Muere joven de 25 años a manos de la delincuencia en El Cementerio

José Landaeta fue víctima de la delincuencia. Ariano Centeno y Juan Amundaray fallecieron por la irresponsabilidad de tres jóvenes que estaban conduciendo mientras bebían alcohol. La preocupación de todos los familiares es que no se ejerza justicia.

Caracas. José Antonio Landaeta, de 25 años, fue asesinado por tres tiros en la cabeza, el pasado martes 2 de octubre, a manos del hampa. El hecho ocurrió a las ocho de la noche en El Cementerio, sector El León, cuando dos delincuentes intentaron robarle sus pertenencias. El joven se resistió al robo y el resultado fue su muerte. Los familiares presentaron la denuncia ante el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) de El Paraíso.

Landaeta fue trasladado al Hospital de Coche, pero ingresó al lugar sin signos vitales. Se dedicaba al comercio. Vendía distintos productos también por El Cementerio, lugar donde vivía.

Según Amnistía Internacional, los principales protagonistas de la violencia en Venezuela son hombres jóvenes entre 15 y 44 años de edad en situación de pobreza.

Por otro lado, el pasado martes 2 de octubre también falleció Ariano Centeno, de 46 años, y su hermano, Juan Amundaray, de 58 años. Mientras regresaban a sus hogares, a finales de la tarde, de su taller mecánico en Baruta, por la Valle-Coche, fueron embestidos de frente por otro carro manejado por tres jóvenes que se encontraban bebiendo alcohol. Dos de ellos se dieron a la fuga y el otro, que resultó lesionado, presuntamente fue detenido por el Cicpc. No obstante, los familiares desconocen el nombre del sujeto y tampoco aseveran que esté tras las rejas.

Los jóvenes manejaban un automóvil marca Fiesta y los señores un Corsa 2004. Los últimos se encontraban de bajada en la autopista, y los otros en el sentido contrario hasta que chocaron contra la defensa que divide ambas calles. Allí, golpearon de frente el auto de los hermanos, quienes murieron por fractura de cráneo.

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A los familiares les preocupa que no se ejerza justicia. Uno de los responsables de la muerte estaba bajo custodia en el Hospital de Coche. No obstante, el Cicpc no levantó el informe. Le dieron de alta y el cuerpo de seguridad se lo llevó.

Centeno deja a dos niños menores de edad, uno de siete años y el otro de dos. Por su parte, Amundaray tenía tres hijos mayores de edad. Los familiares planean presentar la denuncia y esperan que se tomen las acciones correspondientes por parte de las instituciones del Estado.

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