Los motores de la economía llevan cinco años fundidos

construcción

Datos que manejan los entes oficiales revelan que la actividad económica retrocedió 15 % en 2017 y sectores clave como la manufactura y la construcción retrocedieron 30 y 40 %.

Caracas. Desde 2013 el presidente Nicolás Maduro ha mantenido un discurso de impulsar a los “motores de la economía”, pero las acciones oficiales han llevado a que los sectores clave ya tengan cinco años de retroceso.

El recrudecimiento de las regulaciones, el recorte en la entrega de divisas, la disminución de las inversiones, las fallas en los servicios, la menor demanda, la falta de personal y la incertidumbre política e institucional tienen a todas las actividades en picada.

En el marco de Expo Potencia Venezuela a fines de abril, el Jefe de Estado volvió a repetir que a través de los 15 “motores de la economía” se “abre un nuevo comienzo” y hasta aseguró que en el segundo semestre se crecerá. Luego el vicepresidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Elvis Amoroso, aseveró que se han tenido “38 trimestres en crecimiento”. Pero la realidad dista del discurso oficial.

En abril de 2013, después de asumir la presidencia, Maduro anunció que se buscarían vías para reactivar la manufactura, la construcción, la petroquímica, entre otras áreas. En aquel momento, se efectuaron diversas reuniones para evaluar los cuellos de botellas que enfrentaban las industrias a fin de incrementar la producción y allí las autoridades se comprometieron a reducir los trámites; revisar los precios de los rubros regulados y agilizar la entrega de dólares, lo cual no se concretó y comenzó el declive de los sectores. Y aunque la economía avanzó 1,3 % del Producto Interno Bruto (PIB), las áreas estratégicas terminaron en rojo.

Al año siguiente (2014), el mandatario creó un plan nacional de facilidades de inversión para el desarrollo económico con el fin de impulsar a los motores, programa que no tuvo resultados, y la contracción general fue de 3,9 % del PIB. Para el 2015, se mantuvo la misma línea y, en plena crisis de abastecimiento, el Gobierno coordinó mesas con el sector privado, sin embargo, de esos encuentros no hubo humo blanco y el retroceso fue de 6,2 %.

En 2016, Maduro insistió en la reactivación de “los motores de la economía”. Se crearon mesas y hasta se instaló el Consejo de Economía Productiva con el objeto de que nuevamente los empresarios notificaran sus obstáculos y se dieran soluciones. Con todo, los reclamos y sugerencias no tuvieron respuesta. El deterioro siguió, la economía cayó 16,5 %, según la información del Gobierno a la Comisión de Valores de Estados Unidos.

Lee también
La crisis generada por 15 años de controles

En 2017 las regulaciones recrudecieron y el recorte en la asignación de divisas fue mayor, de hecho, las compras externas cayeron  28 %.  Y en un contexto de baja oferta de bienes, el Gobierno mantuvo la impresión de bolívares para cubrir las necesidades del sector público, y el país entró en hiperinflación y con fallas de abastecimiento. Datos que maneja la vicepresidencia de Economía, que se sustentan con informaciones del Ministerio de Finanzas, Pdvsa, Banco Central y otros entes oficiales, revelan que el pasado año la caída fue 15 %.

Así están varios motores:

Petróleo. El primer motor de la economía es el petrolero, según las autoridades, pero esta actividad que genera 95 de cada 100 dólares que ingresan al país está en su peor momento. Las cifras de la vicepresidencia de Economía señalan que el sector cayó 10 % el pasado año. La información de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) indica que al término de 2017 la producción fue 1,6 millones de barriles diarios con un descenso de 27 % en 12 meses. El declive obedeció a la merma de las inversiones, la deuda con los proveedores, la falta de personal calificado y los problemas de mantenimiento. A fines del pasado año, Maduro nombró como presidente de la estatal a un militar, Manuel Quevedo, quien dijo que la producción subiría en un millón de barriles diarios, sin embargo, el descenso persiste.

Manufactura: El Gobierno calificó a la manufactura como el “tercer motor” de la economía, pero este sector se deteriora con fuerza, por lo cual se han acentuado los problemas de abastecimiento. Según la información de la vicepresidencia de Economía, esta actividad retrocedió 30 % en 2017. Fuentes oficiales señalan que la contracción no es mayor, porque hay áreas que mantienen una producción intermitente como alimentos, que tiene un peso importante en ese sector.

El pasado año las regulaciones aumentaron y las compras externas de los privados bajaron, debido a que la asignación de divisas oficiales disminuyó, en el último trimestre los entes oficiales no aprobaron billetes verdes. Aquellos que intentaron mantener sus operaciones tuvieron que recurrir al mercado paralelo, lo que se reflejó en los elevados precios. Para 2017 la industria estaba a 34 % de su capacidad, según la información de Conindustria, pero en este 2018 la situación ha empeorado y están a 24 %.

Construcción: El segundo “motor” de la economía está paralizado. La menor inversión y la baja disponibilidad de insumos tienen contra las cuerdas a las obras públicas y privadas. Los datos oficiales señalan que en 2017 este sector cayó 40 %. Aunque el Gobierno destaca que la producción de viviendas avanza, en la construcción pública el mayor peso lo tiene Pdvsa y en la industria las obras están detenidas, apuntan fuentes oficiales. En la construcción privada, son pocos los proyectos que están en marcha, porque no hay demanda, el financiamiento es limitado y no hay suficientes materiales. La producción de las siderúrgicas ha estado a menos de 15 % de su capacidad, y la de las cementeras no ha superado el 40 %.

Comercio. La actividad comercial, de acuerdo con la información de la vicepresidencia de Economía, descendió 30 %. La baja oferta de bienes por la caída de la producción nacional y de las importaciones, y el incremento de las fiscalizaciones han impactado a los establecimientos, cuyos inventarios mermaron. A ello se añade, la disminución de la demanda. Por los elevados precios, los ciudadanos han cambiado sus patrones de consumo.

La decisión de “más arriba”

Recientemente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) emitió una moción de censura por fallas en el suministro de datos económicos. Fuentes oficiales señalan que aunque los datos de 2017 la orden del alto Gobierno no es divulgar.

Foto referencial


Participa en la conversación