La Organización Panamericana de la Salud, con un retraso de 9 semanas, finalmente dio a conocer la existencia de un “brote” de sarampión en Venezuela.

Caracas. Con un retraso de 10 semanas, desde que se identificaron los primeros casos de sarampión (julio de 2017) en el municipio Caroní del estado Bolívar, es que el Ministerio de Salud —mediante la Dirección General de Epidemiología— envió el pasado 28 de septiembre a los Directores Regionales de Salud una circular interna con los lineamientos técnicos para la vigilancia y manejo de “Síndromes Febriles Eruptivos asociados a casos sospechosos de sarampión”.

Tales lineamientos, que se producen por orden del Viceministerio de Redes de Salud Colectiva, dan a entender, según la Sociedad Venezolana de Salud Pública y la Red Defendamos la Epidemiología Nacional, que la enfermedad se propagó a otros municipios y probablemente a otros estados.

“Esta información y los lineamientos citados aún no han sido publicados ni divulgados amplia y suficientemente a la población, ni a los profesionales de salud por el Ministerio”, dicen los investigadores de la red en un comunicado de prensa.

Caso de sarampión

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) con un retraso de 9 semanas, finalmente dio a conocer la existencia de un “brote” de sarampión en Venezuela, información contenida en la Actualización sobre la situación del sarampión en la Región de las Américas.

Esto ha permitido corroborar lo que la Red Defendamos la Epidemiología Nacional y la Sociedad Venezolana de Salud Pública informaron mediante el Alerta del 6 de septiembre de 2017.

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El documento de la OPS, con fecha del 22 de septiembre, fue publicado tardíamente. Hasta el 23 del mes en curso no estaba disponible en el portal oficial de la organización, aun cuando el personal técnico de la Oficina de la Representación de OPS en Venezuela conocía de la existencia, no solo de casos sospechosos, sino del primer caso confirmado varias semanas antes de su publicación.

En el mencionado documento aparece que entre las semanas epidemiológicas 1 y la 37 de 2017 se notificaron 167 casos confirmados de sarampión en tres países de la Región de las Américas: Argentina (3 casos), Canadá (45 casos) y Estados Unidos de América (119 casos). Todos los confirmados fueron importados de otros continentes, relacionados con importación o con fuente de infección desconocida.

36 % de los confirmados son niños entre 1 y 4 años de edad, seguido de adultos entre 20 y 49 años de edad (32 %). 52 % eran del sexo femenino y 60 % no estaban vacunados.

Adicionalmente, dice el texto, entre la semana 26 y la 35 de 2017, se notificaron 84 casos sospechosos de sarampión en 10 parroquias en el municipio de Caroní, estado Bolívar, Venezuela. Del total, 34 casos fueron confirmados por laboratorio, 42 están bajo investigación y 8 fueron descartados. 79 % de esos registros tiene una edad promedio de 9 años. Las muestras están siendo enviadas a un Centro Colaborador de la Organización Mundial de la Salud para su caracterización genética y a fin de elucidar el origen del virus. La investigación se encuentra en curso.

La Región de las Américas fue la primera declarada por un Comité Internacional de Expertos como libre de los virus de la rubéola en 2015 y del sarampión en 2016. La principal medida para evitar la introducción y diseminación del virus del sarampión es la vacunación de la población susceptible, junto con un sistema de vigilancia de alta calidad y suficientemente sensible para detectar oportunamente los brotes. Considerando que los virus del sarampión y la rubéola aún circulan en otros continentes; y que la llegada de los viajeros internacionales a las Américas se incrementó en un 4 % en el 2016, se espera que ocurran casos en viajeros no vacunados.

Cabe destacar que la Red Defendamos la Epidemiología Nacional y la Sociedad Venezolana de Salud Púbica divulgan los lineamientos técnicos como un servicio público en apoyo a la comunidad y a los profesionales de salud, para contribuir a su conocimiento, para promover el ejercicio pleno del derecho a estar informado sobre el riesgo de enfermar y como proceder a prevenir mediante vacunación esta enfermedad y, en caso de sospecha de esta, a dónde acudir y qué medidas tomar; todo para el buen éxito de las medidas de vigilancia y control de la epidemia.

Por tanto, exigen y reclaman las garantías y obligaciones que el Gobierno debe cumplir, para evitar enfermedades prevenibles mediante vacunas. “La salud es un derecho fundamental, no una dádiva”, dijeron los doctores José Félix Oletta, Carlos Walter, Ángel Rafael Orihuela, Pablo Pulido, Ana Carvajal, Andrés Barreto, Oswaldo Godoy, Saúl Peña y Julio Castro.

Foto referencial: Archivo/Crónica.Uno



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