11 de los 12 asesinatos de mujeres registrados en la región en lo que va de 2018 no han sido resueltos, según un informe de la ONG local Comisión para los Derechos Humanos y Ciudadanía.

Ciudad Guayana. A Annelis Victoria García Palma, de 31 años, la mataron el 1° de mayo en San Félix. Los asesinos dejaron al lado del cadáver un cartel: “Por pichadora y sapa”.

Menos de 15 días después, el 13 de mayo, en Puerto Ordaz, a Mayerling Isabel Jaramillo, de 18 años, la decapitaron. A ella y a su hermano. Los cuerpos los dejaron en la casa. Las cabezas, en un sector cercano.

Ambos casos los tomó la organización no gubernamental (ONG) Comisión para los Derechos Humanos y Ciudadanía (Codehciu) para enfatizar que en violencia hay más saña en contra de la mujer y que, en ese estado, 11 de 12 femicidios registrados hasta mediados de junio permanecen impunes.

En el primer semestre de 2018 ha habido 12 mujeres asesinadas en el estado Bolívar, entre los municipios Caroní, Heres, El Callao y Sifontes. El mes más violento fue mayo, en el que ocurrieron cinco homicidios, equivalentes a 41% de los crímenes registrados, detalla el informe.

Y apunta: En cuanto a la ubicación, de la docena de crímenes, cinco sucedieron en San Félix, tres en los municipios del sur del estado Bolívar, tres en Puerto Ordaz y uno en Ciudad Bolívar. Dos de los asesinatos fueron a manos de los cuerpos de seguridad del Estado, y dos fueron presuntos sicariatos.

Con toda intención

El informe desglosa otros números: nueve de los asesinatos se cometieron con arma de fuego, dos con armas blancas. Acerca del otro, no se ha esclarecido cuál fue el arma. Las víctimas tenían entre 18 y 47 años.

Dos de las mujeres tenían signos de tortura. Los móviles manejados por las autoridades fueron resistencia a la autoridad, venganza y el mal utilizado término de ‘crimen pasional’.

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Codehciu concluye el informe con una recomendación a las instituciones estatales de investigación criminalística: Cumplir con la ‘investigación diferenciada’ y la ‘debida diligencia’, ambos conceptos internacionales que permiten esclarecer y hacer justicia ante casos de femicidio.

La diferenciada es aquella que incluye la perspectiva de género en las pesquisas para identificar elementos de que evidencien razones de odio y/o desprecio a las mujeres, y cualquier otro indicio antes, durante o después del asesinato de la mujer, que permitan señalar razones de género como móvil del crimen. La debida diligencia es un estándar internacional que obliga a los Estados a adoptar medidas holísticas y sostenibles para prevenir, proteger, sancionar y reparar actos de violencia contra la mujer.

Infografía: Prensa Codehciu



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