Ni los diputados del PSUV le hacen caso a Francisco Torrealba

En la plenaria del martes el Bloque de la Patria aseguró que la crisis eléctrica es culpa de las sanciones; a regañadientes se pusieron de pie durante un minuto de silencio por Fernando Albán. La mayoría opositora condenó presencia guerrillera y paramilitar en Venezuela y rechazó la tortura a los presos políticos.

Caracas. El retorno de una parte del Bloque de la Patria al Hemiciclo de sesiones de la Asamblea Nacional le ha devuelto su sentido al Parlamento venezolano: el debate; pero a ratos hace ver la sede del Poder Legislativo como un salón de clases de primaria. Incluyendo al alumno que alborota a los demás, personificado en este caso por el ex ministro Francisco Torrealba.

A lo largo de las últimas tres sesiones, desde la reincorporación del oficialismo, el denominador común es el intercambio de gritos, insultos, ataques y pitas de bancada a bancada. Solo falta que se lancen taquitos de papel.

A veces, una frase que se presta para una interpretación de doble sentido arranca un “¡aaaaayyyy, valeeeee!” de la bancada contraria. Casi nadie respeta el tiempo establecido para las intervenciones y en la sesión de este martes la mayoría de los diputados del PSUV, que son a la vez constituyentes, se retiró antes de que terminara la plenaria porque ese ente tenía reunión.

I

El primer punto de la agenda de este martes fue un debate sobre la crisis eléctrica. Todos los diputados de la oposición que intervinieron a lo largo de la sesión saludaban a Juan Guaidó como “presidente encargado de la república”. Lo que desataba de inmediato los gritos del oficialismo: “¡ras-tro-jo! ¡ras-tro-jo!”, en alusión a las fotos del diputado con integrantes de ese grupo armado.

En el debate, parlamentarios de la alternativa democrática de Barinas, Zulia, Apure, Monagas, Bolívar y Vargas hicieron una radiografía del desmantelamiento del sistema eléctrico venezolano a lo largo de 20 años de gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, producto de la corrupción y la incompetencia.

Los oficialistas Elio Serrano y Julio Chávez respondieron con lo que tuvieron al alcance. Serrano aseguró que a la oposición “no le importa el sufrimiento del pueblo” y que “antes del ataque eléctrico de marzo la generación eléctrica y la demanda estaban equiparados”, pero que la oposición “atacó el sistema eléctrico y generó este problema”. Olvidó Serrano que los estados fronterizos y en general en el interior del país el racionamiento eléctrico tiene más de cinco años.

“¡Caretabla!”, gritaron casi al unísono del lado opositor.

Julio Chávez, por su parte, acotó que “hoy Corpoelec tiene todas las cuentas bloqueadas y por eso no puede hacer compras ni reparar equipos averiados”, como consecuencia de las sanciones internacionales.

Entre una intervención y otra, representantes de las ONG Dale Letra y Diálogo Social gritaban desde el palco de invitados: “¡Acuerdo sectorial, lo vamos a lograr, por el beneficio y la paz social!”. El lunes, más de 200 ONG presentaron una propuesta para la búsqueda de acuerdos mínimos entre los factores políticos que permitieran resolver problemas sensibles de la población. Mariela Ramírez, de Dale Letra, era una de las que gritaba la consigna desde el palco. Le dijo Crónica.Uno que la propuesta fue entregada a representantes de la alternativa democrática y del PSUV.

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En su derecho de palabra, el diputado y “gobernador legítimo del Zulia”, como él se presenta, Juan Pablo Guanipa, aprovechó para convocar a “todo el pueblo del Zulia y a los zulianos en todo el país a venirse a Caracas el 24 de octubre para una gran protesta contra la ineficiencia en el manejo del sistema eléctrico”.

Guaidó cerró el debate. Presentó testimonios de varguenses afectados por la falta de electricidad, reiteró la propuesta presentada en Barbados al oficialismo para salir de la crisis política, y dijo que al oficialismo se le acabaron todas las líneas de crédito internacional. En medio de su intervención el bloque pesuvista lanzaba insultos, interrumpía, cuestionaba. El exdiputado y exministro Francisco Torrealba, a quien Guaidó llamó “asistente parlamentario porque no tiene cargo”, lideraba los ataques. “¡Asistente, asistente, asistente!”, coreaba la bancada opositora. Así cerró este debate.

crisis eléctrica
Mariela Ramírez de Dale Letra dijo que representantes de ambos bloques tenían en sus manos la propuesta de las ONG. Foto Maru Morales P.
II

El segundo punto de la agenda fue un debate y acuerdo en respaldo a la denuncia de Colombia respaldada por Juan Guaidó en la ONU sobre la presencia de grupos armados colombianos en territorio venezolano.

Los diputados de oposición denunciaron no solo la presencia comprobada de esos grupos bajo la mirada indiferente de la Fuerza Armada, sino la captación de niños y adolescentes venezolanos a quienes convencen a cambio de un plato de comida.

Aunque el punto respondía al clamor del PSUV en las dos sesiones previas, para que se discutiera la relación de Guaidó con el grupo paramilitar colombiano “los rastrojos”, en el debate solo presentaron las fotos ya conocidas de Guaidó durante el cruce de la frontera el 22 de febrero pasado.

Desde el podio de oradores, Darío Vivas se dirigió al presidente de la AN como “Juanito alimaña” (título de una canción de salsa famosa en los años 80) mientras blandía dos de las fotos y lo acusaba de paramilitar. A su espalda, Guaidó, que solo abandonó la sesión una sola vez en cuatro horas, lo escuchaba mientras sacaba pedacitos de comida de debajo de su escritorio disimuladamente y almorzaba mientras dirigía el debate.

El diputado oficialista Héctor Zambrano elevó la apuesta y calificó al presidente del Poder Legislativo de payaso: “Estamos orgullosos de la fuerza armada que comanda el presidente constitucional Nicolás Maduro y no el payaso que ustedes quieren que sea presidente”.

Guaidó escuchó el insulto, mientras se tomaba el respectivo cafecito negro postalmuerzo en una tacita blanca de porcelana y luego ejerció su derecho a réplica. En tono retador le leyó a Vivas un par de versos de “Juanito Alimaña”: La gente le teme, porque es de cuidado / pa’ meterle mano, hay que ser un bravo. Luego respondió a Zambrano que en ese momento no estaba en el recinto.

“Le voy a responder no al diputado, sino al jefe del diputado que hizo referencia a mí: Lo reto a caminar por cualquier calle de Venezuela a ver qué dice la gente, a ver quién es el payaso de Venezuela. ¡Payaso es el que no le da la cara a este país!”.

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El acuerdo presentado reafirmó el rechazo de la AN a la proliferación de grupos narcoterroristas en Venezuela y responsabilizó a Maduro por esa expansión; respaldó el informe presentado por Colombia en la ONU; e instruyó al comisionado presidencial Julio Borges a invocar la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad de la ONU sobre respaldo y financiamiento del terrorismo.

A petición de Guaidó la votación de este punto fue nominal.

Mientras Secretaría se preparaba para pasar la lista, Torrealba giraba instrucciones a los 30 diputados del Bloque de la Patria: “Cuando digan el nombre de cada uno, no respondan sí o no, digan paracos, o Guaidó rastrojo”. Pero la instrucción solo fue acatada por tres de los 30 diputados rojos: Nosliw Rodríguez, Ilenia Medina (que cada vez que hablaba Guaidó giraba su silla y le daba la espalda) y Juan Marín. El resto guardó silencio. Al final el acuerdo resultó aprobado por 89 diputados de la alternativa democrática y un voto salvado (José España de Cambiemos).

Consejo de Seguridad de la ONU
El oficialismo no votó el acuerdo que condena la presencia de grupos guerrilleros y paramilitares en Venezuela. Foto Maru Morales P.
III

En la sesión de este martes, las sillas de los diputados de la oposición tenían colgado un cartel con el rostro de Fernando Albán. El concejal de Primero Justicia cumplió un año desde su muerte el 8 de octubre de 2018. Albán murió cuando se encontraba bajo la custodia del Sebin en Caracas. El PSUV, la Fiscalía y Maduro dijeron que se suicidó. Su familia dijo desde el primer momento que fue un asesinato.

El tercer punto de la agenda era un debate y acuerdo en condena a la tortura contra los presos políticos en memoria de Albán.

El ambiente de la cámara cambió. Cesaron los gritos, risas e insultos mutuos para dar paso a un silencio pesado y triste. Los padres de Albán, cansados, llorosos y de luto negro y blanco; dos de sus hermanas y su abogado eran invitados y estaban del lado izquierdo del podio directivo, a menos de dos metros del Bloque de la Patria. La tensión era visible.

Una de las hermanas, Luz Mariela Albán, ejerció un derecho de palabra e hizo una semblanza de su hermano a quien describió como un luchador social que amaba a sus hijos y a su familia. “Hoy conmemoramos un año de este día tan triste que llenó de dolor a nuestra familia. Quiero dejar claro que tenemos la certeza de que mi hermano Fernando Albán no se suicidó. A él lo asesinaron y no nos cansaremos de buscar la justicia. Es nuestro derecho”, sentenció.

Guaidó bajó del presidio a saludar a los dolientes. La madre, llorosa, lo abrazaba y le decía frases inaudibles, pese al silencio del lugar. Silencio que rompió de pronto con el grito “¡Justicia para Albán, justicia para Albán!”. Entonces la mujer caminó con sus años y su dolor hacia la bancada del PSUV. Les interpeló y los señaló, pero su reclamo se perdió detrás de la consigna que seguía pidiendo justicia para Albán.

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La diputada Adriana Pichardo pidió un minuto de silencio por Albán. La bancada del PSUV duda. Pararse o no pararse. Algunos se ponen de pie, otros no, hasta que desde la oposición y desde el público asistente los increpan: “¡Tengan vergüenza, carajo, párense!”. Se paran y comienza el minuto de silencio.

En su exposición, Pichardo recordó que Albán no es el único preso que ha muerto estando en custodia durante el gobierno de Maduro: Rodolfo Pérez, el aviador, se suicidó por tortura psicológica; Carlos Andrés García, concejal de Táchira, murió por falta de atención médica; el capitán de fragata Rafael Acosta Arévalo, desaparecido por siete días y luego aparece en un tribunal casi muerto para fallecer al día siguiente.

“Albán no es el único”, insiste Pichardo. Además muestra fotos de presos políticos torturados: Wilmer Azuaje, encadenado a una escalera; Gregory Sanabria, con la cara desfigurada por la hinchazón; el coronel Mejías Laya en el suelo, esposado en la espalda con los ojos tapados; el periodista Jesús Medina, flaco, amarillo, tras unos barrotes; y el capitán Juan Caguaripano, sentado en un catre en el Dgcim.

Una diputada del PSUV, Naibeth Berríos arrulla a su bebita de meses en medio de aquel recuento. Sus compañeros de bancada algunos ven el celular o la computadora, otros conversan entre sí. Unos pocos escuchan y ven.

Juan Marín tomó la palabra por el oficialismo para expresar la disposición de la bancada a “construir condiciones de vida sin violencia ni odio”, y expresar las condolencias a la familia de Albán. Pide que no se politice la muerte del concejal y a continuación propone un acuerdo que condene e investigue todas las muertes desde 2014, “cuando convocaron la salida”.

A las 3:20 de la tarde los diputados del PSUV, que son al mismo tiempo constituyentes, comienzan a retirarse del Hemiciclo. Es que la constituyente había convocado reunión para esa misma tarde.

El acuerdo aprobado finalmente con el voto exclusivamente de la oposición expresa el rechazo de la Asamblea Nacional a todo acto de tortura, desaparición forzada y privación ilegítima de la libertad de militares y civiles por sus convicciones políticas. Además, piden que se enjuicie a los responsables materiales e intelectuales de esos crímenes. Condena “que hace un año fue asesinado el concejal Fernando Albán por parte de funcionarios del Estado”. El acuerdo también exige la liberación de todos los presos políticos y propone declarar un Día Nacional contra la Desaparición Forzada, la Ejecución Extrajudicial y la Tortura.

Al igual que la semana pasada, el último punto de la agenda (un debate sobre la xenofobia contra los venezolanos en el exterior) fue diferido. Cabe acotar que el punto diferido la semana pasada (designación de representantes de la AN ante el Consejo Nacional de Universidades, no se incluyó ni se aprobó esta semana).

Fernando Albán
Familia de Fernando Albán ratificó que el concejal fue asesinado y pidieron justicia. Foto Maru Morales P.

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