La planta 3 está paralizada y le propusieron a los obreros que la activen a ver si así consiguen recursos antes de noviembre, revelan documentos internos a los que tuvo acceso Crónica.Uno. El argumento de Manpa para rechazar las peticiones del sindicato: “La situación a típica (sic) especial de la empresa”.

Caracas. La Manufacturera de Papel (Manpa) no tiene dinero, ni productos y, por lo tanto, ni para pagar los aguinaldos a los obreros. En las últimas semanas han corrido rumores acerca del supuesto cierre de la planta, ubicada en Maracay, que han sido desmentidos de manera extraoficial por la gerencia de la empresa.

En 2013, el entonces vicepresidente Jorge Arreaza anunció la toma de la manufacturera: “La ocupación temporal de Manpa busca verificar el proceso de producción, comercialización y distribución del rubro de papel higiénico”. Eso ocurrió el 20 de septiembre del mencionado año.

La empresa, expropiada por el Gobierno en el año 2013, busca recursos y solo encontró una solución —que debió ejecutar hace años— como objetivo principal: producir, entre otras, papel higiénico y toallas.

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Ante la inminencia del pago de utilidades, por el cierre de año Fiscal y Navidad, y que las arcas están vacías, la gerencia convocó a los trabajadores y les pidió que activaran la planta 3, que estaba paralizada, con la meta de procesar a partir de finales de septiembre y primeras semanas de octubre, 1500 toneladas de papel y así salir a ofertarlas en el mercado nacional, según consta en acta suscrita en la Inspectoría del Trabajo de Aragua entre las partes, el patrono y la delegación sindical, a la que tuvo acceso Crónica.Uno.

La actividad consiste en que los trabajadores cumplan un horario “12×12”, prácticamente sin descanso, por lo que la representación sindical planteó dividirse en grupos y que la empresa cumpliera, al menos, 7 peticiones.

Los sindicatos, UniBotraso, Scutrafeso, SintraAlpes, reclamaron que Manpa debe ser consecuente con los trabajadores y acate lo establecido en el contrato colectivo: pago del beneficio de alimentación, transporte, servicio funerario, disfrute de vacaciones, servicio médico, ajuste en el tabulador y útiles escolares, como condición para operar 12 días, 12 horas (12×12). Sin embargo, la gerencia estatal alegó que las cinco primeras propuestas eran aceptadas, pero no así el ajuste en el tabulador salarial, ni el pago de útiles escolares.

Los trabajadores no se niegan a alcanzar la meta, pues están conscientes de que, de lo contrario, tendrían que irse a sus casas sin los aguinaldos y sus familias se quedarían sin comer hallacas.

El argumento de Manpa para rechazar las peticiones de los sindicatos: “La situación a típica (sic) especial de la empresa”, según consta en los documentos.

Foto referencial: Cortesía



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