En las últimas semanas, varios hechos han puesto en evidencia la represión gubernamental contra quienes protesten. Personal del sector salud en la entidad ha sido objeto de acoso solo por denunciar el colapso sanitario en la región.

Maracay. Me acusan de querer desestabilizar al sector salud en Aragua, cuando no tengo ni zapatos y el sueldo no me alcanza para pagar los pasajes para trasladarme todos los días a mi trabajo. Aquí lo que está desestabilizado es la salud, porque ni salud mental tenemos ya. Así que aunque manden terroristas a amedrentar a quienes estamos dando la cara por la población, no nos van a callar.

Aunque visiblemente afectada, la presidenta del Colegio de Enfermeras del estado Aragua, Yesica Vidal, no se amilana y reitera su disposición de seguir protestando en contra de las pésimas condiciones en la que se encuentra el sector salud en la región, incluyendo las laborales.

Desde hace semanas, el gremio de enfermeras en la región ha querido llamar la atención de las autoridades gubernamentales y sanitarias, sin resultados favorables. Por el contrario, las protestas pacíficas que han realizado, activaron una acción represiva oficial que se ha traducido en acoso laboral, amedrentamiento y hasta amenazas, como las que ha sufrido en los últimos días Vidal.

La semana pasada —denuncia— me mandaron a decir que me callara porque me detendrían o me pasaría algo e inclusive me dijeron que hay alguien que podría hacerme daño. Además, el viernes pasado, una persona llegó a mi casa, y, haciéndose pasar por encuestador, sabía con exactitud todos mis datos personales y donde trabajo.

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Estas veladas amenazas no silencian a Vidal, y al hacerlas públicas no solo busca responsabilizar a las autoridades regionales de cualquier situación que atente contra su integridad física, moral y laboral, así como la de su familia, sino que además reitera el llamado a seguir protestando para que la grave crisis sanitaria que padece la región sea atendida inmediatamente por los gobiernos nacional y regional.

Así militaricen de nuevo al Hospital Central de Maracay, seguiremos protestando. ¿Cuál es el miedo que tienen? Ya está bueno de politizar la protesta y de pretender callarnos con amenazas. Seguiré denunciado, dice tajante la presidenta del Colegio de Enfermeras de Aragua.

El acoso 

El ensañamiento y la represión contra las protestas pacíficas que llevan a cabo los médicos de Aragua, se agudiza al igual que la crisis sanitaria en la región.

Las autoridades regionales han utilizado cuerpos de seguridad como el FAES para detener y amenazar a quienes se atrevan a denunciar la crisis hospitalaria de la región. Víctima de ello es el doctor Domingo Rodríguez, jefe del servicio de traumatología del IVSS La Ovallera en el municipio Libertador, quien el pasado viernes 20 de abril fue sacado a la fuerza por encapuchados que portaban armas largas, mientras realizaba consulta en ese centro asistencial. Horas después, se supo que habían sido funcionarios del FAES, quienes por órdenes de la nueva directora del IVSS La Ovallera, fue detenido, reseñado por el Cicpc, acusado de peculado de uso e impuesto de arresto domiciliario, solo por reclamar las medidas autoritarias e ilegales con las que llegó asumiendo el nuevo cargo la abogada María Eugenia Pérez Chejade.

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Pérez Chejade, pariente cercana del actual ministro de la Salud, Luis López, es además directora de Salud del municipio Libertador y directora del ambulatorio de Palo y ha sido denunciada por los trabajadores del IVSS La Ovallera de amenazar, amedrentar y destituir a todo aquel personal que proteste o declare ante los medios de comunicación social, tal y como denuncia el presidente del Colegio Médico de Aragua, doctor Ramón Rubio.

Fotos y vídeos: Gregoria Díaz



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