Los pacientes de diálisis tomaron la avenida Bolívar de Maracay para exigir, una vez más, el suministro de agua, indispensable para el tratamiento. Mientras tanto, cuadras más abajo, trabajadores de Hidrocentro reclamaban salarios justos y dotaciones.

Maracay. Ya se ha hecho una costumbre y pareciera que los administradores de la Clínica de Diálisis Aragua, ubicada en pleno centro de Maracay, solo esperan a que los enfermos renales recurran a la protesta en la calle, para contar con el suministro de agua, tan importante y necesario para realizar la diálisis.

Una vez más, los enfermos, algunos, incluso, en sillas de rueda, debieron cerrar la avenida Bolívar de la ciudad, para exigir por enésima vez el suministro de agua potable, pues sin ella el tratamiento al que deben someterse semanalmente resulta incompleto e insuficiente.

Y como en ocasiones anteriores, solo el reclamo de los pacientes activa a las autoridades competentes. En esta ocasión, un camión cisterna del Gobierno de Aragua llegó minutos después de la protesta, a la clínica de diálisis.

Son más de 236 pacientes que son atendidos en tres turnos. Muchos provienen de otros municipios, por lo que deben pagar pasajes y comida. En algunas ocasiones se han regresado a sus casas sin el tratamiento porque la clínica no tiene agua.

“Esto es responsabilidad de la mala administración de la clínica. Siempre ocurre lo mismo y en esta oportunidad nos hemos tenido que dializar sin agua, lo que significa que nos quitan peso, pero no eliminamos toxinas”, acusa el señor Henry Arturo Tovar, uno de los pacientes renales que dependen de este único servicio en la capital aragüeña para el tratamiento de diálisis, que es un tipo de terapia que requiere del suministro de agua potable.

Paralelamente, varias cuadras más abajo, en la misma avenida Bolívar de Maracay, trabajadores de Hidrocentro protestaban la desatención de la empresa en cuanto a dotación de unidades, equipos y uniformes para las más de 700 personas que allí laboran.

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También reclamaban lo insuficiente que les resulta el salario mínimo impuesto por el Gobierno, con el que, según señalan, se violaron todas las cláusulas contractuales que conquistaron. A la caminata, que tenía como destino la sede de la Inspectoría del Trabajo en Maracay, se sumaron los jubilados de Hidrocentro, quienes denuncian que apenas reciben 75 % del salario e igual porcentaje de la cesta de alimentación, amén de una pírrica cobertura del HCM, que no les alcanza para cubrir ninguna eventualidad de salud.

Estos trabajadores, liderados por Nilko López, del Sindicato Bolivariano de Trabajadores y Trabajadoras de Aguas de Venezuela (Sibtraven), y agremiados en el Sindicato Nacional Ecosocialista de Trabajadores y Trabajadoras del Sector Agua Potable y Saneamiento de Venezuela (Sinebustrapsv), advirtieron que, de no obtener respuesta, radicalizarán sus protestas.

“La hiperinflación nos está consumiendo, pues nadie vive y mantiene un hogar con el pago actual. Tenemos necesidades y deben respetar las leyes”, dijeron los trabajadores de Hidrocentro en Aragua.

Fotos: Gregoria Díaz


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