Marlene Sifontes, integrante del sindicato de Inparques, denunció que las plantas y árboles mueren por falta de riego y que las oficinas y baños están en mal estado.

Caracas. Poco a poco el Parque Generalísimo Francisco de Miranda está perdiendo todo lo que en 1998 lo llevó a ser declarado como Bien de Interés Nacional. La secretaria de organización del Sindicato Unitario Nacional de Empleados de Públicos de Inparques (Sunep-Inparques), Marlene Sifontes, denunció que el sistema de riego no funciona, la inseguridad es pan de cada día, los baños están colapsados y las oficinas se inundan cuando llueve. “El Parque se está cayendo a pedazos”, señaló.

Sifontes también manifestó que la comida para los animales es insuficiente y que la que llega proviene de donaciones de particulares. “Lo que tenemos solo alcanza para 15 días. No llegan vísceras que es lo que comen las aves rapaces, no llegan alimentos concentrados que es un producto importado. La gente dona perrarina y se pica con pedazos de vegetales. No llegó ni cambur, ni melón. Todo esto afecta la colección de fauna”, expresó.

La representante gremial, quien tiene 21 años en la institución, responsabilizó a “algunos directores” de Instituto Nacional de Parques de lo que sucede y realizó un llamado a las autoridades para que atiendan la situación de este espacio verde: “Los que están manejando el parque no tienen conciencia ambiental”.

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Plantas secas

Uno de los principales problemas es que el parque no cuenta con un sistema de riego y apenas existe un pozo de agua en funcionamiento. Este pozo es vaciado por camiones cisternas que trabajan para empresas privadas de agua con la condición de que trasladen una parte del líquido para las necesidades del recinto. “Ya casi no hay grama sino monte y los árboles se están muriendo”.

Agregó que los baños están en muy mal estado, las oficinas se inundan cuando llueve y los trabajadores no cuentan con motos para trasladarse por el lugar. Tampoco tienen radios y otros equipos básicos. “Los funcionarios tienen que ir hasta el Excelsior Gama para ir al baño. En la biblioteca se cayó una parte interna del techo y se dañaron y mojaron los libros. Los pusieron en la mesa con ventiladores para que se secaran”.

La Sociedad de Arquitectos Paisajistas ha denunciado la alteración del concepto original del arquitecto Roberto Burle Marx. Obras como la que realiza la empresa Odebrecht en la entrada de la institución, el puente a medio construir en la parte sur del parque —que debía conectarlo con La Carlota— y la restauración que realizó Pdvsa La Estancia al área de patios y mosaicos son objeto de críticas de los expertos y los empleados. “No puede ser que el parque no tenga dolientes y que el Gobierno no se dé cuenta después de que hemos denunciado todo esto ante medios y autoridades”, recalcó Sifontes.

Foto: Carlos Crespo



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