Las precipitaciones caídas el pasado fin de semana en diversos sectores de la entidad dejaron sus primeros afectados en los caseríos de las zonas rurales de los municipios Bolívar y Sotillo. Plácido Malavé, autoridad única del sistema de riesgo del estado, refirió que el organismo mantiene una vigilancia constante en los lugares propensos a inundaciones, sobre todo los que están ubicados en el área urbana.

Puerto La Cruz. Las lluvias caídas el pasado fin de semana en diversos sectores de la entidad encendieron las alarmas del Sistema Integrado de Gestión de Riesgos del estado Anzoátegui (Sigraed), luego de que estas causaran el incremento en los niveles del río Neverí, lo que generó, además, anegaciones en varios caseríos de la zona rural de los municipios Bolívar y Sotillo.

Reportes del Ministerio de Ecosocialismo y Aguas, además del Sigraed, indican que existen 83 sectores de riesgo o susceptibles a inundaciones en los cuatro ayuntamientos que componen la zona norte de Anzoátegui (Bolívar, Sotillo, Guanta y Urbaneja) y al igual que en 2017, los pobladores de los sectores rurales que asentaron sus viviendas en las riberas del Neverí han resultado los principales afectados.

Pérdida de enseres y cosechas fue el resultado de las anegaciones sufridas en los caseríos de El Rincón y Pamatacualito durante los aguaceros del fin de semana.

Plácido Malavé, autoridad única del Sigraed, sostuvo que el organismo mantiene un monitoreo constante ante la temporada de precipitaciones, la cual se prevé finalice en noviembre próximo.

Estamos chequeando constantemente los sectores de El Rincón, El Eneal, Naricual, La Burra, El Muro, El Viñedo y La Ponderosa, que son propensos a inundaciones por la propia temporada de lluvias. Ya hemos tenido afectaciones en sectores sobre todo de la zona rural, que es donde el río es más propenso a salir del cauce. Además de la vigilancia que tenemos nosotros, también tenemos un contacto directo con las comunidades para actuar lo más rápido posible a la hora de una eventualidad, sostuvo.

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Convivir con el riesgo

Año a año las historias de comunidades afectadas por el desborde del río Neverí para esta fecha se han convertido en una constante, por lo que el funcionario sostuvo que los residentes de esos sectores han aprendido a convivir con el riesgo latente que tienen.

“Ellos saben que viven en riesgo constante, pero se resisten a ser reubicados en otros sectores por el miedo que tienen a perder lo poco que les queda después de la afectación. La buena noticia para nosotros es que las lluvias de esta temporada han estado en niveles normales y eso nos ha permitido actuar de manera rápida”.

Esta situación la vivió Carolina Yaguaracuto, a quien el río le anegó su casa el pasado fin de semana tras la crecida que se llevó parte de las cosechas en la zona de El Rincón.

Yo sé que esto es así, pero para dónde voy a agarrar yo. Tengo tres niños y no tengo a dónde ir. Yo no voy a dejar solo esto para que me lo roben. Con agua, zancudos y frío yo duermo en mi rancho, dijo.

La alerta del Sigraed no solo está enfocada en lo que sucede en la zona norte del estado, el radar también está activado hacia los municipios del sur de Anzoátegui por donde el río Orinoco deja su huella.

La población de Boca del Pao, en el municipio Independencia, y sectores del municipio Miranda han sido afectados por la crecida histórica del río padre. Según Malavé, allí se mantiene un monitoreo intensivo, además de la atención con jornadas de vacunación y dotación de alimentos.

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Fotos: José Camacho


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