Con un promedio de edad de 23 años y tres subcampeones juveniles, la selección venezolana sacó dos empates en el Premundial e hizo olvidar el último puesto.

Caracas. La Vinotinto sigue última. Eso no cambió en la penúltima doble fecha de las eliminatorias mundialistas hacia Rusia 2018. De hecho, solo dos victorias el mes que viene ante Uruguay y Paraguay combinadas con dos derrotas o una caída y un empate de la selección boliviana le evitarán el foso a Venezuela, casilla que no ocupa desde las ya lejanas clasificatorias de Francia 98.

No obstante, los dos empates cosechados de local 0-0 ante Colombia y 1-1 en el mismísimo Monumental de Buenos Aires ante la Argentina de Messi, Dybala e Icardi permiten ver con optimismo el futuro, más allá de que el grupo que jugó en San Cristóbal y en la cancha del laureado River Plate pareció estar todavía lejos de alcanzar el potencial que sugieren las actuaciones de muchos de sus integrantes en los ciclos de categorías menores y en los clubes en los que hacen vida, sobre todo en las facetas ofensivas de generación, desequilibrio y finalización de los ataques.

Con todo y las ataduras tácticas y la rigurosidad en el apego a las tareas defensivas, los chamos que escogió Rafael Dudamel mostraron de a ratos personalidad, desenfado e inteligencia para ir al frente sin descuidar en demasía el libreto que dispuso el técnico yaracuyano con la intención de contrarrestar las innegables potencialidades de cafeteros y albicelestes.

El que más pareció brillar en dicho apartado fue el volante Sergio Córdova, quien a sus apenas 20 años ya marcó un tanto en la Bundesliga con el Augsburgo y con su fortaleza física tuvo arrestos para tapar los costados, echar una mano atrás y tener la visión de asistir con precisión quirúrgica a John Murillo, quien anotó con frialdad el 0-1 ante Argentina.

Córdova fue junto con el portero Wuilker Fariñez y el volante de marca Yangel Herrera la representación veinteañera de la selección juvenil que meses atrás disputó la final del Mundial de la categoría en Corea del Sur. El guardameta tapó al menos cuatro ocasiones claras en la visita al bicampeón mundial y el “Tigre” Radamel Falcao todavía debe recordar la estirada del caraqueño que le negó la red a su cabezazo a boca de jarro en Pueblo Nuevo.

Herrera tampoco desentonó y apoyó en Buenos Aires el notable trabajo de Arquimides Figuera, otro que con su rendimiento justificó el primer punto vinotinto de visita ante la muy admirada selección argentina, hoy en horas bajas y con mucha confusión en cuanto a su propuesta colectiva.

El promedio de edad del 11 titular del martes fue de 23 años, lo que da una idea del margen de desarrollo y crecimiento futbolístico que tiene la camada que jugará el próximo premundial. La cosecha de dos puntos y la actitud con la que se lograron permiten ver más allá del fondo de la tabla. Al menos hasta octubre.

Foto: Prensa Vinotinto



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