El pulmón vegetal ubicado al suroeste de la ciudad tiene 70 de sus 240 hectáreas consumidas por ranchos del Barrio El Onoto, hay carros desvalijados e Inparques jamás se ocupó de proteger el lugar.

Caracas. Aunque en 2009 Caricuao fue declarada Parroquia Ecológica y hay un grupo de vecinos ambientalistas que luchan a diario por defender cada espacio verde a su alrededor, la anarquía y la desidia no permiten que se le haga honor al nombramiento.

Las 240 hectáreas del Parque Universal de la Paz ya tiene 70 de ellas invadidas y este año cuenta con tres incendios. El Instituto Nacional de Parques (Inparques) nunca tomó la iniciativa de velar por este pulmón vegetal que se encuentra al suroeste de la ciudad en Caricuao y la Guardia Nacional Bolivariana dejó de resguardarlo.

El cronista de Caricuao, González Guillén, fue quien ofreció la idea de crear un área verde protegida y por esta razón es que se funda el Parque Universal de la Paz por decreto presidencial en 1990, el más grande con esta temática. Llegó a tener árboles emblemáticos de 22 países sembrados por sus presidentes.

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En 1994 había una biblioteca ecológica y las banderas de 22 países adornaban el lugar. Pero el Concejo Municipal de Libertador nunca llegó a redactar el Plan Especial Zonal (PEZ) para prohibir más construcciones.

En la actualidad, Maribel Garcia, miembro de la Red Ambientalista de Caricuao, denunció que el Barrio El Onoto, que se instauró de forma anárquica en el lugar desde 2013, ha ido expandiendo sus caseríos y ha afectado la flora del lugar. El pulmón vegetal ya no puede usarse para pernoctar ni caminarlo por la inseguridad e Inparques nunca atendió el llamado para protegerlo.

En 2015 se constató que había restos de carros que fueron robados y desvalijados, y desde 2013 hasta la fecha los vecinos contabilizaron 30 robos en el área.

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