Los martes 13 aún le ponen los pelos de punta a los caraqueños

mala suerte

Para muchas personas, el martes 13 es un día de mala suerte y algunas no se atreven a realizar ciertas actividades en esta fecha. Evitan pasar por debajo de una escalera o cerca de un gato negro, derramar la sal, abordar aviones o trenes, la idea es prevenir que la vida les dé «un golpe» en esta fecha.

Caracas. Este es el único martes 13 del 2019. Y aunque el corre-corre y los problemas del país meten tanto miedo como cualquier otra superstición, para algunos caraqueños la fecha sigue siendo pavosa o de mala suerte.

Algunos transeúntes consultados por Crónica.Uno aseguraron que esta fecha aún les pone los pelos de punta, otros, por su parte, manifestaron que la crisis es la mala suerte.

¿Pero de dónde viene esta creencia? Se cree que un martes 13 de abril de 1204 cayó Constantinopla en la Cuarta Cruzada. Desde muchos siglos atrás, el día martes implicaba mala fortuna tanto para griegos como para romanos, ya que se lo vinculaba con Ares y con Marte, dioses de la guerra.

Algunas leyendas indican que también un martes 13, todavía antes, se produjo la mítica confusión de las lenguas en la Torre de Babel. Respecto del número 13, que todavía hoy, en nuestros tiempos de razón y ciencia, falta entre los pisos de algunos edificios o en las filas de ciertos aviones, las causas de la maldición son variadas y numerosas: se cree que Judas, quien traicionó a Cristo, era el número trece en la mesa de la Última Cena; del mismo modo que Loki, el dios tramposo, maligno y atrevido de la mitología nórdica fue el treceavo invitado en una catastrófica cena de dioses en el Valhalla, señala un texto en History Channel.

«En martes, ni te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes», dice el antiguo refrán a partir del cual se asume que no se debe hacer nada arriesgado este día por considerarse de mala suerte.

Raquel Monte, habitante de San Bernardino, lee las cartas del tarot, y comentó: “En realidad todavía existe gente muy supersticiosa porque así se los inculcaron sus familiares desde pequeños y porque es parte de una antigua cultura en muchos países. Este día está ligado a malos acontecimientos que han sucedido a lo largo de la historia”.

Monte relató que les lee el tarot a su círculo de amigas más cercanas. “Utilizo este medio de adivinación para ver el futuro o el pasado. Un día como hoy varios conocidos me han pasado mensajes para tener una sesión de tarot conmigo y así saber si tendrán mala suerte. He tenido clientes que todavía tienen cuidado con las escaleras y la sal. En su mayoría, me comentan que están pasando momentos difíciles debido a la situación del país y quieren saber qué sucederá más adelante”.

Las supersticiones son infinitas como la cultura de los pueblos. Los gatos negros, según la creencia popular, son sinónimo de mala suerte si se acercan y de buena suerte si se alejan.

Romper un espejo es otra superstición de la que algunas personas toman precaución, porque se dice que cuando esto ocurre es debido a que no se quiere mostrar un futuro aterrador.

Otra de las creencias que se ha enraizado en el imaginario colectivo es evitar abrir un paraguas debajo del techo. Ana Monteverde, especialista en marketing digital, es una de las personas que cree en este dicho:

“No sé cuál es la razón, pero mi mamá siempre me decía cuando era pequeña que no debía abrir el paraguas debajo de un techo. Tengo 20 años y ese recuerdo se quedó en mi inconsciente, por lo que todavía cada vez que llego a la casa o al trabajo después de un aguacero, enseguida cierro el paraguas para que no me suceda nada malo. A veces pienso que quizás es más por costumbre”, aseveró.

La mala suerte es la crisis

Mientras que para algunos caraqueños las históricas supersticiones siguen produciendo efectos, otros califican como mala suerte vivir en un país donde hay crisis económica, fallan los servicios públicos y escasean los productos.

Para Karina Navarrete, estudiante de Comunicación Social, el horóscopo y la astrología ayudan a que pueda predecir los cambios en su vida. Describió que para ella la mala suerte está presente todos los días cuando tiene que enfrentarse a la crisis económica y social que afecta a su comunidad.

“No recordaba que hoy era martes 13. Pero con toda sinceridad digo que no creo en gatos, paraguas, escaleras ni nada de eso que supuestamente da mala suerte. La ‘mala suerte’ la tenemos encima con la escasez de alimentos y los servicios públicos que faltan a diario, sobre todo aquí donde vivo, en el 23 de Enero. Veo a diario que mis vecinos sufren. Pienso que el martes 13 se quedó atrás, ya el mal augurio llegó para quedarse en el país. Algo tuvimos que haber hecho en nuestra vida pasada para merecer esto. Por ahora, en mi mente solo está la preocupación de qué voy a comer mañana; solo cuando era pequeña creía en esas cosas”, expresó Navarrete.

Otro de los consultados, Oscar Osorio, residente de Bellas Artes, dijo que no cree en supersticiones de ningún tipo. Indicó que hay problemas más importantes como saber qué comerá mañana y cómo obtener ingresos extra que le permitan palear su situación económica.


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