalaciones de la Planta de Transferencia de Sabenpe C.A. ubicada en la zona.

«Muchas personas resultamos afectadas. A mí me dio otitis y rinitis, y todavía ando con el malestar. Acá en la casa tengo a niños con asma, y en la comunidad también hay personas con asma y con problemas respiratorios«, cuenta Santafe.

Dice la vecina que apenas el sábado fue que la intensidad del humo disminuyó. «Imagínate. El olor a humo y el olor a basura, ahora sí estamos bien», dice Santafe, quien además cuestiona que esta Planta de Transferencia —que fue cerrada durante la gestión del alcalde Carlos Ocariz— haya sido reabierta por José Vicente Rangel Ávalos, actual mandatario local.

«Eso se cerró justamente para que nosotros mejoráramos nuestra calidad de vida. Ellos vinieron y la reabrieron y mira lo que pasa. Apenas ayer [domingo 5 de mayo] fue que vino la Alcaldía de Súcre, con un consultorio móvil, para atender a las personas y lo único que hicieron fue nebulizar«.

El incendio refleja una lluvia de irregularidades 

Para Luisa Villalba, profesora de la Escuela de Biología de la Universidad Central de Venezuela (UCV), el hecho de que ocurriera un incendio da cuenta «del mal manejo que se está haciendo de la basura en el lugar».

Dice que lo primero que hay que tener en consideración es que una estructura que es una Planta de Transferencia se está usando como botadero de basura. Ahí existe una primera irregularidad.

Una planta de transferencia es un sitio para colocar la basura en unos container y luego trasladarla a un relleno sanitario. Ahí no debería permanecer la basura más de un día. Pero la realidad es que ahí no se hace transferencia, no hay equipos, lo que se hace es acumular basura y cualquier chispa produce un incendio«, explica Villalba.

A juicio de la docente, lo sucedido debería acarrear responsabilidades según la Ley Orgánica del Ambiente. «Es un delito grave lo que ahí está sucediendo. Es una sumatoria de delitos ambientales ocasionados por organismos del Estado. Entonces, ¿quién le pone el cascabel al gato?».

El agua para refrescar el incendio puede generar mayor contaminación 

Para apagar un incendio de este tipo, explica Villalba, se requiere que el personal especializado, los bomberos, utilicen gases especiales. «Cómo van a hacer los bomberos si no tienen ni botas para trabajar. En ese lugar no debe haber ni un extintor de incendios».

El equipo de Crónica.Uno constató, este lunes 6 de mayo, la presencia de camiones cisterna echando agua sobre la basura para refrescar la zona del incendio. Villalba deja ver que esta medida resulta contraproducente y puede generar mayores daños ambientales:

La basura tiene un componente orgánico y otro inorgánico. Cuando el orgánico comienza a descomponerse, genera dióxido de carbono y metano, y además se produce un líquido que termina generando un lodo sumamente contaminante denominado lixiviado. Esa agua que produce la basura arrastra microorganismos patógenos y si no hay mecanismos de drenaje adecuados, el agua contaminada va a buscar por donde salir«.

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Afectación respiratoria en un país sin medicinas

Crónica.Uno ha informado sobre los elementos contaminantes que están el el aire caraqueño. Un incendio como el ocurrido en la Planta de Transferencia de Mariche aumenta la peligrosidad del aire y pone en riesgo la salud de los vecinos de Julián Blanco, y de las comunidades adyacentes.

Además, el problema es mayor si se toma en cuenta la inexistencia de medicamentos para enfermedades respiratorias en Venezuela.

Es pertinente acotar que en el país, desde hace aproximadamente cinco años, no se cuenta con vacunas contra el rotavirus que causa diarrea severa, vómitos, fiebre y deshidratación. Igualmente, las vacunas contra la influenza (gripe) y el neumococo (neumonía) escasean desde hace unos tres años, lo que pone a la población en un mayor estado de vulnerabilidad.

OMS, contaminación del aire y rellenos sanitarios

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación del aire ataca nuestros pulmones, el corazón y el cerebro a través de partículas mortíferas; esta contaminación es una amenaza invisible que acecha nuestro entorno, afectando a jóvenes y mayores, causando muertes por ataque cardíaco, derrames cerebrales, enfermedades pulmonares y cáncer.

Investigadores del Instituto de Investigaciones Tropicales de la Universidad de Magdalena (Colombia), han explicado que «los rellenos sanitarios constituyen una fuente importante de biogás resultado del proceso de descomposición biológica de residuos sólidos de origen orgánico, conformado por metano (CH4) y dióxido de carbono (CO2), encontrándose también trazas de compuestos orgánicos volátiles (COV). La composición del biogás depende de diversas variables, dentro de las que sobresalen las características y volumen del residuo, humedad, compactación y edad del relleno sanitario».


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