Mack Almeida, de 24 años, recibió dos impactos de bala en el tórax la noche del pasado sábado en Sabana Grande. Su cadáver fue entregado la noche del martes pues lo involucraron en un presunto enfrentamiento, el cual desmiente la familia pues él no  poseía armamento.

Caracas. El cuerpo de Mack Keiward Almeida Ochoa, de 24 años, permaneció tres días en la morgue de Bello Monte a la espera de un reconocimiento postmorten por un hecho en el que él presuntamente no estaba involucrado. Lo señalaron de ser secuestrador de la Cota 905 y la familiares —quienes prefieren mantener su nombre en reserva por seguridad— lo desmienten.

El pasado sábado 17 de marzo el joven se encontraba en casa de una amiga en Sabana Grande y a las 8:00 p. m. llamó a su mamá, desde un teléfono prestado porque el suyo se lo robaron, para que le avisara a su papá, que trabaja en el departamento de seguridad del Despacho del ministro de Interior, Justicia y Paz, Néstor Reverol, donde presta servicios como escolta, lo fuera a buscar.

En el bulevar, a la altura de La Poma, se escucharon varias detonaciones y cuando los vecinos se asomaron vieron que a Mack lo estaban montando herido en una camioneta. Inmediatamente llamaron a su madre, desde el mismo número que minutos antes él había usado, y le informaron.

Su padre, quien iba en camino a buscarlo como habían acordado, se desvió hasta el hospital Clínico Universitario pero le informaron que no había ingreso de heridos por arma de fuego. Llegó a la morgue de Bello Monte y le dijeron de ese procedimiento en Sabana Grande, al cual se refirieron como enfrentamiento.  El joven tenía dos impactos de bala en el tórax.

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Su cuerpo fue trasladado hasta el hospital Domingo Luciani, en El Llanito, donde lo encontró su padre esa misma noche. Sus parientes desmintieron que la víctima se encontrara armada o tuviera porte de arma ilegal.

Fuentes internas de la medicatura, indicaron que el cuerpo del joven fue entregado presuntamente por un funcionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), quien al parecer indicó que no lo dieran a sus parientes porque requería de un procedimiento postmorten, el cual debe efectuarse en casos donde hubo enfrentamiento policial.

Tres días después, el martes a las 8:00 p. m., los familiares logran que les entreguen su cadáver en vista de que el joven no presentaba antecedentes ni tenía investigaciones abiertas. Un fiscal de derechos fundamentales y un representante de la fiscalía del pueblo dejaron constancia de que no hubo reconocimiento post mortem porque no estaba involucrado en tal enfrentamiento.

La víctima fue sepultada en los Jardines del Cercado la mañana de este jueves 22 de marzo. Estudiaba segundo semestre de Administración y tenían planes de irse del país; vivía en Guatire.

Hace meses tuvo un accidente en moto y estuvo en rehabilitación, por eso su padre lo iba a buscar a Sabana Grande la noche que lo mataron.

Exigen una investigación de lo que ocurrió, pues les extraña que el presunto funcionario del Cicpc lo involucrara con un enfrentamiento.

Foto archivo


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