El pasado 17 de septiembre un exfuncionario argentino detalló la trama de corrupción según la cual los dos mandatarios realizaron una maniobra con títulos de deuda argentina para conseguir una “ganancia” de 50 millones de dólares. Sin embargo, según declaraciones de personas involucradas, las irregularidades llegan hasta el punto de una “embajada paralela” en la capital venezolana.

Caracas. Claudio Uberti es un nombre que los venezolanos no conocían hasta hace un par de días, cuando, el 17 de septiembre, reveló una trama de corrupción entre Hugo Chávez y Néstor Kirchner para hacerse con más de 50 millones de dólares en un acto de corrupción. Sin embargo, el rol de Uberti y las relaciones ilegales entre ambos gobiernos van más mucho más allá.

Uberti está en estos mismos instantes envuelto en un escándalo de corrupción en Argentina, conocido como “los cuadernos de coimas (sobornos)”. Precisamente por este caso, que al principio se pensó que solo involucraba a la nación del Cono Sur, logró develarse una trama de corrupción entre ambos países, cuando el propio exfuncionario, en una declaración frente al fiscal Carlos Stornelli, habló sobre su rol en Caracas.

¿Qué son los cuadernos de coimas?

El escándalo de los cuadernos de coimas estalló el 1 de agosto de 2018, cuando el portal del diario La Nación, de Argentina, publicó la información de una causa judicial adelantada por el juez federal Claudio Bonadio y promovida por Stornelli, mediante la cual se había llevado a cabo una serie de allanamientos y detenciones en la madrugada del 31 de julio.

La causa basa su fundamento en las anotaciones y apuntes hechos en una serie de cuadernos por parte de Oscar Centeno, exchofer de Roberto Baratta, exsecretario de Coordinación y Gestión de Argentina, en los que se reflejaba una serie de sobornos al Estado argentino por parte de empresarios, cuyas compañías eran contratistas durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, dinero que se le pagaba a cambio de la obtención de contratos.

La Nación afirmó que los cuadernos, que en realidad son fotocopias de los originales, fueron entregados por la expareja de Centeno, Hilda Horovitz. Ella facilitó que la información llegara a la justicia argentina y al diario de circulación nacional.

Al comienzo de la investigación fueron detenidos más de 20 exfuncionarios gubernamentales y empresarios del país gaucho. Muchos otros, entre ellos Uberti, lo serían en los días posteriores. Él, junto a Julio de Vido, son cruciales en la trama que involucra las irregularidades con el gobierno de Hugo Chávez.

El ser procesados por la justicia argentina hizo que estos se declararan “arrepentidos”, una figura que existe desde mediados de 2016, mediante la cual las personas acusadas de corrupción intercambian información y colaboran con las autoridades a cambio de recibir sentencias menos severas que las que en otras circunstancias debían obtener.

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Claudio Uberti y la embajada paralela en Caracas

Uberti, conocido de vieja data de Néstor Kirchner, estuvo al mando, desde mayo de 2003, del Órgano de Control de Conseciones Viales (Occovi), el cual es un organismo encargado de manejar los contratos con empresas para obras de vialidad en el país, que, a su vez, funcionaba bajo la dirección del desaparecido Ministerio de Planificación de Argentina, al mando de Julio de Vido. Desde ahí obtuvo dinero en calidad de sobornos para asegurar contratos para empresas por parte del Estado Argentino, una trama de corrupción que, hoy, las autoridades tratan de probar que está relacionada con la propia pareja presidencial.

No obstante, el verdadero rol importante que desempeñaba Uberti era el de ser embajador “paralelo” de Kirchner para Caracas. Su labor era la de mover dinero entre ambos países según fuera requerido, mientras seguía cobrando las “coimas” en Argentina.

En el artículo publicado por La Nación en el que se explica la trama de los 50 millones de dólares, se detalla que Uberti reconoció que en un solo movimiento de 500 millones de dólares se generó una diferencia de 100 millones, dinero que, al ser cambiado a bolívares en el mercado paralelo y luego ser usado para comprar dólares preferenciales, arrojó la ganancia de 50 millones. Uberti fue quien, en su momento, llevó el dinero de Caracas a Buenos Aires para Kirchner.

El verdadero embajador de Argentina para Venezuela, Eduardo Sadous, es quizás el que más ha especificado el papel que Uberti realizaba en la capital de la nación e inclusive llegó a denunciarlo ante la cancillería argentina.

“Nunca vi a nadie pagar una coima (soborno), pero los empresarios que exportaban a Venezuela hablaban del pago de coimas (sobornos). Sobre todo los del sector de maquinaria agrícola que exportaban dentro del fideicomiso. Además, si no pasabas por el Ministerio de Planificación no te daban la autorización para vender dentro del fideicomiso. Lo manejaba Pdvsa y entonces con la autorización de (Ministerio de) Planificación, Argentina depositaba el pago por el fuel oil que se le compraba a Venezuela y estos compraban bienes y servicios argentinos. El dinero del fuel oil se ponía en una empresa de Pdvsa en Nueva York”, declaró Sadous en una entrevista con el diario Clarín de Argentina, en donde añade que, ante estas irregularidades, él optó por denunciarlo, lo que le costó su puesto en Caracas.

“Ya yo hice mi primera denuncia sobre esto, lo que motivó que me sacaran de Caracas”, añadió.

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Sadous asegura que los nombres señalados en el escándalo de los cuadernos de coimas son los mismos que se movían en la trama de exportaciones desde Argentina hasta Venezuela, motivo por lo que él asegura que la declaración de Uberti es de gran importancia.

“Su cargo oficial era estar detrás de las autopistas. ¿Qué tenía que ver entonces con Venezuela? (siempre presente en los negocios con el chavismo detrás de De Vido, Uberti incluso viajó en el vuelo en el que venía el venezolano americano Guido Antonini con los 700.000 dólares frenados en Aeroparque). Todo conduce al ministerio de Planificación. Pero pensar que De Vido actuaba autónomamente es totalmente ingenuo”, manifestó en la entrevista a Clarín.

Lo que pasó cuando Sadous denunció la embajada paralela

Sadous tomó nota de los movimientos de Uberti en Caracas y, por ese motivo, envió un cable diplomático a Buenos Aires, en el que detallaba lo que en ese momento denunció como “corrupción”. ¿Qué pasó? Que lo relevaron de su cargo en Venezuela.

El reporte que Sadous hizo a sus superiores no tuvo la respuesta que él esperó y fue sustituido de su cargo en el año 2005, mientras Uberti permaneció ejerciendo la embajada paralela y presidiendo el Occovi hasta el año 2007.

Uberti no abandonó su posición dentro de la administración de Néstor Kirchner hasta que ocurrió el escándalo con Guido Antonini Wilson, quien señaló que el dinero que se le incautó en una valija diplomática no era el único procedente de ese vuelo y que, de hecho, pertenecía a Uberti, quien también llegó al país en el mismo avión.

Salir de la embajada paralela y del Occovi no significó que Uberti quedara apartado del gobierno de Kirchner; de hecho, La Nación asegura, en un perfil que realizó de él, que este se mantuvo cercano al poder, algo que cambió una vez que Néstor falleció.

Con la muerte de Kirchner, sin embargo, Uberti comenzó a percibir que lo dejaban de lado. Que lo convertían en un ‘paria’, calificativo que ayer repitió en tribunales, varias veces. Como si tuviera la peste. Y ayer, sentado frente al fiscal Stornelli, se vengó. Habló de Néstor y de Cristina Kirchner. De Techint y de otras empresas. Y de, si cabe, más dinero volador. A la provincia de Santa Cruz”, asegura una nota sobre el controversial funcionario argentino.

Tras Néstor, CFK también se involucró en irregularidades con Venezuela

Para 2008, Néstor Kirchner ya no era el presidente de Argentina, pues había sido reemplazado por su esposa Cristina Fernández de Kirchner, quien, lejos de evitar repetir las mismas irregularidades que se habían registrado durante el gobierno de su marido, jugó un rol inclusive mayor durante las negociaciones del grupo Techint con el gobierno de Chávez que siguieron a la expropiación de Sidor.

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Luis Betnaza, director del mencionado grupo y también afectado por el escándalo de los cuadernos de coimas, reconoció estos pagos durante 2008, asegurando que se trataban de un “estado de necesidad” para salvaguardar a empleados argentinos y sus familiares luego de la toma de la empresa en Guayana.

La Nación reseña que Betnaza sale mencionado en una de las entradas de los cuadernos que destacaban los movimientos y encuentros entre ejecutivos de empresas argentinas con funcionarios del gobierno de ese país. En una de estas entradas se detalla la reunión del ejecutivo de Techint, Héctor Zabaleta, con Roberto Baratta, mano derecha del ministro argentino de planificación Julio De Vido.

En otro artículo del mismo diario argentino se detalla aún más el motivo por el que los pagos se tuvieron que dar, tomado de la declaración que Betnaza le hizo al juez federal Claudio Bonadio.

“Chávez [parecía tener] vía libre para expropiarnos, cosa que sucedió poco tiempo después. Apelamos al gobierno argentino […] y nos manifestaron que hiciéramos un aporte porque ello significaba gastos que el gobierno argentino no tenía por qué afrontar”, señala el directivo de Techint.

Betnaza luego añade: “El cierre financiero se realizó a fines de 2008 y 2009, con intervención de Cristina Kirchner, en varias reuniones. Me pidieron que no aparezca por la delegación oficial, Cristina me lo pidió. Luego ella me convocó, al hotel Tamanaco, donde estaba la delegación oficial, señalándome que el precio estaba acordado en mil novecientos setenta millones, pero lo que no estaba acordado era el pago. Ella me informa que había hablado con Chávez, y que nos comunicáramos con el Ministro de Finanzas del régimen, que se llama Alí Rodríguez, para acordar la forma de pago. En la firma del cierre que ocurrió en 2009, ellos pagaron un precio anticipado de cuatrocientos millones y sucesivos pagos, semestrales, por el saldo. Ahí quedamos, no cobramos las otras”.

Mientras todo el escándalo de los cuadernos de coimas ha generado un sinfín de reacciones en Argentina, lo que ha llevado inclusive a que CFK sea procesada por la justicia mas no apresada gracias a sus fueros, en Venezuela no se ha abierto investigación alguna por parte de ninguna institución.

Foto: Cubasi


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