La familia de Edgar Zambrano ignora su paradero a un mes de su detención

Edgar Zambrano y sus hijas

El primer vicepresidente de la Asamblea Nacional fue llevado a la fuerza en su camioneta el pasado 8 de mayo. A su familia la venía preparando para ese momento desde que la ANC comenzó a anunciar la violación de la inmunidad de los parlamentarios. «No es tiempo de lloriqueos», les dijo, vía telefónica, al momento de su detención.

Barquisimeto. Edgar Zambrano, abogado, dirigente de Acción Democrática (AD) y primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, reconocido por su trayectoria política, es actualmente uno de los presos políticos más importantes del país. Se cumple un mes desde su desaparición forzada por el Sebin. Desde entonces su familia no sabe cuál es su paradero.

Soley Zambrano, hija del dirigente, confiesa que desde que su padre se juramentó para el cargo que actualmente desempeña en la Asamblea Nacional, las venía preparando, a ella y a su hermana Sue, para ese momento.

La aprehensión ocurrió a las afueras de la sede del partido Acción Democrática (AD), en La Florida, Caracas, el pasado 8 de mayo, a las 6:35 pm. La camioneta donde se trasladaba el diputado fue interceptada por siete patrullas del Sebin y fue rodeada por funcionarios que portaban armas largas. Desde su cuenta de Twitter, el propio Zambrano describió cómo, al negarse a abandonar el vehículo, fue remolcado con una grúa para trasladarlo «de manera forzosa hasta El Helicoide».

El 10 de mayo, el Tribunal segundo de Primera Instancia en Función de Control dictó medida judicial de privativa de libertad contra el diputado por  «traición a la patria, conspiración, instigación a la insurrección, rebelión civil, concierto para delinquir, usurpación de funciones, instigación pública a la desobediencia de las leyes y el odio continuada».

Lee también
Acceso a la Justicia señala que Venezuela vive "una dictadura con espacios de democracia"

Soley relata que después del 30 de abril, cuando la Asamblea Nacional Constituyente comenzó a aprobar la violación de la inmunidad parlamentaria de varios diputados, aunque sabía que se trataba de decisiones inconstitucionales, sentía temor por su padre.

Recuerda que esa tarde estaba llegando a su casa cuando recibió la llamada de Zambrano. Con una voz que no era la de costumbre él le contó lo que estaba sucediendo: “Ustedes saben cuál es mi trabajo, saben lo que hago, cómo me desempeño, mi tiempo se lo dedico a mi trabajo y a ustedes, no es tiempo de lloriqueos”.

También le pidió que avisara a los medios. Ella quiso irse de una vez para Caracas pero por como era de noche, tuvo que esperar a primera hora del día siguiente.

La esposa de Edgar Zambrano, Sobella Mejías, por su parte, estaba fuera del país, atendiendo asuntos relacionados con una de sus hijas. Cuenta que supo de la detención a través de las redes sociales. Asegura que se comunicaba con Zambrano hasta cuatro veces al día y cuando él no venía a Barquisimeto ella iba a Caracas.

La incertidumbre de esta familia no ha cesado ni un momento desde hace un mes, incluida la preocupación por el estado de salud del diputado. Por un allegado de la familia saben que en el momento en que fue arrestado, Zambrano llevaba un bolso con artículos de aseo personal y pastillas para la tensión.

Un hombre de familia

Sobella Mejías describe la ausencia de su esposo como un vacío. Sin embargo, asegura que ese sentimiento no la ha hecho decaer. «No he botado una lágrima porque sigo luchando por y para él».

Lee también
“Tenemos las condiciones para construir una salida”, dijo Guaidó tras reunión con Enrique Iglesias

Mejías es la pareja de Edgar Zambrano desde hace 16 años. Es también militante de AD. Ya era madre cuando lo conoció y esa hija la hizo abuela de una niña de 2 años, Miranda, que también considera a Zambrano como su abuelo. El día de su juramentación ante la AN, el diputado dijo que lo hacía por su partido, su familia y sus nietas Miranda y Martina, su primera nieta, de 3 años, hija de Sue Zambrano.

La hija de Sobella dio a luz recientemente a otra niña tiene que tiene por nombre Lara y según Mejías le puso ese nombre en honor a Zambrano, quien adora su tierra larense.

Ambas hermanas y toda la familia son adecas, pero es Soley quien ha seguido los pasos de su padre. La también abogada es la secretaria juvenil de AD de la seccional Lara. Recuerda que ella y su hermana crecieron en las instalaciones de «La Pochocha» como se conoce a la sede de AD en Barquisimeto, donde corrían y jugaban. Para ellas era natural estar allí, nunca fueron obligadas.

Ese hombre que muchos conocen como un lobo en la política, es descrito por su familia  como una persona cariñosa, que siempre les da muestras de afecto. “Con la familia es una persona totalmente distinta, echador de broma, nadie se lo imagina”, destaca Soley. Sin embargo, también es estricto y, aunque nunca fue celoso con los novios, “siempre pone la cara para que se sepa quien está allí”.


Participa en la conversación