Los empleados, desde hace dos semanas están en conversaciones y asambleas en reclamo de pagos no honrados por la directiva que estuvo encabezada por el doctor José Fernando Alvarado, destituido luego del apagón registrado el pasado 12 enero, evento que dejó el saldo lamentable de dos fallecidos.

Caracas. Aún no dan un parte oficial de lo que acontece dentro del Hospital Universitario de Caracas (HUC). Pero desde ya los trabajadores se están organizando para hacer cumplir sus derechos laborales y van a exigir a la Junta Interventora que preside el doctor Earle Siso, quien fue director regional de Salud, que indemnice a los trabajadores con  Bs. S. 50.000 para cada uno.

Desde hace dos semanas los empleados están en conversaciones y asambleas en reclamo de pagos no honrados por la directiva que estuvo encabezada por el doctor José Fernando Alvarado, destituido luego del apagón registrado el pasado 12 enero, evento que dejó el saldo lamentable de dos fallecidos.

Denunciaron que no les pagaron bonos, que no les dieron los beneficios navideños. Ismael Ocanto, vocero del Sindicato de Clínicas y Hospitales, dijo a Crónica.Uno que el dinero estafado suma más de 300 millones de bolívares, que eran para cancelar bonos, prestaciones y fiesta de los trabajadores, entre otras cosas.

Les dieron un dinero cercano a los 3000 bolívares soberanos, mientras que a los jefes les giraron montos por encima de los 40.000 bolívares. Y, por tanto, se mantienen en protesta. Acciones que acompañan con las quejas relacionadas al mal funcionamiento del hospital, donde se prestan 42 servicios de salud.

El director regional de Salud no ha tenido una muy clara la gestión. Siso no ha podido resolver la crisis del hospital. Al Risquez ahora es que están llegando los pacientes porque en ese hospital no había nada. Desde 2017 en ningún hospital sirven proteínas, hay fallas en las estructuras, hay pabellones cerrados, déficit de medicinas, de equipos y de personal. Ojalá pueda hacer algo por el HUC, en beneficio del paciente, comentó Ocanto.

Por su parte, Mauro Zambrano, trabajador de este centro y delegado sindical, reforzó la petición de los 50.000 bolívares soberanos para saldar las deudas, luego de que se destapara la olla de corrupción. Lo otro que pide a Siso es atender la crisis interna, pues ni en la emergencia pueden estar los pacientes por la falta de aire acondicionado y por los altos grados de contaminación.

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Esto no solo es el Clínico, hemos visto por las redes como en el J. M. de Los Ríos se alumbraron hace poco con las linternas de los celulares para culminar una intervención. Esto no es un sabotaje como quiere hacer ver el Gobierno. Hace dos meses nosotros alertamos sobre las fallas de las plantas y del daño de las baterías. Así que es responsabilidad de la directiva. Todos los centros de salud público tienen esas deficiencias y lo que sucedió el pasado sábado puede repetirse en otra institución, pues no se le está haciendo mantenimiento a los equipos.

La Encuesta Nacional de Hospitales presentada durante el último trimestre de 2018 dio cuenta de que 67,57 % de los hospitales reportaron haber tenido fallas eléctricas y que 32,43 % reportó daños en equipos tras los recortes de luz, como monitores, incubadoras, ventiladores, desfibriladores, etc.

En ese informe solo 42 % afirmó tener planta eléctrica con un funcionamiento óptimo. En el resto de los centros, el personal de salud denunció que no tiene esos equipos o, de haberlos, con operatividad intermitente.

Zambrano dijo que esa es una situación documentada e informada a las autoridades, por lo que rechazó que se pretenda buscar culpables donde no los hay y seguir con la tesis del “saboteo”.

Para el próximo 28 de este mes los trabajadores hospitalarios tendrán una asamblea en los espacios de la Maternidad Concepción Palacios. La intención es seguir analizando la crisis de la salud y la necesidad de abrir el canal para la ayuda humanitaria, propuesta que no es aceptada por el Ejecutivo.

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