El nombramiento es provisional, su representación es con carácter ad hoc y sin percibir remuneración alguna, según refiere la Gaceta oficial N.° 41.414.

Maracay. El teniente coronel Milton Alexis Torres Valbuena fue designado como gerente general de operaciones y administración en la empresa Alimentos Kellogg’s, S.A, de acuerdo con la Gaceta Oficial N.° 41.414 del jueves 7 de junio de 2018, luego de que la trasnacional cesara sus operaciones en Venezuela el pasado 15 de mayo.

La designación fue hecha por el ministro del Trabajo, Néstor Ovalles, basándose en la resolución 356 del 18 de mayo de 2018, en la que el Gobierno —a través de la gaceta 41.404— decidió “la ocupación inmediata, a solicitud de los trabajadores de la empresa, debido al cierre ilegal de la entidad de trabajo”.

Torres Valbuena, egresado de la Academia Militar en la promoción de 1991, viene de ejercer la autoridad única de Alimentación y ser jefe de Mercal en el estado Aragua. De acuerdo con el Instituto Venezolano de los Seguros sociales, Milton Torres Valbuena ingresó a Mercados de Alimentos, C.A. el 7 de enero de 2013, devengando un último salario de 243.418,74 bolívares.

La designación del oficial es provisional, según señala la gaceta y, además, su representación es con carácter ad hoc, sin percibir remuneración alguna, salvo que su posición al frente de la empresa ocupada sea permanente.

La Gaceta Oficial N.° 41.414 le concede al teniente coronel Torres Valbuena, al menos, 23 atribuciones para resguardar, administrar y gestionar los bienes de la empresa en todos los eslabones de la cadena de producción y distribución.

Negociar y suscribir todo tipo de contrato relacionado con la compra de materia prima, repuestos industriales, así como a lo inherente a la capacitación, asistencia técnica o de dirección en los procesos productivos, es una de las atribuciones que tiene el militar desde el pasado 7 de junio.

Torres Valbuena también podrá tramitar y realizar la correspondiente inscripción de la empresa en los respectivos registros, con la finalidad de obtener licencias y permisología, solvencias, autorizaciones y finiquitos que se requieran para el funcionamiento de la institución, según refiere la resolución oficial.

El ahora gerente podrá, inclusive, movilizar, abrir y cerrar cuentas bancarias, endosar y firmar cheques girados contra dichas cuentas, participar en procesos de contratación pública relacionados con la adquisición de bienes, servicios y obras, actualizar la nómina de los trabajadores, así como determinar pasivos laborales adeudados hasta la fecha de la ocupación de la empresa trasnacional por parte de la Junta Administradora especial.

Esta junta especial fue designada, con presencia del gobernador del estado Aragua, Rodolfo Marco Torres, a escasos tres días de la ocupación de la empresa, y en ella participan los miembros del Sindicato Socialista Bolivariano de la Sociedad Mercantil Empresa de Alimentos Kellogg’s S.A (Ssbtsmeaksa), a quienes Crónica.Uno, en Aragua, intentó infructuosamente contactar, para conocer en detalle las condiciones laborales y de producción en las que quedó la empresa luego del cese de operaciones.

Luego de la reactivación de una de las seis líneas de producción de la planta de Kellogg’s, ubicada en Maracay, y cuya trasnacional se estableció en el país en 1960, Crónica.Uno pudo conocer de manera extraoficial que, al cierre de operaciones, la empresa contaba con un inventario suficiente para, al menos, tres meses. De hecho, en la propia Gaceta Oficial se admite de “la existencia de inventario de materia prima, insumos, así como de productos terminados, los cuales son considerados perecederos y comercializados de inmediato”.

Igualmente, la resolución ministerial deja claro que se hace necesaria la generación de recursos propios para cumplir con las obligaciones parafiscales, de nómina de trabajadores, cuentas por pagar a proveedores y reposición de inventario.

Se debe recordar que mientras el Gobierno ejecutaba la “ocupación” de la empresa Kellogg’s, la trasnacional, un día después del cese de sus operaciones, emitía un comunicado en el que señalaba que “como consecuencia de la toma de nuestra planta por parte del Gobierno, a partir del día quince (15) de mayo de 2018, Kellogg’s no se hace responsable por el uso que se haga de sus instalaciones y equipos, de la seguridad de los operarios, de las comunidades vecinas, así como tampoco de la calidad de los productos que se lleguen a producir. Advertimos que el uso indebido de los nombres comerciales y de las marcas propiedad de Kellogg’s constituye una apropiación indebida no autorizada y Kellogg’s ejercerá las acciones legales disponibles que considere pertinente”.

Sin embargo, la advertencia de la trasnacional ha sido desatendida por el Gobierno, que sigue comercializando productos con la marca registrada Kellogg’s, tal y como ocurre con la también expropiada empresa norteamericana Kimberly Clark, ubicada en el sector San Vicente del estado Aragua, luego de que los directivos de la compañía decidieran, en julio de 2016, cerrar sus puertas de manera indefinida en el país. El Ejecutivo, a través del nuevo nombre Cacique Maracay, rebautizó la expropiada empresa, pero los escasos productos que, desde entonces, ha logrado producir se comercializan con la marca registrada de la empresa estadounidense.

Kimberly Clark introdujo una demanda contra Venezuela en el Centro de arbitraje del Banco Mundial (Ciadi) por la confiscación de su fábrica en julio de 2016. La empresa solicitó el inicio de un arbitraje contra el país, por la expropiación de su planta ubicada en el estado Aragua. La solicitud de la trasnacional fue publicada por el Ciadi el pasado 17 de abril de 2018 y está pendiente por procesar.

Fotos: Cortesía | Captura de pantalla



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