Los artículos que ofrecen esas tiendas son de privados como Empresas Polar, Cargill, Heinz, La Lucha y Procter & Gamble.

Caracas. Mientras la Superintendencia para la Defensa de los Derechos Económicos (Sundde) fiscaliza los supermercados para que rebajen los costos de los artículos, por las tiendas de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) los fiscales no pasan y gran parte de los productos tienen altos precios.

En las tiendas tienen en venta margarina a un costo de 122.000 bolívares, tal como estaba en los supermercados hasta este viernes cuando el organismo supervisor ordenó llevarla a 60.000 bolívares. La salsa de tomate estaba en 95.000 bolívares como en otros establecimientos, al igual que la mayonesa cuyo importe estaba 120.000 bolívares.

El detergente era otro de los productos que en las cadenas de supermercados los fiscales obligaron a ajustar a 107.000 bolívares, en las tiendas Clap estaba en 170.000 bolívares. Los altos costos también se reflejaban en otros rubros como granos, atún enlatado, sardinas, chucherías y en los productos de higiene personal.

Este sábado en horas de la mañana, las tiendas tuvieron cola porque ofrecieron un combo que contenía un kilo de harina de maíz, pasta y arroz a un costo de 68.000 bolívares, que ya al mediodía se había agotado.

El sustento: la oferta privada  

El pasado año, el presidente Nicolás Maduro creó los Clap para la venta de bolsas de comida casa por casa, luego mediante los decretos de emergencia les dio poder para controlar la producción y distribución de las empresas.

Con un sector privado, cuya capacidad está disminuida por el control de precios y la menor asignación de dólares, el Gobierno le impuso más medidas para mantener a los Clap. Y ordenó que 50 % de la producción de alimentos y artículos de higiene de las industrias fuera a los Comités.

Lee también
Tachirenses pagan a precios internacionales hortalizas que se cultivan en la región

El poder de los Clap va creciendo y a principios de 2017 el mandatario anunció que los Comités deberían tener tiendas. Según el Jefe de Estado, por esa vía se contempla “ampliar las posibilidades de oferta y repotenciar el combate contra la especulación”. Y así los Abastos Bicentenarios —que antes eran Cada y Éxito y que fueron nacionalizados— ahora se están convirtiendo en tiendas Clap.

La oferta de productos en esos comerios es de industrias privadas. Los artículos que están en los anaqueles son de Empresas Polar, Heinz, La Lucha, Procter & Gamble y Cargill. La producción de empresas estatales como Diana, Lácteos Los Andes, Venezuela, entre otras, está ausente.

Fotos: Mayela Armas



Participa en la conversación