Jesús Velázquez, médico del HCU, contó que el 4 de marzo se le murió un paciente. Dijo que no tenían guantes ni jeringas.

Mabel Sarmiento / @mabelsarmiento

Caracas. “Me tocó ver morir a un señor de 60 y pico de años, porque no teníamos la bomba de infusión que se usa para medir con exactitud el goteo de los medicamentos. Aquí la gente tiene que salir a comprar guantes, gasas, jeringas, catéteres, soluciones y antibióticos. Le decimos a los familiares que no tenemos insumos y que atendemos al paciente a su riesgo”, dijo el doctor Jesús Velásquez.

Ese mal momento lo vivió el pasado 4 de marzo Velázquez, residente de tercer año de Cardiología y presidente de la Sociedad del Médicos Internos del Hospital Clínico Universitario (HCU). El paciente que atendió llegó a las 12 am a la emergencia. Lo llevaron de una casa hogar con serias complicaciones.

“Lo parapeteamos varias veces, pero no pudimos hacer más. Le hice tres procedimientos con los mismos guantes, algo ilegal médicamente hablando”, indicó alarmado.

Contó que en el HCU no hay insumos por el recorte presupuestario acentuado en el último año y medio. Informó que reciben 50% del dinero y de ese monto, dijo, 90% se va en pago de nómina. Para paliar la situación explicó que la directiva pedía créditos adicionales a la Asamblea, pero no les han aprobado más.

“El hospital necesita ingresos como el de una gobernación. Anteriormente teníamos 500 tipos de antibióticos y hoy contamos con dos. Todo esto compromete la vida del paciente”, apuntó.

Señaló que los familiares salen a la hora que sea a buscar lo que le pedimos porque es la vida de su hijo, de su hermano, de su mamá. “La gente hace un esfuerzo impresionante, se expone al peligro de la calle. Hay quienes hablan claro y se ponen a llorar porque no tienen plata, al final ven fallecer a su pariente. Eso es una cosa que debería preocupar al alto gobierno y a las personas con dinero. Todos pueden venir a parar a un hospital”.

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Velásquez comentó que cuando ocurre un accidente los bomberos llevan a los heridos a los hospitales, así tengan un seguro en dólares y cómo ir a Rusia. “Y  no puede ser que estemos retrocediendo. Un infarto casi lo atendemos con el protocolo de los años 80. Ni siquiera tenemos la solución 09 que está regulada, pero desapareció como todo lo que regula el Gobierno”.

El médico asegura que seguirán atendiendo a todo el mundo “No somos guarimberos ni nos vamos a parar. Queremos insumos para resolver a nuestros pacientes”.

Pero este caso no es el único. Durante ese mismo lapso también hubo problemas por falta de anestesia. En ese centro solo quedaban dos ampollas de propofol (anestésico intravenoso), al parecer reservadas para emergencias, por lo que varios no pudieron recibir el tratamiento requerido y, según informó el médico José Manuel Olivares, residente del posgrado de oncología, fallecieron dos personas: uno de neurocirugía (por muerte cerebral) y otro que llegó con politraumatismos.

“Ambos esperaban anestesia para ser operados. En el último caso el paciente entró a quirófano cinco horas después, porque se estaba buscando el sedante. No soportó la intervención”, manifestó.



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