OIT pide liberar a sindicalistas presos y gremios protestan en el Día del Trabajo Decente

Los gremios evalúan llevar a cabo un paro laboral de 24 horas en todo el país. El 4 de octubre la Organización Internacional del Trabajo exigió la liberación inmediata de los sindicalistas Rubén González y Rodney Álvarez, así como otras recomendaciones para que el Estado garantice los derechos de los trabajadores.

Caracas. El Día Internacional del Trabajo Decente es una fecha que no celebraron los trabajadores venezolanos este 7 de octubre, por el contrario gremios de distintos sectores salieron una vez más a las calles a exigir mejores condiciones laborales. El cuello de las mujeres, que lideraban la protesta frente al Ministerio del Trabajo en Plaza Caracas, se estiraba con el grito de: “¡Y no y no, y no me quiero ir, yo quiero un sueldo digno pa’ seguir en mi país!”.

Los reclamos llevan meses. Meses en que el salario mínimo sigue estancado en unos dos dólares al mes y donde el riesgo a ser perseguido y encarcelado sí aumenta.

El 4 de octubre la Organización Internacional del Trabajo (OIT) emitió un informe sobre Venezuela en el que exhorta a las autoridades venezolanas a respetar los acuerdos que el país suscribió con ese organismo. Una de las exigencias que hace la institución es la liberación inmediata “de todo empleador o sindicalista que pudiese permanecer en prisión en relación con el ejercicio de las actividades legítimas de sus organizaciones”, y menciona los casos de Rubén González y Rodney Álvarez.

Desde el año pasado las protestas de trabajadores se elevan. Algunas de las peticiones son sueldos que cubran la canasta alimentaria y condiciones óptimas para ejercer. Sin embargo, transcurren los meses y las autoridades no dan respuestas.

Este lunes la presidenta Colegio de Profesionales de la Enfermería del Distrito Capital, Ana Rosario Contreras, expresó que en Venezuela “no hay condiciones de trabajo decente”. “Hay líderes sindicales presos, hostigamiento laboral. Hoy los venezolanos estamos en extrema pobreza, de acuerdo con la ONU y al Banco Mundial quien viva con menos de un dólar al día, está en extrema pobreza”.

Foto: Tairy Gamboa/Crónica.Uno

Los manifestantes emplazaron al ministro de Salud, Carlos Alvarado, a quien llamaron “el número 20”, a que gire la mirada hacia los hospitales “que están en crisis”, en ese sentido, Contreras se refirió al incendio ocurrido este lunes en la recién inaugurada sala de emergencia pediátrica del Hospital Central de Maracay, que generó la evacuación de 28 pacientes, entre ellos dos con leucemia y uno en estado crítico que permanecía con ventilación mecánica.

“En la Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera (CHET) de Valencia se están muriendo los neonatos por sepsis neonatal. No le mientan al país. Los protocolos de desinfección no se cumplen porque no hay soluciones desinfectantes, pero ese paro técnico que ha convocado Nicolás Maduro no se ha cumplido en su totalidad, porque todavía existimos empleados que trabajamos gratis, que parecemos una suerte de esclavos del siglo XXI. Vamos con los zapatos rotos. No tenemos cómo pagar el autobús y todavía así le servimos a los pacientes”, dijo Contreras. Según la vocera los distintos gremios evalúan un paro nacional de 24 horas.

Tenemos enfermeras contaminadas por hepatitis, contaminadas por tuberculosis porque no tenemos barreras de protección. Trabajamos en hospitales colapsados donde no hay agua, donde no hay luz y nos exponemos a las bacterias, dijo Ana Rosario Contreras.

La política salarial dejó de ser representativa en la vida de los venezolanos desde 2016-2017, asegura el sociólogo Luis Pedro España. La población vive del sobretrabajo y los rebusques ante un salario mínimo que apenas cubre medio cartón de huevos o menos de dos kilos de harina de maíz.

El documento de la OIT revela que en la nación se cometen “prácticas de favoritismo o promoción de organizaciones paralelas y de discriminación, suplantación e injerencia en las actividades de las organizaciones de empleadores y trabajadores no afines e injerencia en las relaciones entre empleadores y trabajadores; todo ello vulnerando las garantías previstas en el Convenio núm. 87”. Además, señalan que se quebrantan las obligaciones de consulta tripartita sobre la fijación del salario mínimo.

Según la organización, en el país hay un “persistente y grave hostigamiento de la acción de Fedecámaras y sus afiliados, así como de organizaciones de trabajadores no afines al gobierno de Nicolás Maduro. “Hay una situación de impunidad en relación con actos de violencia, amenazas, persecución, estigmatización, intimidación, así como otras vulneraciones de las libertades civiles, sufridas por sus dirigentes y miembros”, reza el informe.

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“No nos queremos ir, queremos seguir en Venezuela, pero queremos tener calidad de vida, por eso seguimos movilizados. Lo que diga el señor Maduro en materia económica no genera ninguna expectativa en nosotros”, decían los trabajadores a los medios de comunicación que cubrían la actividad convocada a las 11:00 de la mañana.

La OIT define el trabajo decente como «un buen trabajo o un empleo digno. El trabajo que dignifica y permite el desarrollo de las propias capacidades no es cualquier trabajo; no es decente el trabajo que se realiza sin respeto a los principios y derechos laborales fundamentales, ni el que no permite un ingreso justo y proporcional al esfuerzo realizado, sin discriminación de género o de cualquier otro tipo, ni el que se lleva a cabo sin protección social, ni aquel que excluye el diálogo social y el tripartismo».

Foto: Tairy Gamboa/Crónica.Uno

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