Los marabinos llenaron más de cinco kilómetros en la movilización opositora hasta la Defensoría del Pueblo, donde un piquete de la Guardia Nacional reprimió la manifestación.

Maracaibo. El reloj marcaba las 9:00 de la mañana y ya la plaza de la República de Maracaibo lucía abarrotada de gente. Unos vestían el tricolor en una camiseta, otros lo estamparon en sus rostros con tempera, mientras que las señoras rezaban un rosario de cuentas amarillo, azul y rojo, “por la paz de Venezuela”. Las consignas se confundían entre las banderas de Venezuela, del Zulia y de los partidos políticos de oposición.

Los estudiantes y sus padres, las madres y sus hijos, los abuelos, los dirigentes políticos y hasta las mascotas marcharon desde la zona norte hasta la sede de la Defensoría del Pueblo ubicada en el casco central de Maracaibo. Pasadas las 10:00 a.m. arrancó la caminata para entregar en la sede del poder moral un documento que exigía: elecciones generales, destitución de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), liberación de los presos políticos en Venezuela y el cese de la represión.

La concentración, que cubrió más de cinco kilómetros, logró llegar al casco central a las 11:00 a.m. Ahí, la diputada a la Asamblea Nacional (AN), Desirée Barboza, entregó el documento al representante del defensor del pueblo, Aristóteles Torrealba, momento que aprovechó: “Ya está bueno, la Defensoría del Pueblo no puede ser cómplice, debe pronunciarse, porque si no también pagarán con la justicia. Le decimos que nos mantendremos en la calle. Se tiene que permitir el canal humanitario. A Maduro nadie lo quiere”.

Carmen Romero, estudiante de derecho de la universidad Rafael Urdaneta, marchó con un cartel que decía: “No+Dictadura”. La joven dejó salir sus lágrimas mientras describía: Tengo miedo de seguir quedándome sin futuro, este semestre no me pude inscribir porque no tengo cómo pagar mis estudios.

Deisy Fuenmayor se unió a la protesta “por sus hijos, por ver libre a Venezuela. Mi única arma es una franelilla de mi hija porque quiero un futuro mejor para ella”. Carlota Méndez interrumpió a su amiga: “Estoy cansada de ver a mis hijos pasando hambre”.

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Confrontación

Los piquetes de efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana rodeaban desde tempranas horas la Gobernación del estado Zulia, donde el oficialismo conmemoraba el 19 de abril. Debido a la cercanía con la sede del Ministerio Público los ánimos comenzaron a caldearse. Los pelotones de la GNB se interpusieron y con bombas lacrimógenas reprimieron la manifestación.

El humo espeso y picante cobró su primera víctima: una mujer de 60 años, aproximadamente, a quien sus vecinos tuvieron que llevar en una carretilla de plátanos hasta el Hospital Chiquinquirá debido a que las bombas lograron asfixiarla. Atrás de ella salieron tres mujeres con bebés en brazos para escapar de las bombas, mientras los manifestantes le pedían al piquete verde: “No disparen más, aquí hay niños y gente mayor, no disparen”.

Jordian De Vides, de 23 años, estudiante de veterinaria de la Universidad del Zulia, sufrió una quemadura por gases químicos en el costado izquierdo de su cuerpo y en una de sus manos; y Gregorio Zambrano, de 54 años, a quien hirieron en la cara con una bomba lacrimógena y tiene siete puntos de sutura en el rostro.

La confrontación se extendió por más de dos horas, mientras el casco central de la ciudad entraba en caos. Los buhoneros recogieron de prisa su mercancía, las iglesias Santa Bárbara y La Basílica cerraron sus puertas.

La sede del Ministerio de la Vivienda sufrió graves destrozos, por lo que Biggio Parisi, secretario de seguridad y orden público, confirmó tres detenidos por intento de saqueo y destrozos a la sede. Mientras que representantes del Foro Penal confirmaron un detenido, un joven de 28 años, por protesta.

Sin transporte

Rubén Esis, presidente de la central sindical noroeste de Maracaibo informó que solo 50 % de la flota activa de unidades colectivas salió a trabajar. Menos de 300 autobuses prestaron servicio a los marabinos hasta el mediodía debido a que el enfrentamiento entre manifestantes y efectivos de la GNB impidió que el transporte público laborara en horas de la tarde. Esis recalcó que los dueños de unidades dieron la orden de recoger los vehículos para evitar incidentes violentos o agresiones a los autobuses.

Foto: Mariela Nava


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