Según el reporte de Cavidea, en el quinto mes del 2017 la elaboración de alimentos retrocedió 20,11 %.

Caracas. Las restricciones con el acceso a los dólares para adquirir materia prima e insumos y las regulaciones impactan en la producción de los alimentos de la canasta básica.

Aunque las autoridades argumentan que la prioridad es el motor agroalimentario, la realidad es que las industrias tienen obstáculos para mantener sus operaciones, lo que se refleja en la elaboración de los rubros esenciales.

Los datos de la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos (Cavidea) muestran que en mayo la producción de alimentos cayó 20,11 %, pero cuando se detalla por artículos la situación es más crítica, y por tal motivo, a las familias les cuesta conseguir pan, harina de maíz, entre otros.

Los rubros que aumentaron su producción fueron arroz, avena, margarina y mayonesa.

En el quinto mes de 2017, la producción de cinco alimentos retrocedió más de 30 %. La harina de trigo descendió 53,4 % por la ausencia de trigo, pues el Gobierno no ha importado lo suficiente, lo que explica las fallas en el abastecimiento de pan.

La producción de harina de maíz bajó 48,6 %, porque la siembra de maíz ha sido limitada y el despacho de Alimentación tampoco ha adquirido las toneladas que se requieren para atender la demanda.

A esos dos alimentos, se añaden las pastas cuya elaboración bajó 32 % por los problemas con el suministro de trigo. El aceite descendió 34,9 % y el atún 37,7 %.

Mientras la producción nacional se desploma, en los comercios aparecen aceite y pastas importados a precios elevados, que no todos los venezolanos pueden pagar.

La encuesta de coyuntura de Conindustria correspondiente al primer trimestre de 2017 reveló que las industrias operan a un 32 % de su capacidad.

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