El Estado venezolano no cumple con las entregas de medicinas de alto costo. Este jueves, los trasplantados acudieron al Ambulatorio Luis Guadalacao del municipio Naguanagua (Carabobo) para exigir los inmunosupresores. Encontraron las estanterías vacías. 

Carabobo. Rogelio Larez es un paciente trasplantado desde 2015, cuando su madre le donó un riñón. Desde que se programó la cirugía inició el calvario y la preocupación en su vida, para ese entonces tuvo que conseguir todos los insumos medicoquirúrgicos para la intervención. Después de que obtuvo el órgano no ha recibido los inmunodepresores —sirven para no presentar rechazo al órgano trasplantado y debe ser consumido de por vida— por parte de las farmacias de alto costo del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales.

Larez es uno de los 3500 pacientes trasplantados que no recibe el tratamiento completo. Desde noviembre 2016 no consume los inmunodepresores de forma continua. Para poder realizar el tratamiento ha tenido que vender algunos bienes, entre ellos, una moto. En el mercado internacional las medicinas alcanzan los 2000 dólares.

Vendí mi moto y me alcanzó solo para comprar para un mes de tratamiento. Mi día a día es una preocupación enorme, pensando que algún día le haga rechazo al órgano por falta de medicamentos. Ya es insostenible vivir en el país. Si no tenemos dinero para el medicamento estamos destinados a morir, subrayó.

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Larez acudió este jueves en compañía de otros pacientes afectados en Carabobo al Ambulatorio Luis Guadalacao del municipio Naguanagua para exigir la entrega de tratamiento.

La voz de los afectados se hizo escuchar y se conoció a través de Alfredo José Cáceres Caguaripano, coordinador de Amigos Trasplantados de Venezuela en la entidad carabobeña, que en el país fallecieron cinco personas en 2017 por falta de tratamiento. En la ciudad industrial de Venezuela se suman dos decesos.

“Quienes hemos recibido la segunda oportunidad de vida que el donante le regala al paciente estamos en juego”, apunto Cáceres. Otra situación que los pone en jaque es la mala alimentación pues con el alto costo de los alimentos no pueden cumplir con la dieta adecuada que deben tener.

Los pacientes en medio de la angustia accedieron a las áreas internas del centro de salud adscrito al IVSS y la sorpresa que recibieron fue hallar la farmacia con la estantería vacía y la misma respuesta de todos los meses “no han llegado los medicamentos”.

Vea cómo fue la protesta en el Ambulatorio Luis Guadalacao:

Fotos y video: Leomara Cárdenas



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