El Ministerio de Salud lo dijo en su Memoria y Cuenta de 2015. Para los médicos esto es un retroceso grave en el sistema de atención y merece la intervención internacional.

Mabel Sarmiento Garmendia/@mabelsarmiento

Caracas. La Memoria y Cuenta del Ministerio de Salud presentada en febrero de este año ante la Asamblea Nacional hay que leerla de la A a la Z, según el doctor Rafael Orihuela, ex ministro de Sanidad, debido no solo a las grandes omisiones, sino a los datos alarmantes que se cuelan entre líneas, como por ejemplo las cifras de la mortalidad en general y la materno-infantil, de los repuntes de cuadros epidemiológicos como la varicela y malaria y por el exabrupto del presupuesto adicional para gerenciar esta cartera.

Dijo que la Memoria y Cuenta es un documento que se prepara a finales de octubre y que quizás no lo revisaron con exactitud debido a las elecciones parlamentarias. “Tal vez por eso se colaron datos sumamente preocupantes. En 2007 pasó algo también alarmante cuando en ese informe anual colocaron el gasto de un dinero para la campaña en contra de un canal de televisión. Por eso no creo que ese dato se colocó allí por mera sinceridad”.

Lo que sí es cierto, apuntó, es que la mortalidad materno-infantil en los últimos tres años ha venido aumentando, en parte por la cantidad de embarazos adolescentes, cifra que en los últimos 10 años ha sido reveladora. “Esos son embarazos de muy alto riesgo, son niños que nacen de manera prematura, aunado al hecho de que no hay corticoides (medicamentos para madurar los pulmones del feto) y de antibióticos para las madres. También hay fallas en el esquema de vacunación, como por ejemplo escasez de la BCG para prevenir la tuberculosis. Todo esto aumenta el riesgo, y por eso es que estamos viendo esas cifras. Por cada 100 nacidos en 2015 se registró el deceso de 2,10, cuando en 2010 esa cifra estaba en 0,050”.

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Intervención internacional

Al respecto el infectólogo, Julio Castro, del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela, indicó que el hecho de que la mortalidad en general, pero la que ocurre en el sector hospitalario público, aumente 100 veces más merece la intervención de organismos internacionales.

Explicó que los datos oficiales suponen que en 2012 fallecían 2,96 pacientes por cada 100 dados de alta del sector público. Y según los datos de 2015 publicados en la Memoria, subió a 31%. Es decir: la data afirma que fallecen 31 de cada 100 pacientes.

“Eso es un reflejo del deterioro de la salud en el país. La bomba de tiempo ya explotó. De 243.638 nacimientos en 2015, 4.903 bebés y 250 parturientas (de nuevo en el ámbito hospitalario oficial) terminaron muriendo. Lo cual nos coloca en índices similares a los años cincuenta”.

Castro todavía cree que puede haber un error en las cifras públicas y que aparecen reflejadas en la página 105 de la Memoria. Pero a decir verdad, esas estadísticas no están muy lejos de la realidad.

Por citar el caso del Hospital Universitario de Caracas (HCU), de 75 nacidos el mes de febrero de este año fallecieron 19, 13 de ellos en los primeros siete días. Así aparece reseñado en un informe presentado este jueves a los medios por la Sociedad Médica del HCU, lo que hace inferir que las cifras presentadas de 2015, parecieran no mejorar.

Castro dijo que la mortalidad materna subió 5,5 entre 2012 y 2015. “Y esto es sumamente preocupante no sólo por lo que en específico representa la muerte de una mujer joven y sana, sino por el mensaje que hay detrás de un indicador que revela un profundo deterioro de las estructuras de la atención médica. Como lo dije anteriormente esto es sin duda un retroceso enorme. Si desea darle una magnitud que contextualice su gravedad, estas cifras oficiales nos regresan a valores registrados a mediados de la década de los ochenta. Hablamos de 30 años de retroceso de la salud en Venezuela, algo que nos hace caer desde los puestos medios en América Latina hasta los últimos de todo el continente”.

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Y esto en parte es el resultado de la falta de políticas gerenciales y preventivas. “Se maneja el presupuesto más bajo en la región, casi 4,9% del Producto Interno Bruto. El año pasado fue unas décimas más, pero lo cierto es que dada vez es menos. Lo otro es que se termina manejando con créditos adicionales que son más del doble del gasto ordinario. Eso es una locura, además se gasta en pago de nóminas, pues este ministerio es  uno de los que más personal tiene”.

Aberración financiera 

En 2015 el presupuesto inicial fue de 38,7 millardos bolívares, más créditos adicionales aprobados por el presidente de la República, Nicolás Maduro, llegó a 109,9 millardos bolívares. De acuerdo con el doctor Orihuela, eso es una aberración financiera en un despacho tan grande e importante como Salud.

“Por eso hay que meterle la lupa, pues hay incongruencia entre lo que se gasta y la realidad del sistema de salud. Todo se está manejando con créditos adicionales, pero la inversión no se ve materializada. Hay fallas en la cobertura del sistema de vacunación y en la dotación hospitalaria  y eso deben explicarlo las autoridades, pues en el sistema asistencial se observa un retroceso que casi nos coloca en atención en 1940”, dijo.

También Castro mencionó el esquema de vacunación y manifestó que no cuestiona la calidad de las dosis que son las mismas que coloca el Fondo Rotatorio en otros países de la región. Pero estimó que (y eso se vio con la varicela y el sarampión el 2015) no hay una cobertura completa lo que hace permanente la epidemia. “Si del 85% se coloca la vacuna en 70%, queda 15% desprotegido y susceptible a enfermarse”.

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Foto: Cristian Hernández

Lea mañana: Lo que dijo el Ministerio de Salud en su Memoria y Cuenta sobre los logros con los convenios internacionales, las epidemias y lo que dicen los médicos al respecto.



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