Vecinos del Conjunto Residencial El Paraíso, cerca del puente 9 de Diciembre, contaron que no han podido llevar a familiares de emergencia a la clínica por las agresiones constantes de la GNB y grupos paraestatales, a cualquier hora del día.

Caracas. Desde que la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) prácticamente se instaló en el puente 9 de Diciembre, le ha cambiado la vida a muchos vecinos de la avenida Las Fuentes de El Paraíso, sobre todo a los que viven en las residencias conocidas como Los Verdes.

Fabiola Méndez —nombre ficticio por medidas de seguridad— ha tenido que irse a casa de su mamá con su familia porque cuando los funcionarios reprimen a los manifestantes del edificio es muy complicado —y arriesgado— ingresar.

Con un hijo de 11 años, y una ventana que da justo hacia el lado por donde se paran los uniformados, se ha visto en la necesidad de meterse a dormir en el baño o en la cocina, hasta que cesen los gases lacrimógenos y perdigones.

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“Nos hemos quedado hasta las 8:00, 9:00 o 10:00 p. m. que pase y nos regresamos a dormir a los cuartos” (sic), indicó.

Desde el pasado 19 de abril, los habitantes del conjunto residencial han sufrido ataques de la GNB, que actúa acompañada por grupos paraestatales, según denuncias de los afectados. No estipulan horas porque ocurre en cualquier momento, aunque los paramilitares suelen aparecer en la noche y la madrugada.

Las agresiones han sido constantes desde entonces y empeoran cuando la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) convoca marchas, que parten desde esa zona, en contra del Gobierno del presidente Nicolás Maduro.

El lunes 5 de junio una de las actividades de la oposición era un “plantón” y un grupo de vecinos se reunió frente al Centro Comercial Multiplaza, en la avenida Páez. La GNB evitó que se llevara a cabo dispersando y en el 9 de Diciembre, donde había tanquetas, iniciaron los enfrentamientos entre manifestantes y uniformados.

Esa noche, Fabiola necesitaba llevar a su suegra de emergencia a la clínica, ya que la tensión alta la tenía en 200 (120/80 mmHH) y además es paciente con cáncer, pero no pudieron salir de Los Verdes por la represión.

Ella se estaba asfixiando por las lacrimógenas, bajamos para ver si podíamos llevarla pero no pudimos salir. Subimos de nuevo a tratar de controlársela nosotros, es un peligro, pero no nos quedaba de otra, detalló.

Su suegra se estaba quedando en su casa porque iba a consulta con el oncólogo. “Estaba en mi casa por su tratamiento, pero con toda esta situación ha sido muy difícil hacer algo”.

La tarde que el Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (Conas) de la GNB y el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) tomaron Los Verdes, el pasado 13 de junio, tuvo que dormir sola, con su hijo, en el apartamento en vista de que su esposo no había podido llegar a la casa por las trancas.

Vecinos colectaron metras, perdigones, balines y lacrimógenas, tras la toma hecha por los cuerpos de seguridad el 13 de junio

El paso por la autopista Francisco Fajardo estaba cerrado en ambos sentidos a esa altura, y el tráfico en los alrededores de El Paraíso, La India y Montalbán era un caos.

Pasó un susto, con su pequeño, ante la incertidumbre de saber si los funcionarios vestidos de negro y encapuchados tocarían su puerta. No le quedó de otra que cerrar bien el apartamento y atravesar un mueble.

“Hace 15 días mi esposo también se tuvo que ir a casa de un familiar, porque era la misma situación aquí en el edificio y era complicado pasar. Ya me ha ocurrido que si salgo en las mañanas, a veces no puedo volver porque la GNB está lanzando lacrimógenas”, dijo.

Investigaciones en pie

El Ministerio Público informó que fue designado el fiscal 94 nacional, Armando Saavedra, y expertos de la Unidad Criminalística contra la Vulneración de Derechos Fundamentales, para investigar lo ocurrido el pasado 13 de junio, durante el allanamiento en las residencias.

Realizan inspecciones técnicas y fijación fotográfica de dos apartamentos y vehículos con daños. También a las áreas comunes de las etapas dos y tres, ya que durante el procedimiento causaron destrozos a 12 ascensores, así como a portones, vehículos, buzones, puertas y espejos.

12 ascensores fueron destruidos por los funcionarios y los que no, al menos les golpearon los espejos

Esa noche, un hombre vestido de civil le disparó en el ojo a un perro, ocasionándole la muerte. Cross, según su dueña, Yasmín Navarro, solo le ladró y trató de montarse al funcionario, como muestra de saludo, pero él —con un arma larga— lo hirió.

El ministro de Interior, Justicia y Paz, Néstor Reverol, indicó que esa noche detuvieron a 23 personas, a las que acusó de terroristas.

Fotos: Luis Miguel Cáceres



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