Maira Márquez recibió un tiro en la parte de atrás de la cabeza cuando llegaba a su casa en Los Rosales. Sus familiares la llevaron al hospital Clínico Universitario donde la atendieron unos paramédicos en el piso, pues no había camillas, ni doctores ni insumos.

Caracas. Maira Alejandra Márquez Blanco llegó a la emergencia del hospital Clínico Universitario de la Universidad Central de Venezuela con un tiro en la parte de atrás de su cabeza. No había doctores, camillas ni insumos para atenderla por lo que unos paramédicos la asistieron en el suelo para tratar de reanimarla, sin éxito.

La muchacha, de 28 años, resultó herida el sábado a las 3:00 p. m. cuando llegaba a su casa en el callejón Los Tubos de Los Rosales, donde vivía con su mamá y su pareja. Sus familiares contaron que bandas rivales se enfrentaron y ella quedó atrapada en la línea de fuego.

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Con este crimen suman 27 mujeres caídas a manos del hampa, en el Área Metropolitana de Caracas, en lo que va de año de acuerdo un conteo extraoficial realizado por la prensa.

Maira era atleta, su mamá no quería que dejara los deportes y por eso le compraba pantalones para que ella los vendiera. Hace más de cuatro año perteneció a la selección femenina nacional de baloncesto y jugó con el equipo de balón mano del estado Anzoátegui.

Representó a Venezuela en República Dominicana, donde obtuvo medalla de oro. Y también viajó a Cuba, Brasil y Colombia para competir.

“Ella no era una malandra, era una profesional. Lo único que pedía era que no la dejaran morir”.

Sus parientes exigieron justicia y pidieron a las autoridades que investiguen lo sucedido, y paguen los verdaderos responsables.

Fuentes extraoficiales sostuvieron que durante este fin de semana, al menos 45 cadáveres llegaron a la morgue de Bello Monte.

Foto referencial: Miguel González


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