Tras más de dos semanas hospitalizado, Ángel Alcalá, de dos años, falleció por complicaciones en sus intestinos. Recibió cuatro impactos de bala cuando regresaba con sus padres a su casa, en Tacarigua de Mamporal.

Caracas. Luego de 16 días de agonía, Ángel Mateo Alcalá, de dos años, murió a causa de una complicación en los intestinos. El 25 de diciembre recibió cuatro tiros en el abdomen cuando la camioneta en la cual viajaba con sus padres fue atacada por delincuentes.

La familia regresaba a las 10:00 p. m. de casa de unos amigos en Mamporal, donde habían pasado las fiestas. A la altura del puente Machado, en Tacarigua de Mamporal, se encontraron con una alcabala de antisociales que les obligó a detenerse pero como no lo hicieron, les dispararon.

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El pequeño iba sentado en las piernas de su mamá, quien aún se recupera de tres balazos que recibió en la pierna izquierda. Su papá lo llevó inmediatamente al Pronto Socorro de Higuerote, en el estado Miranda, pero desde ahí lo remitieron hasta el hospital Domingo Luciani de El Llanito.

A bordo de su camioneta encava lo trasladó pero como no fue recibido lo llevó hasta el hospital Clínico Universitario, donde tampoco lo aceptaron. Desesperado, llegó con su hijo herido hasta el Pérez Carreño pero recibió otra respuesta negativa y, finalmente, después del ruleteo, lo aceptaron en el Pediátrico Elías Toro, en Catia.

Ahí lo mantuvieron hospitalizado por 16 días, incluso lo operaron. Su papá recordó que el 28 de diciembre el pequeño mostró mejorías, incluso se paró, comió e hizo sus necesidades. Sin embargo, sus intestinos estaban fisurados y se complicó.

El señor, quien no quiso identificarse, es conductor en la ruta Troncal 9. Pidió a las autoridades que den con los responsables de la muerte de su hijo, quien apenas comenzaba a vivir.

Foto referencial: Marcos David Valverde


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