Maduro abre las puertas a Bachelet y Nikki Haley acompaña protesta de venezolanos

El gobernante emprendió el retorno a Venezuela hoy al mediodía. Ayer, fuera de la sede de Naciones Unidas, un centenar de venezolanos, encabezados por el exalcalde Antonio Ledezma, protestó contra el mandatario. La embajadora de EEUU en la ONU, Nikki Haley, se bajó de su carro y dio un mensaje de solidaridad a los manifestantes.

Caracas. Nicolás Maduro ya está de regreso a Caracas, luego de su asistencia a la 73° Asamblea General de la ONU en Nueva York, a donde pudo viajar sin restricciones pese a estar sancionado por Estados Unidos, por considerarse la sede de Naciones Unidas como zona diplomática neutral, conforme al derecho internacional.

En un breve vídeo colgado en Twitter este viernes, el mandatario informa que ya se encuentra de regreso a Venezuela y califica su participación en la 73° Asamblea General como “una victoria total”.

En realidad, la visita le salió cara y la “victoria” depende del cristal con que se miren las últimas 96 horas: el martes, además de hacerse públicas nuevas sanciones contra el entorno inmediato de Maduro, la Asamblea General acordó hacer un seguimiento a la crisis venezolana bajo el principio de “responsabilidad de proteger” que rige al organismo. El miércoles, seis gobiernos de la región solicitaron desde Nueva York a la fiscal de la Corte Penal Internacional determinar si en Venezuela hay crímenes de lesa humanidad.

El jueves, el Consejo de Derechos Humanos emitió una resolución que expresa “su más profunda preocupación por las graves violaciones de los derechos humanos” en Venezuela y le ordenó a la Alta Comisionada Michelle Bachelet a levantar un informe.

Ese mismo día, la oficina de Bachelet divulgó un breve mensaje donde la protectora de los derechos humanos del planeta solicitó expresamente a Caracas permitir una visita in situ de ese organismo.

Y como corolario de la estadía de Maduro en Nueva York, el mismo jueves, la embajadora de Estados Unidos en la ONU, Nikki Haley, acompañó durante unos minutos una protesta de venezolanos a las puertas del organismo. Halley dio un firme mensaje de solidaridad a los presentes, encabezados por el exalcalde Antonio Ledezma. “Ellos necesitan saber que vamos a seguir luchando por Venezuela y vamos a hacerlo hasta que Maduro se vaya”, dijo la funcionaria.

Tocó aplicar control de daños. Durante un breve encuentro con periodistas dentro de la sede de la ONU, Maduro se mostró abierto, casi entusiasmado por la solicitud de Bachelet de venir a Venezuela.

Cuando quiera, la expresidenta Bachelet, la Alta Comisionada. Que coordine con la cancillería cuando quiera ir a Venezuela. Siempre es bienvenida”, dijo escuetamente Maduro.

El pasado mes de junio, el anterior alto comisionado, Zeid Ra’ad al Hussein, al presentar su informe especial sobre Venezuela, recordó que el país tiene pendientes 10 pedidos de visitas de relatores especiales sobre distintos aspectos de los derechos humanos desde que gobernaba Hugo Chávez.

“La última visita a Venezuela de un relator especial se llevó a cabo el siglo pasado”, dijo Zeid.

Trump sí, sobrinos no

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Casi tan entusiasta como cuando habló de Bachelet, este jueves Maduro se refirió a una posible reunión con Donald Trump, a cuyo gobierno ha responsabilizado del colapso económico, del atentado fallido del pasado 4 de agosto y de la falta de medicamentos en Venezuela.

Si algún día se presentara la oportunidad de una conversación con el presidente Donald Trump, yo estoy listo, preparado y dispuesto y llevaría a esa conversación toda la verdad de nuestra patria. Creo que sería para bien. Estoy seguro de que si el presidente Donald Trump y yo nos vemos cara a cara, estoy seguro de que sería para bien”, dijo.

Menos diáfano se mostró el presidente cuando una periodista venezolana presente en el lugar le preguntó si visitaría a sus sobrinos Efraín Campo Flores y Franqui Flores de Freitas, presos en el Federal Correctional Complex Coleman de Florida, cerca de Orlando, tras haber sido condenados por narcotráfico. El gobernante y toda su comitiva se retiró sin responder. Orlando no es Nueva York.

Foto cortesía AVN

Vídeos cortesía @NoticiasONU y @AlfonsoBolivar


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